El crédito a las familias sigue en retroceso y las tarjetas profundizan la caída del consumo

El financiamiento destinado a los hogares volvió a debilitarse en octubre, pese al crecimiento de los préstamos hipotecarios. Mientras las empresas mostraron una evolución más favorable, los bancos mantienen cautela frente a la demanda y la capacidad de pago de sus clientes.

SOCIEDAD

11/5/20263 min read

El acceso al financiamiento continúa mostrando señales de debilidad en la economía argentina. Durante octubre, los préstamos destinados a las familias volvieron a retroceder, impulsados principalmente por la fuerte caída de las operaciones con tarjetas de crédito. La recuperación de los créditos hipotecarios no logró compensar la contracción, reflejando las dificultades que atraviesan los hogares para sostener el consumo.

Según un informe de la consultora Equilibra, el financiamiento total al sector privado registró una disminución mensual del 0,1% en términos reales y sin estacionalidad. Sin embargo, el comportamiento fue desigual: mientras los préstamos a las familias se redujeron un 0,3%, el crédito destinado a las empresas experimentó una mejora del 0,3%.

Las tarjetas, en el centro de la retracción

Dentro del segmento familiar, las tarjetas de crédito registraron la mayor caída, con una contracción del 2,1% real durante octubre. Los préstamos personales también mostraron una evolución negativa, aunque más moderada, al disminuir un 0,1%.

En contraposición, las líneas de financiamiento con garantía real crecieron un 2,3%, principalmente por el impulso de los créditos hipotecarios. Esta tendencia evidencia que, mientras comienza a recuperarse el financiamiento vinculado con la adquisición de viviendas, las herramientas destinadas a cubrir gastos cotidianos continúan perdiendo dinamismo.

El comportamiento del crédito al consumo también refleja las dificultades que enfrentan las familias para recuperar su capacidad de compra. La pérdida de ingresos disponibles, el encarecimiento de los gastos habituales y las mayores exigencias para acceder al financiamiento constituyen factores que condicionan la demanda de préstamos.

Los bancos anticipan más demanda, pero mantienen la prudencia

La Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del Banco Central de la República Argentina (BCRA) señala que las entidades financieras mantuvieron, en términos generales, sus criterios para otorgar préstamos a los hogares. La excepción se encuentra en el segmento hipotecario, donde se registró una flexibilización de las condiciones de acceso y de los montos disponibles.

De cara al último trimestre de 2026, los bancos proyectan un incremento en las solicitudes de financiamiento por parte de las familias. No obstante, las expectativas de una mayor demanda no se traducen necesariamente en una apertura generalizada del crédito, ya que las entidades continúan evaluando con cautela la capacidad de pago de los solicitantes.

Un dato relevante es la evolución de la morosidad. En septiembre, el incumplimiento de los créditos familiares se ubicó en el 12,2%, con una reducción de 0,6 puntos porcentuales respecto del mes anterior. Si bien esta mejora representa una señal favorable, los niveles de atraso continúan siendo elevados y condicionan las decisiones del sistema financiero.

Las empresas muestran un desempeño diferente

En el ámbito corporativo, los préstamos en pesos registraron un crecimiento real del 0,3% durante octubre. Sin embargo, las distintas modalidades de financiamiento tuvieron resultados contrapuestos.

Los adelantos en cuenta corriente disminuyeron un 1,7%, mientras que los préstamos instrumentados mediante documentos aumentaron un 1,1%. Esta evolución refleja diferencias en las necesidades de financiamiento y en las herramientas utilizadas por las empresas para sostener sus operaciones.

A pesar de esta mejora mensual, la Encuesta de Condiciones Crediticias del BCRA mostró que durante el tercer trimestre las entidades financieras endurecieron algunos requisitos para otorgar préstamos a las compañías y detectaron una disminución significativa de la demanda.

Para los últimos meses del año, los bancos prevén una recuperación moderada de las solicitudes de crédito empresarial. Sin embargo, la situación de la morosidad en este segmento todavía no presenta señales claras de mejoría, lo que mantiene la preocupación sobre la solidez financiera de las firmas.

El financiamiento en dólares también creció

Por otra parte, los préstamos en moneda extranjera registraron durante octubre un incremento nominal del 0,9%, sin estacionalidad. La expansión estuvo encabezada por el financiamiento a las familias, que avanzó un 1,7%, mientras que los créditos destinados a las empresas aumentaron un 0,8%.

Este comportamiento muestra una dinámica diferente respecto del financiamiento en pesos, aunque debe analizarse teniendo en cuenta que las variaciones nominales no reflejan necesariamente un crecimiento real de la capacidad de financiamiento.

Un desafío para la recuperación económica

La evolución del crédito constituye un indicador clave para comprender el estado de la economía. Cuando las familias reducen el uso de tarjetas y préstamos personales, no solo se modifica el comportamiento del sistema bancario: también puede verse afectada la demanda de bienes y servicios, con consecuencias para el comercio, la producción y el empleo.

En este escenario, la recuperación de los préstamos hipotecarios representa un movimiento positivo, pero todavía insuficiente para compensar la debilidad del financiamiento al consumo.

El desafío para los próximos meses será lograr que el crédito vuelva a convertirse en una herramienta efectiva para dinamizar la actividad económica, sin profundizar los problemas de endeudamiento y morosidad que ya afectan tanto a los hogares como a las empresas.