El 77% de los argentinos reclama un Estado activo y cuestiona el rumbo ideológico de Milei

Los datos abren un interrogante sobre el alcance de las ideas libertarias en la sociedad. Si bien Milei llegó a la Casa Rosada con una propuesta basada en la reducción del gasto público, la desregulación y una menor intervención estatal, las respuestas del relevamiento muestran que amplios sectores mantienen una visión diferente sobre el papel que debe cumplir el Estado.

ECONOMÍA

10/9/20266 min read

La mayoría de la sociedad argentina continúa respaldando la intervención estatal en la economía, el impulso a la industria nacional y la protección del bienestar social. Así lo revela una encuesta de CEOP Latam para Ámbito, que pone en discusión la idea de que el crecimiento electoral de la derecha represente también un cambio profundo en las preferencias culturales de la población.

El estudio, realizado después de las elecciones en Brasil, expone una diferencia entre el programa económico impulsado por el presidente Javier Milei y las opiniones que predominan entre los argentinos. Según los resultados, el 77% considera que el Estado debe ser el principal responsable de garantizar el bienestar de la población, mientras que el 76,5% sostiene que debe tener una participación activa en la economía.

La investigación también revela que el 66,5% está a favor de que el Estado promueva el desarrollo de la industria nacional. A su vez, el 58,7% considera que el ajuste fiscal aplicado por el Gobierno fue excesivo o que directamente no debería haberse llevado adelante.

Los datos abren un interrogante sobre el alcance de las ideas libertarias en la sociedad. Si bien Milei llegó a la Casa Rosada con una propuesta basada en la reducción del gasto público, la desregulación y una menor intervención estatal, las respuestas del relevamiento muestran que amplios sectores mantienen una visión diferente sobre el papel que debe cumplir el Estado.

Sin embargo, el panorama presenta algunos matices. La aceptación de que era necesario realizar algún tipo de ajuste y la discusión sobre una reducción generalizada de los impuestos muestran que las preferencias sociales no responden a una única posición económica.

La mayoría sostiene que el Estado debe garantizar el bienestar social

Uno de los principales resultados del relevamiento es el amplio respaldo a la responsabilidad estatal en materia de bienestar. Ante la consulta sobre quién debe garantizar las condiciones de vida de la población, el 52,7% manifestó estar muy de acuerdo con que esa tarea corresponde principalmente al Estado, mientras que otro 24,2% expresó un acuerdo parcial.

En conjunto, el apoyo alcanzó el 77%, frente al 22% que manifestó algún grado de desacuerdo.

La tendencia se repite al analizar el papel del Estado en la economía. El 55,3% considera que su intervención debe ser muy activa y el 21,2% que debe ser algo activa. En contrapartida, el 13,9% prefiere una participación limitada y apenas el 8,7% sostiene que el Estado no debería intervenir.

Las respuestas también evidencian diferencias importantes según la identificación política de los participantes. Entre quienes se ubican en la oposición, el 96,7% respalda la responsabilidad estatal sobre el bienestar social y el 97,4% defiende una intervención activa en la economía.

Entre los encuestados identificados con el oficialismo, en cambio, esos porcentajes descienden al 44% y al 41,6%, respectivamente.

El dato resulta significativo porque muestra que incluso dentro del espacio político que acompaña al Gobierno existe una proporción considerable de personas que no comparte plenamente la idea de reducir al mínimo la participación estatal.

La industria nacional conserva un amplio respaldo social

El debate sobre el modelo productivo también refleja una preferencia mayoritaria por la intervención pública. Consultados acerca de si el Estado debe promover la producción nacional o priorizar la libre competencia con bienes importados, el 66,5% eligió la primera alternativa.

Por su parte, el 30,9% se manifestó a favor de fomentar la competencia con productos provenientes del exterior.

Los resultados muestran que la defensa de la industria nacional continúa ocupando un lugar importante entre las preferencias de la sociedad, pese a que el programa económico del Gobierno promueve una mayor apertura comercial y una reducción de las regulaciones.

Esta diferencia plantea uno de los principales desafíos del modelo libertario: la distancia entre la orientación de las políticas oficiales y las expectativas de una parte mayoritaria de la población respecto del papel del Estado en la actividad productiva.

El 58,7% considera excesivo el ajuste económico

La política de reducción del gasto público constituye otro de los puntos centrales del relevamiento. En este caso, la mayoría de los encuestados expresó reparos sobre la magnitud de las medidas aplicadas por la administración de Milei.

