El equipo del Vasco Arruabarrena fue muy superior, y venció 3 a 1 al Canario por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Boca Juniors empezó perdiendo de forma increíble con Recoleta FC, pero construyó una victoria merecida por 3 a 1 en base a más de 30 oportunidades de gol generadas. El duelo se disputó en el Tomás Ducó, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El comienzo del encuentro vaticinaba una noche de terror para el Xeneize. Apenas transcurrían cinco minutos cuando Charpentier aguantó con clase la marca de tres defensores y descargó para el remate de Pedro Ríos, que se desvió en Leandro Lozano y descolocó a Álvaro Montero.
La sorpresa por el tanto del humilde conjunto de Paraguay provocó que los planes de partido se profundicen. Mientras Boca monopolizó el control del esférico y pasó por arriba a su contrincante, Recoleta apostó todo a defenderse cerca de su arco y golpear de contra.
Recoleta golpeó primero, pero fue ampliamente superado:
A partir de allí fue un monólogo del elenco del Vasco Arruabarrena. Le generó múltiples ocasiones (la estadística habla de 15 ataques en todo el primer tiempo). Las más claras fueron el cabezazo de Santiago Ascacíbar cerquita del ángulo, los remates de Aranda y Flores desde la puerta del área grande, y el intento por la vía aérea de Ayrton Costa.
Pero si se habla de ocasiones claras, ninguna como la aconteció sobre 40 minutos cuando el juvenil Leonel Flores la armó bien, llegó hasta el fondo y centró para Miguel Merentiel. El delantero cabeceó al palo a pesar de tener el arco vacío a un metro de distancia. La acción no terminó allí, debido a que el despeje fue capturado por Tomás Aranda. El diez sacó un formidable disparo que reventó el travesaño, picó sobre la línea, volvió a impactar en el horizontar y salió. Increíble.
Sobre el cierre del período, llegó otra acción que aumentó la superioridad Xeneize. En este caso, Wilfrido Báez le propinó a Leonel Flores un codazo claro y sin intención de disputar la pelota y vio la tarjeta roja a través del VAR.
Un segundo tiempo con clarísima superioridad de Boca:
El Vasco Arruabarrena entendió que sobraba gente en defensa, y que necesitaba reacomodar el ataque para brindarle más frescura y claridad al último toque. Así, mandó al campo a Sebastián Villa bien abierto sobre la banda, permitiendo que Aranda, Flores, Paredes, Ascacíbar y Delgado se junten en la zona media a tocar y generar espacios.
La búsqueda surtió efecto de inmediato. A los 4’, Aranda metió un pase exquisito hacia Villa, que la metió al medio para el remate de Ascacíbar. Dos minutos más tarde, el colombiano volvió a complicar con un centro que decantó en el cabezazo letal de Milton Delgado. De manera justa, Boca ya estaba arriba en el marcador.
Debido a la tranquilidad de contar con el triunfo en el bolsillo, y con la superioridad numérica producto de la expulsión de Flores en la culminación del primer tiempo, el Xeneize construyó con paciencia el tercer tanto. Paredes y Merentiel armaron la jugada, y Leonel Flores le puso el broche de oro con un disparo que murió en el ángulo más lejano de Ferreira.
El encuentro ya estaba liquidado. Recoleta no tenía forma de contener la jerarquía de su contrincante, que le entraba por todos lados. Para colmo, a los 23’ sufrió la expulsión del defensor Dairon Mosquera por doble amarilla.
Con dos hombres de más, los paraguayos se cerraron en un esquema 5-3-0 y Boca trató de ir a buscar algún tanto más para cerrar la serie en Buenos Aires, aunque sin éxito. Lozano casi convirtió con un disparo al palo, Merentiel anotó pero fue anulado por offside, Aranda se acercó desde media distancia y hasta Romero lo tuvo.
Triunfo claro e importante de Boca Juniors, que generó más de 30 ocasiones de gol ante un Recoleta FC que empezó soñando con el batacazo y terminó asediado y pidiendo la hora. Ahora volverán a verse las caras en el vecino país la semana que viene, para determinar quien pasa a los cuartos de final.



