Qué mira el FMI del superávit fiscal que le presentó Luis Caputo y por qué las metas quedaron bajo revisión

Kristalina Georgieva destacó las cuentas públicas de Argentina en un contexto de déficits elevados en buena parte del mundo.

ECONOMÍA

10/15/20263 min read

El organismo daría por cumplidos los objetivos del primer semestre, pese a que el resultado quedó por debajo de lo acordado.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ya le anticipó al ministro de Economía, Luis Caputo, que el organismo le va a dar por cumplidas las metas fiscales del primer semestre del año, aunque estas hayan quedado levemente por debajo de lo previsto.

"Excelente reunión con el ministro Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits", posteó Georgieva en su cuenta de la red social X luego de una reunión con los funcionarios argentinos. La funcionaria agregó: "Nuestros equipos están trabajando estrechamente para finalizar las discusiones de la tercera revisión".

Cómo llega la Argentina a la tercera revisión

El Staff Report de la segunda revisión del acuerdo, que midió los logros del período enero-marzo, ya había hecho algunos cambios a los objetivos del programa de medio año ante la evidencia de que los números sumamente optimistas que presentó Caputo no se iban a cumplir.

La meta de junio era de un superávit primario de $6,861 billones, pero el acumulado hasta ese momento fue de $6,287 billones. La diferencia de $574.000 millones es totalmente salvable en un contexto en el cual el gobierno argentino se mantiene firme sosteniendo el ancla cambiaria, aun contra las sugerencias de algunos miembros del FMI que le sugieren aplicar algunas "medidas para que el crecimiento del PBI sea más generalizado", como dijo la economista Gita Gopinath.

Vale remarcar que la Argentina debe ser uno de los pocos casos en el mundo de países que tienen superávit fiscal, y eso es valorado entre los organismos internacionales.

El Gobierno ya tuvo que recibir un waiver en materia de metas fiscales para la segunda revisión. Allí se bajó el objetivo de junio de $8,458 billones a $6,861 billones. Lo redujeron en $1,597 billones y, aun así, no se pudo lograr debido a la debilidad de la actividad económica.

Nueva estimación de crecimiento para 2026

A pesar de que el gobierno sostiene el relato respecto de un supuesto crecimiento económico sólido, la realidad es que esta semana, en Tailandia, el FMI le redujo muy fuerte la previsión de variación de la economía, en 1,4 puntos porcentuales.

En la segunda revisión quedó fijado un crecimiento del 3,5% y ahora, en el informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), plantea que sería del 2,1%. Se supone que esta nueva perspectiva de una economía que se mueve de manera más modesta debería ser tomada en cuenta para las metas anuales de 2026. También en esa revisión se decidió mantener el objetivo anual de $16,2 billones.

Ahora, a la luz del proyecto de Presupuesto de 2027, se podría deducir que habría una modificación de las metas anuales. En la ley que comenzó a debatir esta semana la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados se dice que este año el superávit primario sería de $15,5 billones, equivalentes al 1,3% del PBI.

De manera implícita, el gobierno argentino habría reconocido que no puede llegar a los $16,2 billones, equivalentes al 1,4% del PBI. Le faltarían unos $700.000 millones, y no sería de extrañar que esto quede reflejado en la tercera revisión del acuerdo.

Más allá de eso, se trata de desviaciones sobre objetivos que, al firmarse el acuerdo con Argentina, lucían como muy ambiciosos. Los incumplimientos en las metas fiscales de 2026 no serían de una gravedad que obligue al FMI a frenar los desembolsos de dólares pendientes. Son unos u$s800 millones en lo que resta del año.

Fuente;https://www.ambito.com/economia/que-mira-el-fmi-del-superavit-fiscal-que-le-presento-luis-caputo-y-que-las-metas-quedaron-revision-n6333705