La actividad confirmó su comportamiento en forma de “serrucho”, con meses de subas seguidos de otros con bajasEl dato fue publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su informe sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Allí indicó que, con relación a igual mes de 2025, ocho de los quince sectores de actividad registraron subas en mayo. “Se destacaron Explotación de minas y canteras, con 15,7% interanual (i.a.) y Electricidad, gas y agua (8% i.a.)”, se agregó.
La actividad de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (4,6% i.a.) fue, a su vez, la de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguida por Explotación de minas y canteras. La suma de estos sectores aportó 1,2 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento interanual del EMAE.
En contraste, siete sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destaca Pesca (-29,3%). Este sector, junto con Industria manufacturera (-5,6%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-4,3%) le restó 1,4 p.p. a la variación interanual del EMAE.
El ministro de Economía, Luis Caputo, hizo referencia al dato mensual e interanual en su cuenta de la red social X, y, además, enfatizó: “El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento de 1,7% en los primeros 5 meses de 2026 en relación a igual período del año pasado. El indicador tendencia-ciclo, que permite evaluar la dinámica subyacente de la actividad, creció 0,2% mensual y acumuló 26 meses consecutivos de expansión, el ciclo más largo desde 2011″.
Además, Caamaño señaló que, “lamentablemente, los datos primarios de junio son peores que los de mayo, pero dado que mayo sorprendió por la negativa, es probable que compense un poco”. Y concluyó: “Se confirma que la actividad sigue corriendo muy por debajo de lo esperado. Las expectativas van a seguir corrigiendo a la baja”.
A la hora de explicar este mal resultado de mayo, el economista Sebastián Menescaldi, de la consultora EcoGo, opinó que es probable que haya habido menos aporte del agro, a lo que se sumó que la industria tuvo un desempeño aún peor que el que ya se proyectaba. “En el caso del agro, lo que pudo haber sucedido es que el cultivo de soja fue menor que el del año pasado, ya que se sembró más maíz, y en el caso de la industria, afectada por costos energéticos y baja demanda interna”, analizó.
En líneas generales, Menescaldi dijo que este año no va a haber crecimiento de la actividad. “Solo agro, petróleo y energía crecen fuerte, pero no logran impulsar al resto de la economía porque la cadena de transmisión, compuesta por exportaciones, crédito y consumo, está rota, y la capacidad de traccionar crecimiento general es muy baja”. Y agregó: “Esto es así porque los ingresos de las familias son insuficientes y la rentabilidad de las empresas es reducida”.
El economista Martín Kalos, director ejecutivo de la consultora Epyca, dijo que este zig zag con leve amesetamiento general del que no logra salir la economía esconde una heterogeneidad muy grande. “Es lo que se popularizó como una economía a dos velocidades, pero en la que lo que se ve en realidad es que una sube y otra que baja”, afirmó.
En este sentido, Kalos remarcó que “se registran récords en muchos sectores, desde el agropecuario hasta el financiero, pasando por minas y canteras, pero, en contrapartida, siguen con rendimientos muy pobres aquellos sectores dependientes del mercado interno, como industria, comercio y construcción”. Y concluyó: “Este es un panorama que se mantuvo en los últimos tres años”.

