Tras un primer semestre marcado por la cautela y un mercado todavía golpeado por la caída del consumo, el sector turístico de Mendoza observa señales de recuperación y deposita sus expectativas en las vacaciones de invierno. La llegada de la nieve aparece como el factor que podría impulsar las reservas de último momento y mejorar un año que continúa lejos de los niveles esperados.
Las nevadas registradas durante la última semana renovaron el optimismo entre empresarios y funcionarios vinculados a la actividad. La posibilidad de contar con pistas habilitadas durante julio resulta determinante para atraer visitantes, especialmente desde Buenos Aires y otras provincias donde el receso invernal comienza a partir del 20 de julio.
Aunque las reservas previas siguen siendo moderadas, el sector coincide en que el comportamiento del turista cambió. Hoy predominan las decisiones de viaje tomadas sobre la hora, con estadías más cortas y un mayor interés por experiencias específicas, como la nieve, las bodegas y la gastronomía.
Un mercado que busca estabilizarse
Después del fuerte retroceso sufrido durante 2025, cuando la pérdida del poder adquisitivo y la diferencia cambiaria impulsaron a miles de argentinos a vacacionar en el exterior, el turismo provincial comenzó a mostrar algunos indicadores más alentadores durante 2026.
Desde el Ente Mendoza Turismo (Emetur) sostienen que la actividad atraviesa un proceso de recuperación gradual, aunque condicionado por el limitado poder de compra del mercado interno, que continúa siendo el principal sostén de la industria turística local.
A ese escenario se suma una leve mejora en la llegada de visitantes brasileños, favorecida por una mayor estabilidad cambiaria respecto de los últimos años.
Menos argentinos afuera y más extranjeros en el país
Datos difundidos por el Ieral de la Fundación Mediterránea muestran un cambio de tendencia en el movimiento turístico internacional.
Según el informe elaborado por el economista Marcos Cohen Arazi, durante mayo la llegada de turistas extranjeros al país creció cerca del 20% respecto del mismo mes del año pasado, mientras que los viajes de argentinos al exterior registraron una caída del 12%.
Pese a esa mejora, el déficit turístico continúa siendo elevado y el sector sigue expuesto a las variaciones del tipo de cambio y a la competencia con destinos internacionales.
Hotelería: mejora la ocupación, pero no la rentabilidad
Los empresarios hoteleros coinciden en que la actividad dejó atrás el peor momento, aunque advierten que la recuperación todavía no alcanza para recomponer la rentabilidad.
Marcelo Rosental, presidente de la Cámara de Hotelería de Mendoza, explicó que desde fines de 2025 comenzó a incrementarse lentamente la llegada de turistas brasileños, aunque muy por debajo del movimiento registrado durante la pospandemia.
El problema, señala, es que los costos crecieron mucho más rápido que las tarifas.
«La hotelería ya no tiene margen para seguir bajando precios porque muchas empresas comenzarían a operar con pérdidas», sostienen desde el sector.
Una visión similar comparte Ariel Pérez, presidente local de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), quien considera que el turismo internacional muestra una recuperación muy moderada y que, por ahora, el escenario responde más a una estabilización que a un verdadero crecimiento.
El Valle de Uco apuesta al turismo premium
En el Valle de Uco, donde el turismo internacional y de alta gama tiene un peso importante, las expectativas están puestas en nuevas inversiones privadas y en mejorar la infraestructura para competir con otros destinos.
Referentes del sector advierten que Mendoza necesita avanzar en obras estratégicas y ampliar su oferta turística para consolidarse como un destino internacional de mayor jerarquía.
Al mismo tiempo, reconocen que dentro del nuevo escenario algunas empresas lograron adaptarse mejor que otras, mientras muchas pymes todavía enfrentan importantes dificultades para sostener su actividad.
Vacaciones de invierno: la nieve puede cambiar el panorama
Las vacaciones de invierno representan la principal oportunidad para revertir un semestre de baja actividad.
Desde el Emetur estiman una ocupación cercana al 60%, un nivel similar al registrado el año pasado, aunque reconocen que la evolución dependerá casi exclusivamente de la cantidad de nieve disponible y de las reservas de último momento.
En San Rafael, por ejemplo, las reservas todavía no alcanzan el 50%, mientras que desde la Cámara de Hotelería provincial informan porcentajes cercanos al 30%.
Sin embargo, los operadores aseguran que esos números ya no reflejan el comportamiento real del mercado, ya que cada vez más turistas organizan sus viajes pocos días antes de partir.
Además del atractivo de los centros de esquí, muchos visitantes eligen combinar la nieve con recorridos por bodegas, actividades gastronómicas y propuestas de naturaleza.
El Mundial también influye
Este invierno presenta un ingrediente adicional que podría afectar el movimiento turístico: la disputa del Mundial de fútbol.
Empresarios del sector consideran que los partidos de la Selección Argentina podrían modificar las decisiones de viaje de muchas familias, especialmente durante los fines de semana.
Por esa razón, las expectativas permanecen abiertas hasta último momento.
Turismo de reuniones, otro desafío pendiente
Más allá del turismo vacacional, congresos, convenciones, recitales, festivales, eventos deportivos y encuentros empresariales aparecen como una herramienta clave para sostener la ocupación hotelera durante todo el año.
Aunque existen diferencias entre el sector público y privado sobre la evolución de este segmento, desde Mendoza Bureau reconocen que la actividad sufrió una retracción durante 2025 y que todavía no logra recuperar el ritmo previo.
La entidad, integrada por hoteles, restaurantes, bodegas, agencias de viajes y empresas organizadoras de eventos, impulsa una estrategia de promoción nacional e internacional para captar nuevos congresos y convenciones.
El objetivo es fortalecer el posicionamiento de Mendoza como sede de grandes encuentros, aprovechando ventajas como su conectividad aérea, infraestructura, oferta gastronómica, enoturismo y ubicación estratégica dentro del corredor bioceánico.
Un segundo semestre con moderado optimismo
El diagnóstico compartido por empresarios y funcionarios es que el turismo mendocino comenzó a dejar atrás el peor momento, aunque la recuperación será lenta.
Las vacaciones de invierno aparecen como el primer gran examen para medir esa evolución.
Si la nieve acompaña y las reservas de último momento responden, julio podría marcar el inicio de una mejora para un sector que todavía enfrenta desafíos estructurales, pero que mantiene intacta su apuesta por consolidar a Mendoza como uno de los principales destinos turísticos del país.

