La economía sigue preocupando a los argentinos y crecen la incertidumbre y el temor por el futuro

La situación económica continúa siendo una de las principales preocupaciones de los argentinos, aunque el foco del malestar comenzó a desplazarse

ECONOMÍA

9/18/20263 min read

La situación económica continúa siendo una de las principales preocupaciones de los argentinos, aunque el foco del malestar comenzó a desplazarse. Según un relevamiento reciente, los bajos salarios y el desempleo pasaron a ocupar el centro de las inquietudes, mientras la inflación perdió protagonismo.

El 63,1% de los encuestados señaló a los bajos salarios como una de sus principales preocupaciones económicas, seguido por el desempleo, mencionado por el 61%. A esto se suma que el 55,9% aseguró atravesar actualmente una crisis económica relacionada con deudas o ingresos insuficientes.

Los datos surgen del Termómetro Psicosocial y Económico Nº4, elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. El estudio incluyó 1.181 casos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), relevados entre el 4 y el 11 de septiembre de 2026, con un margen de error de ±3%.

Incertidumbre y angustia, entre las emociones más frecuentes

El impacto de la situación económica no se limita a las dificultades financieras y también alcanza el bienestar emocional. Nueve de cada diez personas consultadas consideraron que los problemas económicos tienen mucha o bastante importancia en relación con su salud mental. Entre quienes tienen deudas, esa proporción ascendió al 93%.

La incertidumbre aparece como uno de los principales sentimientos asociados al contexto actual. El 43% de los participantes la mencionó entre las emociones que experimenta, mientras que el 40% señaló angustia, el 33% hartazgo y el 30% temor al futuro.

Según el relevamiento, nueve de los diez estados emocionales más mencionados fueron negativos. La incertidumbre, además, alcanzó una intensidad promedio de 4 puntos sobre 5, por encima de la preocupación, que llegó a 3,6, y la ansiedad, con 3,4.

Seis de cada diez tienen una mirada negativa sobre la economía

La percepción sobre la situación económica actual tampoco muestra un escenario favorable. El 60,6% de los encuestados calificó negativamente la economía del país, mientras que el 53% consideró que la situación no mejorará durante el próximo año.

La comparación con el año anterior también refleja un deterioro en la percepción del bienestar. El 57% afirmó encontrarse peor que hace un año, mientras que apenas el 27% manifestó haber experimentado una mejora.

En cuanto al futuro, el 45% se mostró algo o muy pesimista respecto de su situación económica dentro de un año.

En contraste, el 31% expresó una mirada optimista.

Las deudas, otro factor de presión

El endeudamiento aparece como uno de los principales componentes del malestar económico. El 62% de los consultados declaró tener algún tipo de deuda con el sistema financiero, ya sea a través de préstamos, tarjetas de crédito o hipotecas. Dentro de ese grupo, el 28% se consideró bastante o muy endeudado.

La necesidad de cubrir los gastos cotidianos fue uno de los principales motivos para recurrir al crédito. Entre las personas endeudadas, el 57% afirmó haber tomado deuda para llegar a fin de mes, incluyendo la compra de alimentos y otros gastos diarios.

Además, el 33% recurrió al endeudamiento para afrontar servicios, impuestos, expensas o alquileres, mientras que otro 30% lo hizo para cancelar obligaciones anteriores.

La presión financiera también tuvo consecuencias sobre el bienestar emocional. El 53% de las personas endeudadas señaló que sus compromisos económicos les generan ansiedad, angustia o dificultades para dormir.

La situación se vuelve todavía más crítica entre quienes tienen mayores dificultades para afrontar sus obligaciones. El 98% de quienes no saben cómo pagarán sus deudas considera que los problemas económicos tienen mucha o bastante importancia para su salud mental. Entre quienes creen que directamente no podrán cancelarlas, la cifra alcanza al 100%.

El impacto económico atraviesa la vida cotidiana

El estudio también muestra que las dificultades económicas tienen un efecto que va más allá de las finanzas personales. El 88% de los encuestados aseguró que su situación económica personal influye mucho o algo en su estado de ánimo, mientras que el 83% sostuvo que la situación socioeconómica del país también tiene impacto.

Entre las principales preocupaciones aparecen el futuro laboral, las dificultades para llegar a fin de mes y la imposibilidad de concretar proyectos personales o familiares.

Los resultados describen así un escenario atravesado por el desgaste y la incertidumbre. Por un lado, las dificultades acumuladas generan agotamiento en una parte importante de la población; por otro, persiste el temor frente a un futuro económico que muchos no perciben con expectativas claras de mejora.

El relevamiento sintetiza este estado de ánimo como la combinación de un pasado que generó desgaste y un futuro que todavía no ofrece certezas.