

Porque el cuerpo tiene memoria y es templo de TODA UNA HISTORIA VIVIDA… DESDE ALLÍ SE HONRA, SE AMA Y SE RESPETA… éste es nuestro lema como escuela, como lugar donde se entreteje la vida haciendo de cada trayectoria, un camino de esperanza y gratitud…
NUNCA ES TARDE… Y ESO, LO SABEMOS!!
Podría escribir y contar mi vida desde hace unos meses, pero quizá le faltaría el condimento de aquella parte que me dio el empuje para hoy contarla desde aquí, “mi primera escuela de paredes, amor y techo”.
Soy Nilda Cortez, nací un 25 noviembre de 1972 en Lomas Moras, Malargüe; recibida por los brazos de mi madre y padre entre mantos de chivas y castrones, con aroma a jarilla que quemaba en la hoguera preparando el guiso para mis ocho hermanos que miraban aquel nacimiento.
Con apenas 3 años fallece mi mamá y fui criada por mi padre Domingo y mis hermanos mayores.
La vida transcurrió entre montañas y veranadas. Nunca fui a la escuela pero sí tuve un maestro: MI PAPÁ.
Él, obstinado con que fuésemos “alguien en la vida”, con su anchada limpiaba un pedacito de terreno y en él dibujaba las letras contando que cada una, como cada cuerda de su guitarra, guardaba su sonido. Así comenzó mi historia de LETRAS Y NÚMEROS.
Yo no fui a la escuela de niña, pero los juegos de papá a contar ganado, a recortar diarios, armar guanacos y flores me enseñaron la sabiduría de la PAUSA, de la paciencia doméstica, del esfuerzo y el trabajo y del tiempo gastado en lo simple. Todo y en aquellas pequeñas cosas, hacían que la falta de mamá casi no se sintiera.
Nos entreteníamos con poco, hacíamos nuestro pan, secábamos la yerba al sol, construíamos casitas con ramas de árboles, elaborábamos yerbateras con latas de conservas, y disfrutábamos de buscar los animales a cierta hora para llevarlos al corral.
Casi sin darme cuenta, mi infancia se deslizó como río entre mis manos y a los 16 años me casé. En familia junto a mis ocho hijos vivimos por varios destinos puesteros.
Algo tuve claro. Mis hijos debían ir a la escuela. Quería regalarles esa oportunidad, aquella que yo no tuve y así fue que la escuela albergue de El Nihuil los recibió.
Éstos son sólo detalles de la vida. Basta mirar mi rostro y manos para descubrir las huellas que ella imperativamente dejó.
Creyendo que mis días seguirían de igual forma, como aquel río… una tarde de marzo, sentada en mi ranchito, tomando mates junto a una prima, Mirta; una frase, tan sólo una, cambiaría el destino: Y si vamos juntas a la escuela?
_ MAÑANA!, respondí. Y sin dudar un martes de sol, con un lago que espeja el paisaje como mi alma, llegue a la “GRASSI”, mi primera escuela de paredes, amor y techo.
Cuando se abrió la puerta, sólo sonrisas me recibieron. La de la Seño Mary, la de la Seño Anahí, la de Débora con un mate invitándome a pasar y la de mis compañeros que hoy son mis amigos.

Quizá, ya andando meses con ellos puedo decir que el río no siempre tiene un mismo destino… el RIO ABRE CAMINOS, MUESTRA NUEVOS SENDEROS, “SUENA BONITO” si alguien nos acompaña o como cuando escucho a las maestras “recitar palabras” para comprender mejor la vida y que ella se vuelva un poco más fresca, más ligera pero con el saber que cada día el aprender me llevará a conquistar alas de libertad; para no ser engañada, para poder leerles un cuento a mis nietos, para salir de compras sabiendo manejar “mi platita”, para ganar en dignidad y así honrar la vida.
NILDA CORTEZ
Nilda camina 3 km para llegar al establecimiento y cultiva el arte de ADMIRAR LA VIDA, esto es VOLVER A MIRARLA, pero esta vez, con más herramientas y más ternura.
Nilda, en su fortaleza y tenacidad, no deja un segundo su lápiz para aprender… Todo la convoca y de todo disfruta. Llega sonriendo y es esa sonrisa que hoy atraviesa también su mirada es la que nos impulsa como docentes a resignificar nuestro lugar, quizás un tanto alejado, pero con la certeza que basta que si un solo alumno pasa por el dintel de la puerta de la escuela TODO Y CADA KM VALIÓ LA PENA TRANSITAR!!
Directora: CEBJA N° 3-078 “Luis Francisco Grassi”
Prof: Maria del Valle Cabaña
Maestra: Prof. Anahí del Valle Sánchez Campoo
“SEMANA DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE DE JOVENES Y ADULTOS”
-7 al 11 de Setiembre-
Dando entidad a esta semana que tanto nos representa como docentes seguido a un 11 de Setiembre en su “Día del Maestro” y en un contexto socioeconómico hostil para ellos, desde mi pequeño lugar, doy mi PALABRA.
Escribir sobre tu historia, Nilda, y como pidieron, “breve” significó todo un desafío para quienes amamos la escritura y la literatura. Cuando una vida intercepa tu sensorio, esto hace que cada gesto, cada mirada, un rostro con mil huellas, gestos y manos ajadas por una vida que no pudo entender de frios extremos ni reproches al mismo me llevó a “contar de tu camino”.
Es tu ser, tu modo de andar los que cuentan de un transitar de curvas y contracurvas, de desafíos y sorteos de profundas dificultades que has podido desafiar con dignidad y así atravesarlas para verte hoy sonreir del más bonito y genuino modo.
Quizás son muchos los títulos que construí en mis largos años, pero hay sólo uno que llena de vida mi alma y es cuando me llamas “MAESTRA”. Es en ese instante donde todo cobra profundo sentido de mi existencia y me empuja a seguir recorriendo estos caminos.
Tengo claro que basta tan sólo que un alumno cruce por el dintel de la puerta de la escuela, para que nuestra labor, nuestro oficio, NUESTRA VOCACIÓN GANE EN DIGNIDAD Y RESPONSABILIDAD.
Prof. Anahi Sanchez Campoo
DNI 25259746
ALUMNA: NILDA CORTEZ
EDAD: 53 AÑOS
NIVEL: GRADO MULTIPLE “A”
ESCUELA CEBJA N°3078 Luis Francisco Grassi. Distrito de El Nihuil, San Rafael, Mendoza.

