Entre los proyectos figuran nuevas líneas de alta tensión, sistemas de almacenamiento con baterías y obras que beneficiarán a Mendoza, Chubut y el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La decisión permitirá al Ejecutivo mantener herramientas excepcionales para administrar el sistema eléctrico en una etapa de transición hacia un esquema con mayor participación privada. En contraste, la emergencia para el transporte y la distribución de gas continuará vigente hasta fines de 2026.
En el Gobierno sostienen que durante el último año se avanzó en distintas reformas orientadas a normalizar el mercado. Entre ellas destacan la revisión integral de tarifas, la implementación de actualizaciones mensuales, la redefinición del esquema de subsidios mediante un sistema más focalizado, la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la reconcesión de las represas del Comahue y la privatización de Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país.
En paralelo, la Secretaría de Energía avanza con licitaciones por alrededor de US$6.600 millones para ampliar la red de transporte eléctrico. El plan contempla 16 obras prioritarias financiadas íntegramente por el sector privado, incluyendo más de 5.600 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión destinadas a eliminar cuellos de botella y fortalecer el Sistema Argentino de Interconexión.