El 31,9% considera que el ajuste nunca debió haberse realizado, mientras que el 26,9% sostiene que, aunque inicialmente podía estar justificado, terminó siendo excesivo. Ambas posiciones reúnen el 58,7% de las respuestas, según los resultados informados.

En contraste, el 25,4% considera que el Gobierno debería profundizar el ajuste, mientras que el 14,5% entiende que las medidas implementadas hasta el momento son suficientes. En conjunto, estas dos posturas representan el 39,9%.

No obstante, existe una diferencia entre reconocer la necesidad de ordenar las cuentas públicas y respaldar la forma en que se ejecuta ese proceso. De hecho, el 66,8% de los participantes acepta que algún tipo de ajuste era necesario, aunque una parte importante de ese grupo considera que las medidas adoptadas excedieron lo razonable.

La identificación política vuelve a marcar diferencias. Entre los sectores opositores, el 93,2% cuestiona el ajuste o considera que no debió realizarse. En el bloque oficialista, esa posición apenas alcanza el 2,8%, mientras que entre los independientes llega al 35,3%.

De esta manera, la encuesta refleja que el debate no se limita a la necesidad de equilibrar las cuentas públicas, sino que también involucra la intensidad de las medidas y sus consecuencias.

Impuestos: una sociedad dividida en partes casi iguales

La discusión tributaria presenta un escenario diferente al de las otras variables analizadas. Ante la posibilidad de aumentar los impuestos a los sectores de mayores ingresos o reducir la carga tributaria para toda la población, las opiniones quedaron prácticamente empatadas.

El 50,4% considera que quienes tienen mayores ingresos deberían pagar más impuestos, mientras que el 48,2% prefiere una reducción impositiva generalizada.

La diferencia de apenas 2,2 puntos porcentuales convierte a este tema en el de mayor división entre los consultados y marca una excepción frente al predominio de las posturas favorables a una mayor presencia estatal en los demás aspectos estudiados.

Sin embargo, las diferencias políticas son pronunciadas. Entre quienes se identifican con la oposición, el 79% apoya una mayor carga tributaria para los sectores de mayores ingresos. Entre los independientes, esa alternativa reúne al 23,3%, mientras que en el segmento oficialista alcanza apenas el 5,5%.

Los resultados muestran que la reducción de impuestos encuentra un respaldo considerable y constituye uno de los puntos en los que las propuestas libertarias tienen mayor aceptación relativa. Aun así, no existe una posición ampliamente dominante sobre cómo debería distribuirse la carga tributaria.

El crecimiento electoral de la derecha no garantiza un cambio cultural

La conclusión central del informe de CEOP Latam es que el avance electoral de la derecha en Argentina no necesariamente implica que sus ideas se hayan convertido en las preferencias mayoritarias de la sociedad.

La diferencia entre las posiciones relevadas es particularmente amplia en cuestiones vinculadas con la responsabilidad del Estado sobre el bienestar social y su participación en la economía. También existe una ventaja considerable para quienes defienden políticas de promoción industrial y cuestionan la magnitud del ajuste fiscal.

En materia impositiva, en cambio, las opiniones se encuentran mucho más equilibradas.

Para el estudio, estos resultados permiten distinguir entre el respaldo electoral a una fuerza política y la adhesión social a la totalidad de su programa económico. El desgaste de las administraciones anteriores y la polarización política pueden contribuir a explicar determinados resultados en las urnas, pero no implican necesariamente que la población haya adoptado de manera mayoritaria las ideas que promueve el Gobierno.

La encuesta también identifica diferencias dentro de los propios espacios políticos. Mientras que entre los opositores predomina un respaldo contundente a la intervención estatal, entre quienes acompañan al oficialismo las opiniones presentan mayores matices. Incluso en este último grupo, una proporción importante considera que el Estado debe cumplir un papel activo en la economía y en la protección del bienestar social.

En ese contexto, el relevamiento pone en discusión la posibilidad de equiparar el crecimiento electoral de las fuerzas de derecha en América Latina con una transformación cultural consolidada.

Aunque Milei logró acceder al poder e impulsar profundas reformas económicas, los resultados indican que las ideas libertarias todavía no constituyen una visión mayoritaria entre los argentinos en cuestiones centrales como el bienestar social, la producción nacional y el alcance de la intervención estatal.

Cómo se realizó la encuesta

El relevamiento fue realizado por CEOP Latam entre el 4 y el 6 de octubre de 2026, mediante encuestas online a una muestra nacional estratificada de 1.702 personas mayores de 16 años.

El estudio informó un margen de error de ±2,38 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.