Mendoza cuenta con un importante potencial minero en el sur provincial, donde se encuentran reservas de potasio consideradas estratégicas por su vinculación directa con la producción de fertilizantes y, por consecuencia, con la actividad agropecuaria y la generación de alimentos.
El potasio integra, junto con el nitrógeno y el fósforo, el grupo de nutrientes esenciales que requieren las plantas para desarrollarse. Su disponibilidad resulta fundamental para mejorar el rendimiento de los cultivos y favorecer su resistencia frente a situaciones adversas como las sequías, las heladas, las plagas y distintas enfermedades.
De acuerdo con información del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, una proporción significativa de los suelos agrícolas del mundo presenta deficiencias de este nutriente, lo que explica la relevancia que tiene el potasio dentro de la industria de los fertilizantes.
Un mineral con múltiples usos
Aunque su principal destino está relacionado con el sector agrícola, el potasio también posee aplicaciones en diferentes ramas industriales. Es utilizado, entre otros sectores, en la elaboración de cerveza, el tratamiento y ablandamiento del agua, productos para descongelamiento, fabricación de vidrio y textiles, además de las industrias farmacéutica y química.
La formación de los depósitos de este mineral se remonta a cientos de millones de años, cuando determinadas condiciones climáticas y la evaporación de antiguos cuerpos de agua salada dieron origen a concentraciones de sales que actualmente son aprovechadas mediante actividades mineras.
Malargüe, en el centro del potencial mendocino
Dentro de Mendoza, el departamento de Malargüe concentra buena parte de las expectativas vinculadas con el desarrollo del potasio.
Uno de los principales proyectos es Potasio Río Colorado (PRC), que posee un yacimiento con reservas estimadas en casi 400 millones de toneladas. Se trata de un emprendimiento que tuvo distintos propietarios a lo largo de los años y que actualmente se encuentra bajo evaluación, con el objetivo de determinar las condiciones necesarias para avanzar hacia una futura etapa productiva.
El potencial del recurso también despierta interés en mercados internacionales. Entre ellos se destaca Brasil, un importante productor agropecuario y consumidor de fertilizantes, que aparece como uno de los posibles destinos para el potasio que podría producirse en Mendoza.
Nuevos proyectos en etapa de exploración
A este desarrollo se suma Potasio Cancambria, también ubicado en Malargüe. El emprendimiento dio un nuevo paso durante este año luego de que la Autoridad Ambiental Minera aprobara la Declaración de Impacto Ambiental correspondiente a su etapa inicial de prospección.
En esta instancia, el objetivo principal es obtener información geológica que permita conocer con mayor precisión las características y el potencial del recurso existente en la zona.
El avance del proyecto se encuentra sujeto a los estudios correspondientes y al marco regulatorio vigente. Los resultados de esta primera etapa serán determinantes para establecer si existen condiciones para avanzar hacia fases posteriores de exploración y eventual desarrollo.
De esta manera, el potasio vuelve a ocupar un lugar dentro de las alternativas de desarrollo minero de Mendoza, con Malargüe como uno de los principales puntos de interés y con el desafío de transformar un recurso natural estratégico en una actividad productiva que pueda generar nuevas oportunidades para la provincia.

