Las ventas externas de la provincia alcanzaron los 1.538 millones de dólares y registraron una caída superior al 4% en comparación con 2024. El sector vitivinícola volvió a concentrar cerca del 40% del total exportado.
Cuando el vino retrocede, también lo hacen las exportaciones de Mendoza. Durante 2025, la provincia registró ventas al exterior por 1.538 millones de dólares, lo que significó una disminución de algo más del 4% respecto del año previo.
Este resultado vuelve a reflejar el fuerte peso de la industria vitivinícola dentro del comercio exterior provincial. De acuerdo con un informe elaborado por ProMendoza, a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y de la Dirección de Estudios e Investigaciones Económicas (DEIE), el sector explicó el 40% del total exportado, con ventas por 608 millones de dólares.
El documento también indica que a lo largo de 2025 Mendoza exportó 1.141 millones de kilogramos de productos, en un contexto marcado por desempeños dispares entre los distintos sectores de la economía provincial.
Los principales mercados
Los destinos de las exportaciones mendocinas se mantuvieron relativamente estables durante el último año. Brasil se ubicó como el principal comprador, con importaciones por 409 millones de dólares. En segundo lugar se posicionó Estados Unidos, con 259 millones, mientras que Chile ocupó el tercer puesto con 118 millones.
El informe también resaltó el crecimiento de China, que aumentó sus importaciones desde Mendoza en 25 millones de dólares, consolidándose como un mercado cada vez más relevante para los productos provinciales.
Los productos que crecieron
A pesar de la caída general de las exportaciones, algunos sectores lograron mostrar resultados positivos. Entre ellos se destacó el durazno en conserva, que sumó 14 millones de dólares adicionales y alcanzó exportaciones totales por 33 millones.
También registraron incrementos el rubro resto de combustibles, que creció 11 millones hasta totalizar 45 millones de dólares exportados, y los muebles y mobiliario médico o quirúrgico, cuyas ventas externas aumentaron en 10,7 millones de dólares.
En términos de volumen, los mayores crecimientos se observaron en los jugos de frutas y hortalizas, que sumaron 30 millones de kilogramos adicionales, y en los preparados de legumbres y frutas, con un incremento de 17 millones de kilogramos respecto del año anterior.
Los sectores que perdieron terreno
El informe también identificó retrocesos en algunos productos importantes dentro de la canasta exportadora provincial.
El vino registró una caída anual del 8%, mientras que el ajo disminuyó 4%. También se verificaron bajas en materiales plásticos o polipropileno, con un descenso del 6%, y en maquinarias y equipos eléctricos, que retrocedieron 9%.
Otros productos presentes en el perfil exportador mendocino, como la ciruela desecada y la nuez, mantienen participación aunque todavía con volúmenes relativamente bajos dentro del total exportado.
En paralelo, el precio internacional del aceite de oliva retrocedió tras los valores excepcionalmente altos registrados en 2023 y 2024, cuando la baja cosecha en España impulsó las cotizaciones.
Un 2026 que comenzó con señales positivas
Los primeros datos de este año muestran, sin embargo, un panorama algo más favorable para las exportaciones de la provincia.
Durante enero, Mendoza exportó 81 millones de dólares, dentro de un total superior a 400 millones registrado por la región de Cuyo. Esto implicó un crecimiento interanual del 18,2%.
Las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) volvieron a concentrar la mayor parte de las ventas externas, con un total de 47 millones de dólares.
En ese marco, las exportaciones de vino registraron una suba interanual del 17,9%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), un indicador que podría anticipar un mejor desempeño del comercio exterior mendocino durante 2026.
Al mismo tiempo, otros sectores comienzan a ganar espacio en la matriz exportadora provincial. Entre ellos aparecen las exportaciones de servicios vinculadas al software y la producción audiovisual, que empiezan a perfilarse como nuevos nichos de crecimiento.

