Mientras la atención pública comienza a concentrarse en el Mundial 2026, el Gobierno nacional intenta aprovechar la tregua política que suele generar el torneo para acelerar una de sus principales apuestas institucionales: la reforma electoral. La administración de Javier Milei busca reunir los apoyos necesarios para modificar el sistema vigente y eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) antes de que los plazos legales compliquen su implementación para las elecciones de 2027.

Con ese objetivo, el ministro del Interior, Diego Santilli, encabezó en los últimos días una ronda de reuniones con gobernadores dialoguistas y aliados. Por su despacho pasaron Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa y Raúl Jalil, mientras que en la agenda inmediata aparecen encuentros con Leandro Zdero y Marcelo Orrego. La estrategia oficial apunta a construir una mayoría legislativa que permita aprobar los cambios con suficiente anticipación para que entren en vigencia en los próximos comicios presidenciales.

Sin embargo, no todos los gobernadores comparten el nivel de urgencia del Ejecutivo. El salteño Gustavo Sáenz planteó públicamente sus reparos y cuestionó que la reforma electoral figure entre las prioridades del Gobierno. “Entendemos que el Gobierno nacional tiene apuro y que quiere que algunos proyectos se traten rápidamente, como la reforma electoral, pero no creo que sean los problemas que la gente está esperando que se resuelva, sobre todo en el norte”, advirtió. La declaración refleja una preocupación compartida por varios mandatarios, que buscan respuestas sobre financiamiento y obras antes que definiciones sobre el sistema de votación.

En paralelo, los gobernadores también comenzaron a explorar estrategias electorales para 2027. Durante una cena que reunió a Osvaldo Jaldo, Jalil, Sáenz, Alberto Weretilneck e Ignacio Torres, surgió la posibilidad de construir esquemas provinciales que permitan sostener candidaturas únicas para las gobernaciones mientras se habilitan acuerdos diferenciados para las listas legislativas. Aunque la propuesta permanece en análisis, expone que las negociaciones entre las provincias y la Casa Rosada ya combinan cuestiones de gestión con cálculos electorales.

Con los tiempos legislativos cada vez más ajustados, el oficialismo enfrenta el desafío de convertir los contactos políticos en votos concretos dentro del Congreso. La eliminación de las PASO se mantiene como uno de los principales objetivos de la Casa Rosada, pero su aprobación dependerá de una compleja negociación con gobernadores que, además de discutir el futuro del sistema electoral, buscan garantías sobre recursos, obras y autonomía política en sus territorios.

Fuente:https://www.elsol.com.ar/el-pais/el-gobierno-negocia-con-gobernadores-para-avanzar-con-la-reforma-electoral-y-eliminar-las-paso/