El Niño marca la primavera en Mendoza

La primavera comenzó en Mendoza con un escenario climático que estará marcado por la presencia de El Niño, fenómeno que atraviesa una fase fuerte y que, según las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), continuará durante los próximos meses.

SOCIEDAD

9/27/20263 min read

La primavera comenzó en Mendoza con un escenario climático que estará marcado por la presencia de El Niño, fenómeno que atraviesa una fase fuerte y que, según las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), continuará durante los próximos meses.

El organismo nacional indicó que existe un 100% de probabilidad de que la fase cálida del ENOS se mantenga durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad que podría ubicarse entre fuerte y muy fuerte.

Para Mendoza y el resto de Cuyo, uno de los principales aspectos a observar será el comportamiento de las precipitaciones. El pronóstico climático trimestral señala una mayor probabilidad de lluvias superiores a los valores habituales en sectores del oeste de la región.

Este escenario adquiere particular relevancia para Mendoza, debido a la importancia que tienen las condiciones meteorológicas en la disponibilidad de agua y en actividades productivas como la agricultura.

Qué se espera para las lluvias

La previsión de mayores precipitaciones no significa que Mendoza vaya a tener lluvias abundantes durante toda la primavera ni permite anticipar tormentas específicas. Los pronósticos climáticos trimestrales muestran tendencias generales y no determinan con anticipación la fecha, el lugar o la intensidad de un determinado evento.

Desde el SMN explicaron que la intensidad de El Niño tampoco se traduce necesariamente en impactos más importantes en todas las regiones. La respuesta climática depende de cada zona y del momento del año.

Incluso existen antecedentes en los que Cuyo registró mayores precipitaciones durante episodios de El Niño de menor intensidad que durante otros considerados fuertes.

Por este motivo, los especialistas recomiendan interpretar el fenómeno en conjunto con las actualizaciones periódicas del SMN y los pronósticos de corto plazo, que son los que permiten conocer con mayor precisión la posibilidad de lluvias, tormentas u otros eventos meteorológicos.

Una primavera con temperaturas más bajas

Las precipitaciones no serán el único aspecto a seguir. El pronóstico climático también muestra una tendencia hacia temperaturas inferiores a los valores normales para buena parte de Cuyo durante el trimestre de primavera.

La señal alcanza además a sectores del centro del país y la Patagonia, configurando un panorama en el que podrían combinarse mayores probabilidades de precipitaciones en algunas zonas de Cuyo y temperaturas por debajo de los registros habituales.

Esto no implica que no habrá días cálidos ni que la provincia atravesará una primavera fría de manera permanente. Se trata de una tendencia promedio para tres meses, dentro de los cuales pueden registrarse importantes variaciones de temperatura de una semana a otra.

El SMN también aclara que este tipo de pronósticos no permite anticipar fenómenos puntuales como una ola de frío, una tormenta intensa o un episodio severo. Para esos casos deben consultarse los pronósticos y alertas emitidos cuando se aproxima cada situación.

El fenómeno continuará bajo vigilancia

El Niño está asociado con las condiciones de temperatura del océano Pacífico ecuatorial y con otros indicadores atmosféricos. Durante septiembre, el SMN informó que se mantenían las condiciones compatibles con la fase cálida del fenómeno, entre ellas el calentamiento de la superficie del mar y el debilitamiento de los vientos alisios en sectores de la región central.

Los modelos utilizados por el organismo anticipan que El Niño continuará durante la primavera y que incluso podría alcanzar una mayor intensidad.

Sin embargo, los especialistas remarcan que la presencia de un Niño fuerte no permite establecer automáticamente que Mendoza tendrá lluvias extraordinarias o una determinada cantidad de precipitaciones. La influencia del fenómeno varía según la época del año y la región.

Para Mendoza, el comienzo de la primavera deja así un escenario que requiere seguimiento: mayor probabilidad de precipitaciones en sectores de Cuyo y una tendencia hacia temperaturas inferiores a las normales.

La evolución del fenómeno será monitoreada durante los próximos meses por el SMN, que actualiza sus informes climáticos y las condiciones del ENOS. Para conocer la posibilidad de eventos concretos que puedan generar impacto, será necesario recurrir a los pronósticos y al Sistema de Alerta Temprana.

De esta manera, la primavera mendocina no puede definirse simplemente como una estación más lluviosa o más fría, sino como un período en el que la evolución de El Niño podría influir en las condiciones climáticas regionales.