Analistas ven a la entidad dispuesta a sostener al tipo de cambio para cuidar la competitividad
El mercado comenzó a tomar nota y busca intrepetar la actitud que tomó en las últimas ruedas el Banco Central (BCRA), al volver a incrementar sus compras de dólares mediante intervenciones sobre la plaza cambiaria oficial. Los analistas creen que ya no sólo busca pasar a tener en adelante una tenencia neta positiva de reservas, sino que estiman que -a la vez- le quiere poner freno al encarecimiento del peso.
Esa presunción se consolidó en las últimas horas, luego que esa entidad adquiriera US$355 millones por este tipo de operaciones en apenas dos días (quedándose con el 35,85% de las divisas negociadas en esos días) cuando había anunciado que su idea, en esta primera etapa, era “mantendrá un sesgo en su política monetaria que evite esfuerzos sostenidos de esterilización mientras la demanda de dinero evolucione conforme a lo esperado”, algo por lo que, en esos planes, “el monto de ejecución diaria de la remonetización por vía de la compra de reservas estaría ”alineado con una participación del 5%“. según lo proclamado.
De allí que para analistas y operadores lo que ahora tambien procuraría es tratar de evitar que la cotización del tipo de cambio comercial se mantenga en retroceso, al menos, en medio de estas condiciones de la economía.
Es decir, que no se aleje en términos prácticos de la barrera de los $1400 que perforó levemente ayer (al llegar a tocar $1390 antes de cerrar en $1395) y en que se mantuvo hoy al cerrar a US$1399,50, con menos sostenimiento oficial, ya que el BCRA esta vez compró sólo US$42 millones (poco más del 7% de lo transado al contado en el día).
Esto es lo que explica que el índice de Tipo de Cambio Real Multelateral (ITCRM), la medición más abarcativa de competividad cambiaria que elabora el propio BCRA, se haya hundido ayer nuevamente por debajo de los 90 puntos, por primera vez siete meses y medio, aún cuando el dólar estadounidense dejò ahora en “pausa” en los últimos días la fuente tendencia a la desvalorización que mostraba en semanas anteriones al tender a estabilizarse el Dollar-Index en torno a los 97 unidades, tras acariciar un piso cercano a las 95 a comienzos de febrero.
La presunción en el mercado es que el Gobierno al fin entendió que con inflación sostenida y tipo de cambio en baja, los problemas que ya exhibe la actividad económica para seguir repuntando pueden agravarse.
Más aún cuando la sostenida baja de los ingresos tributarios (viene cayendo en términos reales hace seis meses) claramente limita a la administración Milei para avanzar en su promocionada pretensión de rebajar impuestos -aún los muy distosivosa su cargo como el impuesto al cheque- y los ingresos salariales se estacaron en momentos en que el mercado laboral formal se sigue achicando.
“Vemos un piso operativo para el dólar, con un Banco Central que tendería a acelerar la compras de reservas si se profundiza la apreciación“, explicó esta mañana en su informe el aconomista Leonardo Chialva, de Delphos Investment.
“En la última semana claramente pareció que el BCRA incremento sus compras, aún cuando el dólar se hundía en todo la región, para tratar de ir administrando la baja. La sensación es que decieron ponerle un piso a la caída, lo que -de ser así- me parece adecuado”, coincidió en evaluar su colega Sebastián Menescaldi, Director Asociado de la consultora Eco/Go.
Por lo pronto la entidad que conduce Santiago Bausili encadenó hoy la trigésima rueda consecutiva comprando al alzarse con los mencionados US$42 millones, cifra que le permitio “acumular en la semana compras por US$615 millones y en febrero US$932 millones”, hizo notar hoy el operador y analista Gustavo Quintana, de PR Cambios.

De este modo ya adquirió US$2090 millones en lo que va del año, desde que el 5 de enero iniciara esta racha comprando US$21 millones. Dichas compras, aún ni siquiera están vinculadas a la anunciada remonetización de la economía, ya que la Base Monetaria (BM) en el mismo lapso se contrajo un 1,8%, la circualción monetaria en un 4,8% y la cantidad de dinero en poder del público cayó también un 4,2%.
“Con la base monetaria en retroceso producto de la esterilización que el Tesoro viene realizando con la colocación neta de deuda ($ 3,7 billones en las últimas dos licitaciones), resulta evidente que la compra de reservas como mecanismo de remonetización sólo aplicó en el plano discursivo aunque el BCRA podría instrumentarla por otras vías, como operaciones de mercado abierto o una reducción de encajes desde los elevados niveles actuales”, señalaron desde la consultora LGC.
“La aceleración en la inflación abre la puerta a dos eventuales riesgos adicionales para el esquema macro. Por un lado una nueva apreciación del tipo de cambio real, que ya se ubica en niveles similares a los de inicios de julio del año pasado. De persistir esta dinámica, la fortaleza del peso podría comenzar a tensionar la competitividad comercial externa, presionando sobre la demanda de divisas”, advierte al respecto en su último informe GMA.

