San Rafael, Mendoza lunes 29 de junio de 2026

Argentina y el río Jordán – Por:. Beatriz Genchi

Argentina y Jordania comparten una anécdota que incluye a Jesucristo y Diego Armando Maradona. Antes de que Maradona dejara este plano y se convirtiera en un avatar IA para vender apuestas en las pausas de hidratación, viajó a Jordania.

Maradona había viajado a Medio Oriente como invitado de honor del príncipe jordano, Ali Bin Al-Hussein. Fue acompañado por su pareja de ese momento Rocío Oliva, su hija Jana y el abogado Matias Morla para asistir al Soccerex Asian Forum, un evento dedicado al crecimiento de la industria del fútbol en el continente.

Hasta ahí, lo formal se imponía y ese aspecto siempre les queda lejos a las anécdotas de Diego. Nos falta recordar la verdadera razón de la llegada del argentino a Jordania y el dato más simbólico de aquella aventura, que con algo de imaginación podemos traer a la actualidad.

Lo cierto es que Al-Hussein, lo convoco a participar en un foro futbolístico en su país. Aunque no hay que perder de vista que por ese entonces era candidato opositor en FIFA a Joseph Blatter, con quien el Diego no tenía una buena relación.

 La reunión con Maradona dio la vuelta al mundo, pero no fue suficiente. Sus declaraciones en aquella visita fueron: «Blatter ya hizo suficiente, no puede conducir la FIFA, le hizo mucho mal al fútbol y es tiempo de que se vaya. Si yo no creyera que Al-Hussein sería buen presidente no estaría aquí, con él vamos a pelear para sacar a Blatter del sillón».

Finalmente, los comicios se llevaron a cabo en el Congreso de la FIFA en 2015 y el príncipe jordano perdió la elección con el 35.4% de los votos. El ganador, Blatter, acabaría renunciando por los escándalos de corrupción que estallaron ese trimestre y fue sancionado con la inhabilitación para ejercer cargos. Al-Hussein volvió a intentarlo al año siguiente, pero su apoyo cayó hasta el 1.95% y el ganador fue Gianni Infantino, que aún en la actualidad conserva su puesto.

Sus días en el país asiático no fueron marcados únicamente por la agenda política y Diego aprovechó para hacer algo de turismo, ser acompañado por el rey Abdalá II para conocer Petra, que es una de las siete maravillas del mundo moderno, con quien compartió un almuerzo y lo agasajó en su palacio, luego de discutir acuerdos comerciales.

Durante su viaje fue bautizado por un sacerdote local en el Río Jordán, mismo lugar en el que Jesús recibió la bendición. Ese mismo cauce en el que Jesús de Nazaret fue bendecido por Juan ‘El Bautista’, tal como cuenta la Biblia, más de dos milenios atrás. Su itinerario de paseo incluyó también al Monte Nebo, un lugar venerado por ser, según la Biblia, donde Moises vio la tierra prometida.

 Las historias de Maradona son así. De la política a la fe, de cenar con un rey y criticar al presidente de la FIFA a recibir un sacramento en el mismo lugar que el ‘Hijo de Dios’.

Diego y los dogmas espirituales tuvieron muchos puntos de contacto durante su vida. Sus comienzos dando a conocer a su zurda milagrosa, su mayor creación: ‘La Mano de Dios’, el coqueteo con diferentes pecados y hasta la existencia de una Iglesia Maradoniana hacen pensar que era imposible que el Pibe de Fiorito no sea bautizado en un lugar así.

Esos años de Maradona fueron de reconciliación con la Iglesia Católica. No solo por este recordado bautismo, sino que meses atrás se había declarado “hincha de Francisco”. “Es un Papa bueno, fantástico”, había exclamado Pelusa sobre su coterráneo en abril del mismo año, en el marco de los preparativos para una de las ediciones del ‘Partido por la Paz’.

Como Jesús con Juan el Bautista y como Diego en su visita de 2015, Jordania tubo en este 2016 su bautismo en manos de una Divinidad, que en este caso está representada en la Selección campeona.

Gentileza;

Beatriz Genchi

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

bgenchi50@gmail.com

Puerto Madryn – Chubut.

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