La baja de la inflación tuvo impacto diferente, según ingresos y ubicación geográficaDaniel Basualdo
Según analiza una consultora, como en los servicios hubo subas superiores a las que hubo en los alimentos y bienes básicos, el impacto fue menor en el segmento socioeconómico bajo; advierten que la composición del índice de precios oficial necesita una actualización
El gobierno de Javier Milei ha cumplido hasta ahora con una de sus principales promesas de campaña: reducir la inflación. Sin embargo, si bien el Indec informa un dato oficial promedio, lo cierto es que el impacto de la suba de los precios varía –entre otros factores– en función del sector socioeconómico. En ese sentido, la inflación fue en los últimos meses más baja en los hogares de menores ingresos.
Así lo consigna un informe elaborado por la consultora Equilibra, que indica que el fenómeno se explica porque el plan de estabilización de la administración Milei le quitó peso a los precios de los alimentos en relación con los valores de otros bienes y servicios mediante el ancla cambiaria, mientras que las tarifas de los servicios públicos aumentaron más, dado el propósito de bajar el gasto en subsidios.
“Esto provocó que la inflación para los hogares de menores ingresos fuera menor que la del promedio, ya que en su estructura de gastos los bienes tienen mayor peso, mientras que los servicios –que registraron un alza superior– tienen una menor incidencia”, señala el estudio de Equilibra.
El informe destaca que desde la asunción de Javier Milei la inflación acumulada en el 5° quintil (el 20% de la población con mayores ingresos) fue de 196%, nueve puntos porcentuales (p.p.) superior a la del 1° quintil (población de menores ingresos), que llegó a 187%. En promedio, entre noviembre de 2023 y febrero último los precios subieron un 193%, según un IPC actualizado por Equilibra (que se explicará más adelante).
En la gestión de Alberto Fernández pasó lo opuesto. “Entre noviembre de 2019 y noviembre de 2023, la inflación acumulada en el 1° quintil fue del 918%, 38 p.p. más que en el 5° quintil (880%), debido a una mayor inflación en alimentos e indumentaria”, indica el informe. La inflación promedio fue de 891%, se agrega.
Esta menor inflación para los sectores de bajos ingresos, sumada a una recuperación del salario real, contribuyó a la reducción del índice oficial de pobreza. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el segundo semestre de 2024 la pobreza fue del 38,1%, por debajo del 41,7% registrado en ese período de 2023.
El análisis de la consultora advierte también que la estructura de ponderaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) no está actualizada (esa estructura se refiere a cuánto pesa en el índice cada rubro de consumo, y la cuestión es cuánto refleja el índice la estructura promedio del gasto en los hogares ). “Por esta razón –explican Lorenzo Sigaut Gravina y Gonzalo Carrera, autores del informe de Equilibra–, construimos un IPC con ponderaciones actualizadas, tomando como período inicial mayo de 2018. En períodos largos, las diferencias en la inflación acumulada son casi imperceptibles, pero resultan notorias en ciertos períodos específicos”.
Contrastes entre gobiernos
Así, con la ponderación vigente, la inflación acumulada desde la asunción de Milei es del 186%, pero habría sido 7 p.p. mayor (193%) con ponderaciones actualizadas. En el gobierno de Fernández, la inflación acumulada medida según el IPC vigente fue más alta que con el actualizado, con una diferencia significativa (931% vs. 891%), debido a que la inflación en bienes superó con creces la de los servicios (afectada por la inestabilidad cambiaria, las restricciones a las importaciones y el atraso tarifario).
Por ello, el poder adquisitivo varía a corto plazo según el deflactor usado. Con el IPC actualizado [según la elaboración de Equilibra], “el salario real formal de diciembre de 2024, en comparación con el primer semestre de 2023, aumentó un 1,4% en el sector privado y cayó un 20,3% en el público, lo que implica en ambos casos una reducción del 1,6% respecto al cálculo con el IPC vigente”, señala el informe.
Las diferencias en el impacto de la inflación sobre los trabajadores formales también dependen de la región geográfica, ya que existen contrastes en la evolución de precios y salarios. “En particular, hay una marcada divergencia entre el Gran Buenos Aires (GBA) y el resto del país”, se detalla en el informe.
En términos de inflación, entre diciembre de 2022 y diciembre de 2024, el IPC vigente acumuló un 610% a nivel nacional, pero en el GBA fue 9 puntos mayor, mientras que en la Patagonia se ubicó 22 p.p. por encima del promedio nacional.
Según Sigaut Gravina y Carrera, esto se debe a que en el GBA los alimentos y bebidas tienen menor incidencia en la canasta –y fueron los bienes con menores subas–, mientras que el rubro de vivienda, que experimentó fuertes subas por las alzas en alquileres y tarifas energéticas, tiene un peso superior que el que se considera en otras regiones.
Además, la suba de salarios en el GBA fue menor que en el resto del país, posiblemente por un mayor impacto de la recesión en sectores claves como la construcción, la industria manufacturera y el comercio, los más golpeados por la crisis. “En cambio, los salarios que mejor desempeño tuvieron en 2024, como los del agro o el sector de minas y canteras, no son predominantes en GBA”, concluye el informe. Y afirma que la recuperación salarial en el sector privado se reduce si el ajuste por inflación se hace con el IPC con ponderaciones actualizadas.
Por Carlos Manzoni
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/la-inflacion-de-los-ultimos-meses-fue-mas-baja-en-los-hogares-de-bajos-ingresos-nid02042025/





