Expertos destacaron que el equipo económico mantuvo bajo control a las tres variables durante enero.
Los economistas remarcaron la mejora en el flujo de divisas, atribuida al aumento en el desarme de posiciones, el incremento de colocación de deuda corporativa y provincial en el exterior, junto al aumento de créditos en dólares. Sin embargo, también esperan una inflación un poco más elevada y algunos episodios de volatilidad de las tasas en pesos.
Al cierre de un enero particularmente tranquilo para el dólar, y aún sin conocerse el dato oficial de inflación, febrero no traerá muchas sorpresas en la tríada clave que son el tipo de cambio, la inflación y las tasas, según los economistas. Sin embargo, sí advirtieron que no pueden descartarse «cisnes grises», sobre todo en el ámbito internacional. Además, mostraron cierta cautela en el segmento de pesos, con posibles saltos en las tasas de las cauciones, de manera similar a como ocurrió este mes, y proyectaron una inflación por encima del 2%.
El veranito cambiario
Carrera explicó que «está funcionando de vuelta» la generación de dólares a través de los créditos y las emisiones de Obligaciones Negociables (ON), lo que «ayuda mucho a que haya más oferta en el mercado cambiario». Y explicó que a ese fenómeno se le sumó « la fuente natural de dólares de enero, que es la última parte de la cosecha de trigo«.
De manera similar, el economista Eric Paniagua planteó a este medio que «mientras haya una provisión permanente de divisas, el dólar se va a mantener relativamente estable«. Y consideró que «febrero debería tener un valor muy similar a lo que se está viendo en enero», por lo que «no parece haber motivo para que haya una volatilidad cambiaria importante».
Por su parte, el analista económico Jorge Neyro también destacó la colocación de deudas de las provincias, como es el caso de Córdoba, y argumentó que «en el corto plazo, lo que parece estar dominando el mercado, es una lógica de de carry trade«, el cual «siempre es un gran tranquilizante del tipo de cambio«.
De todas maneras, agregó que «todas esas apuestas carry requieren que el veranito financiero para la región se mantenga«. Sin embargo, no descartó que pueda haber alguna volatilidad a nivel internacional. «El ‘cisne gris’ sigue siendo (Donald) Trump por su forma de administrar la política económica de EEUU».
¿Sigue la volatilidad de las tasas?
Para Neyro, «más allá de que el Banco Central tenga algún tipo de intervención en el mercado para moderar las tasas y pueda dar liquidez de variadas formas, como con las licitaciones de deuda del Tesoro, la volatilidad, sobre todo en las tasas muy cortas de caución, no se puede descartar por el propio diseño de la política monetaria«, una consecuencia directa de que «no hay tasa de referencia establecida».
De todas maneras, también destacó que «las tasas largas de los bonos CER y otros bonos están mucho más calmas» después de la volatilidad electoral del año pasado. «Se desinflaron todas y quedaron más o menos a un nivel razonable», sostuvo.
A una conclusión similar llegó Paniagua, que cree que «el esquema que el gobierno impulsa tiende a que haya cierta volatilidad en las tasas en pesos». Argumentó que los bancos «todavía no han terminado de entender el esquema de agregados monetarios que impulsa el Central, y esa lógica es la que hace mover a último momento mucho las tasas en pesos».
Como consecuencia, no descartó la posibilidad de que «haya días donde pueda llegar a saltar otro 50% o quizás hasta el 100%, pero es una tasa que no refleja condiciones a largo plazo, sino únicamente cuestiones circunstanciales del sistema en inmediato«.
Consultado por Ámbito sobre el porqué de este actuar del sistema bancario, opinó: «Lo más factible es que durante tantos años, su negocio pasó por otro lado, era mucho más pasiva su actuación, y hoy que se le demanda un rol más activo, todavía no terminan de manejar sus circuitos y su excedente o faltante de liquidez con perfecto ‘timing’ porque no están acostumbrados».
Tomando distancia, Carrera opinó que en febrero no espera mayor volatilidad que en enero, «sino, por el contrario, mucha menos volatilidad de tasas». Afirmó que desde el equipo económico «tienen un poquito más refinadas las técnicas de intervención, comprando bonos y metiendo pesos» y que el Banco Central tiene «todo el tiempo para decidir si esterilizan o no esterilizan» los pesos emitidos por la compra de reservas.
«Me parece que esas imágenes de cauciones a 60%, 70% no deberíamos verlas», enfatizó. De todas maneras, sí planteó la posibilidad de alguna volatilidad en el arranque del mes. «Porque hay que pagar algo o se acumula algún vencimiento por ahí sube un poquito, pero enseguida aparece el Banco Central o aparece algún banco oficial arbitrando un poco eso».
Una inflación dura de bajar
En cuanto a la inflación, Neyro recordó que «una suerte de techo, según el mercado, en diciembre, y puede mantenerse igual en niveles relativamente más altos de los que al gobierno le gustaría: 2,3%, 2,5%, 2,6%». Además, remarcó que en el dato de enero comenzará a aplicarse la nueva metodología del INDEC. «Hay que ver cómo pega eso, no nos esperan números muy por debajo del 2% en los próximos meses, salvo algún shock«.
Por su parte, Panigua reconoció que la inflación durante el verano «es un factor difícil de especular, porque son meses muy atípicos con respecto al resto del año, tiene una estacionalidad muy fuerte y las grandes urbes suelen estar un poco más despobladas».
Sostuvo que el dato de diciembre «es un techo que va a ser un poco difícil de que se repita», aunque si la suba de precios «llegase a acelerarse, sí puede ser un problema para el esquema» que impulsa el gobierno. «A mi entender, lo vamos a ver por debajo, más cercano a 2,5%, quizás 2,4%, 2,3%».
Mientras, Carrera consideró que la suba del techo de la banda y la acumulación de reservas «pueden ser dos decisiones que hagan que tengas un poquito más de inercia inflacionaria», con «cifras que van a estar oscilando en torno al 2%: por ahí un día es1,9%, otro día 2,3%, y así».
Contribuyendo a ese posible número, mencionó el incremento de la carne, «los ajustes tarifarios que se habían pospuesto por las elecciones están ajustándose fuerte, y algunas commodities que, por la cuestión global, están aumentando».
De todas maneras, el exfuncionario del BCRA no consideró que «sea tan preocupante». Y ahondó: «Lo preocupante es que al no usar el tipo de cambio como ancla, lo que está actuando como ancla de la inflación es la recesión y los salarios reales que no se ajustan con la inflación. Desde su perspectiva, esos dos factores «van a hacer que los precios no suban tanto, pero no tanto como para empezar agosto con cero, como quería Milei».
Fuente:https://www.ambito.com/economia/dolar-tasas-e-inflacion-adelantan-tranquilidad-cambiaria-febrero-pero-no-descartan-saltos-cauciones-n6240673

