San Rafael, Mendoza miércoles 20 de mayo de 2026

Milei sufre por los conflictos internos en su Gobierno y la distancia tomada por sus aliados

Javier Milei en el Confreso de Buenos Aires, el 29 de abril.MATIAS MARTIN CAMPAYA (EFE)

Figuras de la primera línea del mileismo protagonizan un sonoro cruce en redes, mientras empiezan a desmarcarse del proyecto del presidente personalidades que hasta ahora prestaban plena colaboración

Las redes sociales fueron una plataforma clave en la gestación de La Libertad Avanza, el partido que desde diciembre de 2023 gobierna Argentina con Javier Milei a la cabeza. Ya en control de la Casa Rosada, esta herramienta siguió en el centro de la gestión: el presidente pasa horas en X cada día —en un fin de semana largo llegó a difundir casi 1.000 mensajes, según un conteo del diario La Nación— y también lo hacen sus principales colaboradores.

Este escaparate digital fue el escenario este fin de semana de una pugna interna partidaria que involucra cuentas falsas atribuidas a figuras de primera línea del Gobierno. El nuevo escándalo, que enfrenta al presidente de la Cámara de Diputados con el principal asesor presidencial, suma tensión a un escenario difícil para la gestión. Milei sufre no solo por las complicaciones en el plan económico sino por los conflictos expuestos de su propio equipo y el alejamiento de figuras que hasta ahora habían sido aliados.

“Qué gagá”, escribió el sábado en su cuenta oficial el asesor presidencial Santiago Caputo. El adjetivo —que se refiere coloquialmente a una persona que no está lúcida, en especial por un deterioro atribuido a la vejez—, iba destinado a Martín Menem, el presidente de la Cámara de Diputados, y acompañado de capturas de imágenes que supuestamente probaban que él era la persona detrás de la cuenta de X @PeriodistaRufus, desde la que en los últimos meses se había agredido a Caputo, al propio presidente y a sus políticas. Además, había publicado información que revelaba su pertenencia a círculos muy reservados, como el anticipo de las iniciales de quien sería el nuevo ministro de Justicia.

Ese intercambio dejó muestra del pulso existente entre entre dos bandos internos del Gobierno ultra: uno denominado “Las Fuerzas del Cielo” (coordinado por Caputo e integrado por militantes de alto perfil en redes sociales) y el núcleo político de Martín Menem, que está alineado con la hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Si bien Menem negó controlar la mencionada cuenta, sí admitió “un error involuntario” de su encargado de redes, que habría desencadenado la confusión. Caputo no solo habló desde su perfil oficial sino que involucró también perfiles falsos que le son atribuidos. Republicó, por ejemplo, un mensaje escrito desde la cuenta Nobody (@Somebody1473769): ”No pueden manejar cuatro cuentas fake y quieren manejar la botonera. Qué banda de improvisados con consumos postergados». Y, por último, cuando la cuenta atribuida a Menem fue repentinamente eliminada, remató nuevamente desde su perfil oficial: “Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes, mogólicos”, con un insulto discriminatorio que ya es todo un sello de los cibernautas libertarios.

A las luchas intestinas se suma la actitud amenazante de figuras que, aunque provienen de otras fuerzas y siempre han mantenido un margen para el juego propio, como Patricia Bullrich, hasta ahora habían demostrado un alineamiento total con el Gobierno. La senadora ha exigido, como la voz más firme dentro del Gobierno, explicaciones al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito. Adorni se ha aferrado con firmeza a su puesto y ha recibido el respaldo abierto del presidente Milei pese al creciente rechazo social ante el hallazgo de sus numerosas propiedades no declaradas y viajes.

Bullrich, al igual que otros miembros del equipo del Gobierno y aliados parlamentarios, proviene del PRO, el partido fundado por el expresidente Mauricio Macri (2015-2019), que levantó su perfil en los últimos días. Encabezó el viernes pasado un acto político en Olivos, un barrio acomodado del conurbano norte de Buenos Aires, en un intento de comenzar a devolverle protagonismo a su partido, que prestó colaboración y fue opacado en los últimos años por el fenómeno libertario. Macri defendió el rumbo económico y político impulsado por Milei, pero dijo que marcará también los errores y se presentó como la persona adecuada para darle continuidad al proceso. “Si PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance un paso. El populismo nunca vuelve solo; vuelve porque, cuando hay un error interno, se quiere tapar. Y cuando un error interno se tapa, hay un argentino que pierde la esperanza en ese cambio”, dijo en su discurso frente a un auditorio que reunió referentes del partido amarillo de todo el país.

El año próximo habrá elecciones presidenciales en Argentina y, sin confirmar nada, Macri comenzó a hacer movimientos que dan a entender su interés en participar. Martín Menem —al mismo tiempo que intentaba contener el escándalo disparado en redes por las acusaciones de Caputo— fue la voz oficialista que criticó públicamente la idea de la posible candidatura de Macri, alegando que “le haría un favor al kirchnerismo” al dividir la fuerza de quienes hoy actúan en un bloque más o menos articulado.

La exposición pública de la interna y el debilitamiento de sus apoyos políticos complica la gestión libertaria, que la semana pasada volver a asestar un gran recorte presupuestario para contrarrestar la caída de la recaudación y mantener el superávit fiscal. El ruido político le imposibilita incluso capitalizar datos que le serían útiles para mostrar una mejoría, como la desaceleración de la inflación después de 10 meses consecutivos de subida o la presentación del primer proyecto concretado bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) promulgado por Milei.

Fuente;https://elpais.com/argentina/2026-05-19/milei-sufre-por-los-conflictos-internos-en-su-gobierno-y-la-distancia-tomada-por-sus-aliados.html

 

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