Con la llegada de la primavera aumenta la polinización y, con ella, las consultas por cuadros alérgicos. Un especialista explicó cómo influyen el clima seco, el viento Zonda y la presencia de partículas en el ambiente.
Con el comienzo de septiembre y el avance de la primavera, las consultas por alergias vuelven a incrementarse en Mendoza. El inicio de la polinización, sumado a las características ambientales de la provincia, genera un escenario propicio para la aparición o intensificación de distintos síntomas.
Entre las especies que pueden contribuir a esta situación se encuentra el ciprés, cuyo polen puede dispersarse en el ambiente y afectar especialmente a las personas sensibles.
“En septiembre se produce una demanda abrumadora”, señaló el especialista al describir el incremento de consultas que se registra habitualmente durante esta época del año.
El clima mendocino y el efecto del viento Zonda
A la llegada de la primavera se suman las condiciones propias de Mendoza. El clima seco y la presencia del viento Zonda pueden favorecer la concentración y dispersión de diferentes partículas en el aire, generando un ambiente especialmente desfavorable para quienes padecen alergias.
Lisanti explicó que la provincia comparte, junto con una región de Sudáfrica, características que la ubican entre las zonas consideradas más alergénicas del hemisferio sur.
El viento Zonda tiene un papel importante en este escenario. De acuerdo con el especialista, puede contribuir a movilizar polvo, partículas y contaminantes, mientras determinadas condiciones atmosféricas dificultan la ventilación.
“Se forma una capa caliente encima de nuestra atmósfera y no se puede ventilar bien”, explicó Lisanti. Esa situación favorece la acumulación de diferentes elementos que terminan formando un escenario especialmente complejo para las personas alérgicas.
Desde picazón en los ojos hasta problemas respiratorios
Las manifestaciones de las alergias pueden ser variadas y afectar tanto los ojos como las vías respiratorias.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la conjuntivitis alérgica, lagrimeo, picazón ocular, congestión nasal, estornudos reiterados, mucosidad y molestias en la garganta.
En determinados casos, además, la exposición a los factores ambientales puede desencadenar crisis de asma estacional, especialmente en personas que ya presentan una predisposición.
Por este motivo, la aparición recurrente o el empeoramiento de los síntomas durante esta época del año es una señal para prestar atención y realizar una consulta médica.
¿Las mascotas provocan más alergias?
La presencia de perros y gatos en los hogares también suele generar dudas entre las familias. Lisanti explicó que algunas personas pueden desarrollar sensibilidad al epitelio de estos animales, aunque aclaró que esto no significa que se deba recomendar automáticamente retirarlos de la vivienda.
Por el contrario, el especialista planteó que el contacto con animales domésticos durante la infancia puede tener determinados efectos sobre el sistema inmunológico.
“Los animales domésticos funcionan como inmunoestimulante en los niños”, afirmó, y señaló que quienes crecen con mascotas presentan una menor frecuencia de algunas enfermedades.
Un mes para prestar atención a los síntomas
El comienzo de la primavera vuelve a poner en primer plano un problema frecuente para miles de mendocinos. Polen, polvo, clima seco y viento Zonda pueden combinarse y favorecer la aparición de síntomas durante septiembre.
Ante cuadros que se repiten, se intensifican o afectan la calidad de vida, los especialistas recomiendan realizar una consulta para determinar el origen de los síntomas y establecer el tratamiento adecuado.
En Mendoza, septiembre no solo anuncia la llegada de la primavera: también marca el inicio de una de las etapas del año más exigentes para quienes conviven con las alergias.

