Infancias y adolescencias en riesgo: la necesidad de un congreso para debatir la vulnerabilidad

El Congreso de Salud Mental 2026 pondrá el foco en los nuevos desafíos clínicos frente a la fragilidad de los más jóvenes.

SOCIEDAD

10/23/20264 min read

La salud mental de las infancias y adolescencias plantea nuevos desafíos para el sistema de salud. Los consumos problemáticos, el suicidio y la hiperconectividad modifican las relaciones sociales, que ahora están mediadas por pantallas; lo que genera dificultades para reconocer y abordar el malestar emocional de la población infantojuvenil. Es por eso, que resulta necesario comprender el modo en que se construyen los vínculos, las situaciones que generan malestar y cuáles son las herramientas necesarias para intervenir de manera oportuna.

Como respuesta a este avance de las problemáticas de salud mental de niñas, niños y adolescentes, es que Mendoza se prepara para un debate en el IIICongreso de Salud Mental, que se realizará los días 12 y 13 de noviembre, en el Centro de Congresos Alfredo Bufano de San Rafael. Además, incluirá de forma simultánea, las IV Jornadas Mendocinas sobre Suicidio.

Bajo el lema Infancias y adolescencias en riesgo: hiperconectividad, adultos desorientados y el desafío clínico actual, el Ministerio de Salud y Deportes, a través de la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos, propone un espacio de actualización e intercambio para analizar estas transformaciones y profundizar los abordajes clínicos.

Desafíos ante problemáticas actuales

El desafío no se limita a identificar nuevas problemáticas, sino que también requiere fortalecer la capacidad del sistema público para reconocer señales de alerta, evaluar cada situación y ofrecer respuestas adecuadas a las necesidades de niñas, niños, adolescentes y sus familias.

La depresión, los trastornos de ansiedad, las conductas suicidas y los consumos problemáticos forman parte de una agenda sanitaria que demanda formación continua, abordajes interdisciplinarios y articulación entre los distintos niveles de atención.

En ese sentido, el Congreso buscará vincular la actualización académica con las prácticas cotidianas de los equipos de salud. Como parte de la propuesta, se realizarán talleres en efectores de salud durante las jornadas, con el objetivo de acercar herramientas de trabajo a los espacios donde se desarrollan las tareas de prevención, atención y acompañamiento.

Resultados del Congreso 2025

Como parte de los propósitos planteados después del Congreso del año pasado, actualizar la formación a los equipos interdisciplinarios y potenciar a estudiantes y referentes de los efectores sanitarios resulta clave. Esta decisión redundó en la calidad de atención y fortalecimiento de los servicios locales. Además, permitió afianzar políticas públicas que ahora brindan respuestas eficaces e integrales a toda la comunidad.

Asimismo, la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticas sigue trabajando en profundizar esta tarea y avanzar en otras.

Es así que con más de 3.400 personas capacitadas entre 2025 y 2026; la Dirección, proyecta para este año una convocatoria al Congreso, que superará los 1.700 profesionales de los ámbitos público y privado. Este hito consolida el objetivo estratégico que se planteó, de posicionar a Mendoza como un polo de referencia nacional e internacional, a la vanguardia de los grandes encuentros de este calibre, y debates del sector.

Un congreso que llega por primera vez al Sur provincial

La decisión pone en valor la dimensión territorial de las políticas de salud mental: ampliar las oportunidades de formación, promover el intercambio entre profesionales de distintas zonas y reconocer las experiencias que se construyen en cada comunidad.

Acercar estas instancias al Sur provincial representa una oportunidad para poner en común conocimientos, revisar prácticas y fortalecer el trabajo de los equipos desde una perspectiva que articule la actualización clínica con las realidades del territorio.

“Hay que federalizar para visibilizar otros territorios y poder escuchar y ver de más cerca otras propuestas y democratizar el conocimiento”, aseguró Alexandra Martín, coordinadora del Observatorio de Salud Mental de la provincia.

La salud mental requiere estrategias que contemplen tanto los conocimientos científicos como las condiciones concretas en las que se desarrolla la atención. En esa dirección, el Congreso propone un ámbito para compartir experiencias, actualizar herramientas y construir criterios de abordaje que puedan trasladarse a la práctica cotidiana.

“Poder conocer de primera mano cómo se está implementando la política de salud mental en el territorio posibilita comprenderla mejor. No es lo mismo contar que transitar sus espacios de trabajo”, agregó Martín, quien concluyó enfatizando en el fuerte impacto que tienen los congresos en los equipos de trabajo. “Sirven para hacer circular propuestas, trabajar sobre problemáticas compartidas, cuyas respuestas locales brindan una riqueza particular. Unir una experiencia de manera federalizada, territorial y comunitaria es el diferencial de este Congreso de Salud Mental Mendoza 2026”, afirmó.

Más que un encuentro académico, la propuesta busca contribuir al fortalecimiento de la respuesta sanitaria frente a problemáticas cada vez más complejas, con especial atención a las infancias y adolescencias y a los desafíos que plantea el entorno digital.

Situación actual en el Sur provincial

Durante esta gestión se ha reforzado todo el nivel de atención de la zona Sur, con mayor cantidad de personal y lugares de atención como una guardia infanto-juvenil en el Hospital Schestakow y un servicio de salud mental en el Hospital Enfermeros Argentinos. La inversión va más allá de la infraestructura o el recurso humano, suma también desde la formación, de allí la importancia de acercarse a donde hace falta y conocer cómo es la realidad y cuáles son las respuestas que ha generado el territorio.

Asimismo, ante ciertos indicadores epidemiológicos presentes en la zona, como lo es la problemática del suicidio, los equipos han generado distintas respuestas, articulaciones y reflexiones sobre los casos. Estas prácticas se potencian con la llegada del Congreso, porque se abre el diálogo con otros.