Las consultoras privadas estiman que el IPC de agosto se ubicará entre 1,5% y 2%. La estabilidad del dólar oficial, la moderación en el precio de la carne y el comportamiento de los combustibles explican buena parte de la desaceleración.
La inflación de agosto de 2026 se encamina a ubicarse por debajo del 2%, aunque las proyecciones privadas todavía se encuentran lejos del escenario planteado por el presidente Javier Milei, quien había anticipado que la inflación minorista comenzaría el mes con “cero”.
Las principales consultoras que monitorean la evolución de los precios calculan actualmente una variación del IPC de entre 1,5% y 2% para este mes. El dato oficial será difundido el 10 de septiembre por el organismo estadístico correspondiente.
Entre los principales factores que contribuyen a moderar la inflación aparecen la estabilidad del dólar oficial, una menor presión sobre el precio de la carne y la relativa calma en los combustibles.
La promesa de Milei y la diferencia entre inflación mayorista y minorista
Milei había señalado en distintas oportunidades que agosto de 2026 sería un mes clave para la evolución de la inflación. La primera referencia surgió en octubre de 2025, cuando sostuvo que, debido a los rezagos de la política monetaria, para agosto del año siguiente la inflación sería cero.
En diciembre volvió a referirse a esa posibilidad y afirmó que el indicador comenzaría con “cero coma algo”. En marzo, en tanto, hizo referencia de manera explícita a la inflación minorista: “Es de esperar que para agosto de este año la inflación minorista arranque con cero, les guste o no les guste”.
La semana pasada, el Presidente volvió a destacar la evolución de los precios mayoristas. Durante el Council of the Americas resaltó que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) había registrado una suba del 0,8% en julio y recordó su promesa de realizar un recital si la inflación comenzaba con cero en agosto.
Sin embargo, el IPIM y el IPC miden canastas diferentes. Mientras el primero refleja la evolución de los precios de productos comercializados por productores e importadores, el IPC registra el comportamiento de los bienes y servicios consumidos por los hogares.
En julio, la inflación minorista había sido del 2,1%.
Qué proyectan las consultoras para agosto
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimó una inflación del 27,5% para todo 2026 y proyectó una variación del 1,7% para agosto. Además, anticipó una trayectoria descendente para los meses siguientes.
Entre los analistas privados también predominan las estimaciones por debajo del 2%.
Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, calculó que agosto podría cerrar en torno al 2%. Según explicó, citado por Clarín, la principal incógnita es si el índice finalmente se ubicará más cerca del 1% o del 2%, en un escenario en el que el dólar informal tendría como referencia un techo de $1.500.
Ricardo Delgado, de Analytica, consideró que “no es posible que arranque con 0%”, aunque sostuvo que la inflación tampoco debería superar el 2%. Su consultora proyecta una suba del 1,7% para agosto.
Delgado agregó que los precios de los alimentos muestran una mayor estabilidad y que la inflación núcleo se mantiene por debajo del 2%, aunque todavía persiste el impacto de los aumentos tarifarios.
Carne, dólar y combustibles: las claves de la desaceleración
El comportamiento de algunos de los principales componentes de la canasta de consumo es uno de los factores que explican las previsiones para agosto.
Después de las subas registradas en meses anteriores, la carne logró estabilizarse. A esto se suma un dólar oficial con pocos movimientos y una evolución relativamente estable de los precios de los combustibles.
Sebastián Menescaldi, de EcoGo, señaló que la medición semanal de su consultora registró un incremento del 0,3% y estimó que agosto finalizaría con una inflación cercana al 1,5%.
El economista vinculó parte de la persistencia de la inflación con tres shocks registrados durante el primer trimestre: petróleo, carne y recomposición de tarifas de servicios públicos.
Según su análisis, estos factores ayudan a explicar por qué la inflación todavía no logra llegar a cero. Menescaldi también advirtió que el comportamiento del tipo de cambio podría ganar importancia durante el segundo semestre y generar algún traslado a los precios.
Las proyecciones también apuntan a una inflación cercana al 1,5%
Camilo Tiscornia, de C&T, consideró que el Presidente fue “ambicioso” al plantear que la inflación al consumidor comenzaría con cero. A su entender, alcanzar ese nivel era poco probable, aunque destacó que el dato de 0,8% registrado por la inflación mayorista sí comenzó con ese dígito.
El economista explicó que las canastas de ambos indicadores son diferentes y que el petróleo tiene una mayor incidencia en la medición mayorista. Por ese motivo, su estabilidad contribuyó al resultado de julio.
Para agosto, Tiscornia sostuvo que sería un buen resultado que el IPC comenzara con 1% y estimó que la inflación mensual volvería a ubicarse por debajo del 2%, probablemente alrededor del 1,5%.
En la misma línea, Fausto Spotorno, de OJF Ferreres, informó que durante los primeros 15 días de agosto su medición registró una inflación del 1,2% y proyectó un 1,5% para todo el mes.
De acuerdo con Spotorno, tanto el dato de inflación mayorista como las mediciones semanales muestran una tendencia de desaceleración.
La inflación cayó con fuerza desde el inicio de la gestión
Más allá del debate sobre la posibilidad de alcanzar una inflación mensual de cero, los analistas destacan la fuerte reducción registrada desde el comienzo de la gestión de Milei.
Las consultoras señalan una caída desde una inflación anualizada del 211% al momento de la asunción del Gobierno hasta el 31,5% actual. Esto representa una reducción aproximada del 85% en ese indicador.
De todos modos, los especialistas advierten que la tendencia todavía debe consolidarse. Entre los factores que podrían definir la evolución de los precios se encuentran el comportamiento del tipo de cambio, las reservas, las tarifas, los alimentos y el nivel de actividad económica.
Por el momento, las proyecciones privadas coinciden en que agosto cerraría con una inflación significativamente menor a la de los meses anteriores. Sin embargo, el dato esperado todavía quedaría por encima del “cero” que Milei había planteado como objetivo para el comienzo de la inflación minorista.

