La provincia dio inicio a la séptima edición del programa Aprender con Energía Sostenible, una iniciativa que impulsa la innovación educativa a través del aprendizaje basado en proyectos (ABP), consolidando una articulación estratégica entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil.
El lanzamiento se realizó con la presencia de autoridades provinciales, representantes del sistema educativo y referentes de las principales empresas e instituciones que acompañan el programa.
En esta nueva edición participarán 200 escuelas de gestión privada de nivel primario, secundario y técnico, con alcance en el Gran Mendoza, San Rafael, General Alvear, Valle de Uco y la Zona Este. A lo largo de 14 semanas de formación híbrida, más de 600 docentes trabajarán en el diseño e implementación de proyectos educativos vinculados a problemáticas de su entorno.
Desde su creación, el programa ha mostrado un crecimiento sostenido, con miles de docentes formados, cientos de escuelas involucradas y proyectos desarrollados en toda la provincia, consolidándose como una de las experiencias más relevantes de formación docente en ABP en la región.
El corazón de la propuesta es el aprendizaje activo: docentes y estudiantes trabajan sobre desafíos reales, formulan preguntas significativas y desarrollan soluciones concretas con impacto en sus comunidades, especialmente en torno a la energía sostenible y el consumo responsable.
“Con el ABP buscamos enseñar y aprender a través de la experiencia, recorriendo un aprendizaje activo y prestando especial atención al contexto y al trabajo colaborativo. Cuando hablamos de colaboración, lo hacemos también mirando el ecosistema de actores de nuestra sociedad, y por eso ya hace años que trabajamos codo a codo junto a Distrocuyo, Edeste, Emesa, Fundación Pampa Energía, Fundación YPF, el EPRE y la Dirección General de Escuelas de Mendoza”, señaló Agustín Porres, director regional Latam de la Fundación Varkey.
En ese marco, el presidente de Emesa, Mauricio Pinti Clop, destacó el crecimiento del programa y el valor de la articulación entre sectores para sostener políticas con impacto real. “Cuando se articulan el sector público, el sector privado y el sistema académico, se generan políticas serias, con impacto y sostenidas en el tiempo. Este programa no solo muestra resultados por su escala, sino también por su calidad y por el efecto multiplicador que genera: lo que se aprende en la escuela también transforma hábitos en cada hogar”, señaló. Además, subrayó el carácter formativo de la propuesta: “Los estudiantes no solo incorporan conocimientos, sino que los ponen en práctica, desarrollan capacidades y se preparan para los desafíos que vienen. La energía del futuro no se espera: se construye, y se construye entre todos”.
Por su parte, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, puso el foco en la dimensión estratégica de la iniciativa, al vincular educación, sostenibilidad y desarrollo productivo. “Lo más valioso de esta propuesta es que logra mostrar en una misma política todo el ecosistema energético articulado. Esa articulación permite que la transición energética deje de ser una idea abstracta y se convierta en una realidad concreta para Mendoza”, afirmó. En esa línea, destacó que el desafío no es solo tecnológico: “La transición energética requiere inversión e infraestructura, pero sobre todo necesita capital humano. Necesita estudiantes formados, con herramientas y capacidades para protagonizar el futuro productivo de la provincia”.
A su turno, el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar, remarcó el valor pedagógico del programa como herramienta para conectar la escuela con los desafíos del presente. “Los desafíos globales necesitan respuestas locales, y la educación es el punto de partida para construirlas. La transición energética y el cambio climático deben convertirse en experiencias concretas de aprendizaje dentro del aula”, sostuvo. Además, destacó el impacto del ABP en las trayectorias educativas: “Los estudiantes no solo incorporan contenidos, sino que comprenden problemas reales, trabajan sobre ellos y desarrollan soluciones concretas. Ahí es donde la escuela empieza a generar experiencias que transforman”.
La iniciativa cuenta con el impulso conjunto de Emesa, la Fundación Pampa Energía, el EPRE, Distrocuyo, la Fundación YPF, Edeste y la Federación de Cooperativas Eléctricas del Nuevo Cuyo, en articulación con el Ministerio de Educación y la Dirección General de Escuelas.
En un contexto donde los sistemas educativos avanzan hacia el desarrollo de capacidades para la vida, el ABP se consolida como una herramienta clave para conectar la escuela con los desafíos del presente y del futuro.
Así, Aprender con Energía Sostenible no solo impulsa nuevas formas de enseñar, sino que consolida una política educativa que articula actores, integra saberes y promueve una educación con sentido, donde los estudiantes se convierten en protagonistas del aprendizaje y en agentes de cambio en sus comunidades.


La iniciativa, que promueve el aprendizaje basado en proyectos (ABP), alcanzará a 200 escuelas y a 600 docentes en toda la provincia.