El sector empresario considera que las nuevas herramientas laborales pueden ayudar a mejorar la productividad y adaptar las condiciones de trabajo a la realidad de una actividad marcada por la estacionalidad. La propuesta se da en medio de una paritaria que continúa sin acuerdo con los trabajadores.
Los empresarios nucleados en Bodegas de Argentina impulsan una revisión del convenio colectivo que regula la actividad vitivinícola. El objetivo es incorporar mecanismos contemplados en la reciente reforma laboral y adecuar las normas laborales a los cambios que atraviesa la industria.
Entre las principales propuestas aparece la creación de un banco de horas, además de modificaciones vinculadas con la distribución de tareas, nuevas categorías laborales, jornadas más flexibles y una mayor incorporación de herramientas digitales.
La iniciativa forma parte de un planteo más amplio que la entidad viene elaborando para mejorar la competitividad de una actividad que atraviesa dificultades productivas y que, por sus características, tiene una fuerte dependencia de los períodos de mayor demanda, especialmente durante la vendimia.
Una reforma pensada para una actividad estacional
Desde Bodegas de Argentina sostienen que el convenio vigente necesita adaptarse a las transformaciones que experimentó la vitivinicultura en los últimos años. La incorporación de tecnología, la digitalización de procesos y la aparición de nuevos perfiles laborales son algunos de los factores que, según la entidad, justifican una actualización.
Jimena Estrella, gerenta de Operaciones de Bodegas de Argentina, explicó que la intención es avanzar hacia un esquema que contemple las particularidades de la actividad y permita mejorar la capacidad de adaptación de las empresas.
En ese marco, los empresarios plantean incorporar polifuncionalidad laboral, de modo que los trabajadores que cuenten con la capacitación correspondiente puedan desarrollar distintas tareas dentro del proceso productivo, de acuerdo con las necesidades de cada establecimiento.
También se propone avanzar en nuevas categorías laborales, acuerdos específicos dentro de las empresas y sistemas de jornada que otorguen mayor flexibilidad.
El banco de horas, uno de los principales reclamos empresarios
Entre las herramientas que mayor interés despiertan en el sector se encuentra el banco de horas.
La propuesta apunta especialmente a responder a la marcada estacionalidad de la vitivinicultura. Durante la época de cosecha, la actividad requiere una mayor cantidad de horas de trabajo, mientras que la demanda disminuye durante otros períodos del año.
Con este mecanismo, las horas trabajadas durante los momentos de mayor actividad podrían ser compensadas posteriormente en etapas de menor demanda, de acuerdo con el esquema que eventualmente se establezca en el convenio.
Para las bodegas, esto permitiría reducir la necesidad de recurrir al pago de horas extraordinarias y contar con una organización laboral más acorde a los ciclos productivos.
La reforma también contempla herramientas relacionadas con la digitalización de la gestión laboral, incluyendo documentación, contratos, licencias y registros de ausentismo, con el propósito de contar con mayor información para evaluar el funcionamiento de los establecimientos.
También analizan nuevos mecanismos para las desvinculaciones
Otro de los aspectos que el sector empresario observa con interés son los mecanismos vinculados al financiamiento de las indemnizaciones.
Entre ellos aparece el Sistema o Fondo de Cese, que requiere un acuerdo con la representación sindical y permitiría establecer aportes periódicos destinados a afrontar futuras indemnizaciones.
A esto se suma el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), cuya implementación está prevista para noviembre. El mecanismo utilizaría una parte de las contribuciones patronales para conformar un fondo que, posteriormente, podría destinarse al pago de liquidaciones finales.
Desde el sector consideran que estas herramientas podrían brindar mayor previsibilidad a las empresas y favorecer la planificación de los costos laborales.
La paritaria continúa sin acuerdo
Mientras Bodegas de Argentina impulsa estos cambios, la discusión salarial entre empresarios y trabajadores continúa trabada.
El 3 de septiembre se realizó una nueva reunión paritaria con participación de representantes empresarios, la Secretaría de Trabajo y la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA).
En ese encuentro, las empresas ofrecieron un incremento salarial del 1,4% mensual desde septiembre hasta febrero de 2027.
La propuesta no conformó a los trabajadores, que cuestionaron que la oferta representa una mejora mínima respecto del 1,3% planteado inicialmente. Desde el sector sindical sostienen que el porcentaje tampoco alcanza la pauta del 1,7% que atribuyen como referencia al Gobierno y mantienen su pedido de un aumento del 2,25% mensual.
Las negociaciones continuarán este viernes, en un escenario donde el debate salarial se desarrolla en paralelo al reclamo empresario para modificar las reglas laborales que rigen la actividad vitivinícola.

