El Gobierno nacional dio un paso clave en el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas al concretar un acuerdo con Israel para la adquisición de nuevo armamento. La operación contempla la compra de los primeros fusiles ARAD, fabricados por la empresa Israel Weapon Industries (IWI), y forma parte de un programa destinado a reemplazar de manera progresiva el histórico fusil FAL.
El convenio fue firmado el 28 de junio bajo la modalidad de cooperación entre Estados y se enmarca en la política de fortalecimiento de la relación bilateral impulsada por el presidente Javier Milei. La primera etapa de la operación prevé la entrega de 700 fusiles ARAD 7, calibre 7,62 milímetros, junto con 167 dispositivos de fogueo y diversos accesorios, por un monto cercano a los 1,73 millones de dólares.
Según lo previsto, el primer lote podría arribar al país en las próximas semanas, marcando el inicio del recambio gradual del armamento individual utilizado por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
El contrato, además, contempla la posibilidad de ampliar las adquisiciones durante los próximos tres años hasta alcanzar una inversión total de 12 millones de dólares. En ese esquema podrán incorporarse nuevos fusiles ARAD 7 y también ARAD 5, calibre 5,56 milímetros, de acuerdo con las necesidades operativas de cada fuerza.
Un plan integral de modernización
La compra forma parte de un programa financiado por el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y alineado con los objetivos del Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), orientado a recuperar y fortalecer capacidades estratégicas del sistema de defensa nacional.
El proyecto no se limita únicamente al reemplazo del FAL. De acuerdo con información difundida por especialistas del sector, el plan contempla una renovación integral del armamento portátil, que incluirá en etapas posteriores la incorporación de pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones para las tres fuerzas armadas.
Un proceso iniciado en 2024
La decisión fue el resultado de un proceso de evaluación que comenzó en 2024, cuando el Estado Mayor Conjunto inició reuniones técnicas con fabricantes internacionales para analizar distintas alternativas disponibles en el mercado.
Durante ese proceso, delegaciones argentinas viajaron a Israel para conocer las capacidades de los sistemas desarrollados por IWI y otros fabricantes. Posteriormente, especialistas del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea realizaron pruebas técnico-operacionales cuyos resultados fueron elevados al Ministerio de Defensa para la selección final.
Tras las evaluaciones, el fusil ARAD fue considerado una de las opciones con mejor desempeño técnico y operativo.
El reemplazo del histórico FAL será gradual
La incorporación del nuevo armamento representa un cambio importante para las Fuerzas Armadas argentinas. El fusil FAL, diseñado por la empresa belga FN Herstal, equipa a las tropas nacionales desde la década de 1960 y fue utilizado en los principales despliegues militares del país, incluida la Guerra de Malvinas.
No obstante, el recambio no será inmediato. En una primera etapa, los nuevos fusiles serán distribuidos entre las distintas fuerzas para realizar pruebas operativas, evaluaciones de desempeño y procesos de adaptación doctrinaria. Una vez finalizada esa instancia, el Ministerio de Defensa avanzará con una incorporación a mayor escala, en el marco del plan de modernización previsto para los próximos años.

