San Rafael, Mendoza jueves 12 de marzo de 2026

La guerra en Medio Oriente no es el único foco de tensión en Wall Street: crecen las alertas por el crédito privado

El viernes de la semana pasada BlackRock anunció que limitaría los rescates de uno de sus vehículos de crédito privado.El viernes de la semana pasada BlackRock anunció que limitaría los rescates de uno de sus vehículos de crédito privado.

Se trata de préstamos que no cotizan en los mercados tradicionales, un segmento que creció con fuerza en los últimos años hasta superar los u$s2 billones en activos a nivel global. Pero su menor nivel de transparencia respecto del crédito bancario tradicional encendió alertas tras quiebras en el sector y retiros masivos de fondos.

Si bien la guerra en Medio Oriente es la mayor fuente de preocupación en los mercados internacionales, en Wall Street hay un segundo elemento que viene generando malestar entre los inversores: las fragilidades vistas en el sector del «private credit» en EEUU, un tipo de préstamos por fuera del sistema bancario, que creció de manera acelerada en los últimos años, hasta conformar un mercado de billones de dólares a nivel global.

De hecho, este miércoles se conoció que J.P. Morgan Chase está reduciendo su exposición al crédito privado, rebajando el valor de los préstamos que el banco mantiene como garantía, la mayoría de los cuales fueron otorgados a empresas de software, dentro de las carteras de financiamiento de clientes, según CNBC.

Se trata de una decisión con la que uno de los mayores bancos del mundo busca anticiparse a posibles turbulencias relacionadas con los préstamos de crédito privado a empresas de software, en un momento en el que aún persisten las dudas sobre la rentabilidad de las grandes compañías vinculadas al desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

¿Qué es el crédito privado de EEUU?

Según un informe que detalla las características de este tipo de instrumento, los analistas de S&P Global explicaron que «a medida que los bancos tradicionales han endurecido sus prácticas crediticias a raíz de un mayor escrutinio regulatorio y aversión al riesgo tras la crisis financiera mundial de 2008, el crédito privado ha proporcionado cada vez más alternativas de capital para las empresas que pueden enfrentar desafíos para obtener financiamiento de fuentes tradicionales».

De manera similar, desde Portfolio Personal Inversores (PPI) explicaron en un reciente informe a sus clientes que «en lugar de que las compañías emitan bonos en el mercado o tomen préstamos bancarios, estos fondos actúan como prestamistas privados y cobran tasas más altas a cambio de asumir mayor riesgo y menor liquidez».

Durante los últimos dos años, ese sector creció de manera acelerada, con un mercado que actualmente supera los u$s2 billones en activos a nivel global y que tiene a los gestores Blackstone, KKR, Ares Management, Apollo Global Management y Blue Owl Capital como sus caras visibles.

«El ‘private credit’ se convirtió en una de las estrategias favoritas de fondos de pensión, ‘endowments’ (fondos patrimoniales) y grandes inversores patrimoniales que buscaban rendimiento adicional frente a la renta fija tradicional», explicaron los analistas de PPI.

Los expertos de S&P Global explicaron que «las inversiones en crédito privado suelen carecer del mismo nivel de transparencia» que tienen los instrumentos públicos de deuda. «Los prestatarios en operaciones de crédito privado podrían no estar obligados a divulgar públicamente su información financiera, y la información puede variar significativamente entre emisores», explicaron.

Y agregaron que «esta opacidad obliga a los inversores a confiar en la debida diligencia y la experiencia de los gestores de fondos para evaluar adecuadamente el riesgo crediticio».

BlackRock redujo su exposición a este tipo de activo y debió frenar los retiros de uno de sus fondos.

BlackRock redujo su exposición a este tipo de activo y debió frenar los retiros de uno de sus fondos.

El comienzo de los problemas

Sin embargo, durante los últimos meses empezaron a aparecer algunas señales de tensión en el sector«El punto de inflexión fueron las quiebras de empresas financiadas por este tipo de préstamos, como Tricolor y First Brands, que pusieron en cuestión la calidad crediticia de algunos portafolios. A eso se sumó un cambio en el contexto macro», plantearon desde PPI.

Se trata de dos empresas ligadas al sector automotor, el cual atraviesa un momento delicado en EE.UU.: la morosidad en préstamos para automóviles de alto riesgo («subprime») alcanzó niveles récord en 2025, con más del 6,6% de los prestatarios con más de 60 días de retraso en los pagos en octubre, su nivel más alto desde al menos los años noventa.

A su vez, desde Alyc explicaron que «el inicio de recortes de tasas por parte de la Fed redujo el atractivo relativo de muchos préstamos a tasa flotante que dominan este mercado», algo que también se reflejó en los flujos. En el cuarto trimestre del año pasado los inversores retiraron más de u$s7.000 millones de algunos de los mayores fondos del sector.

Uno de los casos que generó más revuelo fue la quiebra a fines de febrero de la entidad hipotecaria con sede en Londres Market Financial Solutions, ya que los acreedores denunciaron un faltante cercano a u$s1.300 millones y cuestionaron el valor real de los colaterales utilizados para respaldar préstamos.

Retiros masivos

Por su parte, uno de los fondos de crédito privado de Blackstone anunció que registró u$s3.700 millones en rescates en lo que va del primer trimestre de 2026, generando salidas netas por u$s1.700 millones. A mediados del mes pasado, Blue Owl decidió frenar el rescate en uno de sus fondos, lo que hizo caer con fuerza sus acciones.

De manera similar, el viernes de la semana pasada BlackRock anunció que limitaría los rescates de uno de sus vehículos de crédito privado, luego de recibir solicitudes de retiro por unos u$s1.200 millones, equivalentes al 9,3% del patrimonio del fondo. La gestora decidió activar el límite de liquidez y solo pagará cerca de u$s620 millones en rescates.

En diálogo con Ámbito, el economista de PepperstoneFelipe Barragán, agregó sobre esta cuestión que «varios reportes de prensa sugieren que el vehículo insignia de Cliffwater podría enfrentar solicitudes por encima de 7%». Y destacó «el deterioro de confianza en la calidad crediticia tras varias quiebras y reestructuraciones muy llamativas, que han erosionaron la confianza en criterios de originación y valorizaciones».

De manera complementaria, desde PPI explicaron que «cuando aumentan los rescates, los gestores enfrentan un dilema: vender activos con fuertes descuentos o restringir retiros para evitar pérdidas forzadas. Por eso, el verdadero test del sector llega cuando el ciclo se da vuelta y el ‘mark-to-market’ empieza a reflejar deterioros en carteras que hasta ahora se valuaban con poca frecuencia».

Las dudas hacia delante

Consultado por Ámbito, el analista de mercados internacionales de AdCap Grupo FinancieroJorge Ángel Harker, afirmó que «hay más miedo dentro del sector retail de que se vaya a presentar un 2008 sin necesidad de que sea así» y sostuvo que «a nivel institucional no existe ese temor»«Pareciera haber más miedo en el sector retail de que de pronto quede atrapado su dinero».

En ese sentido, afirmó que «dentro de ese mundo habrá vehículos que se estresen» y que actualmente «hay problemas, pero no en todos lados», ya que se trata de «inversiones muy complejas, porque son compromisos de capital a 20 o 15 años». De todas maneras, sí reconoció que «hay sectores de la economía que no están andando tan bien como otros», entre los que destacó el mercado inmobiliario estadounidense.

Barragán consideró que «por ahora luce más como un problema de transmisión financiera que como el inicio de una crisis sistémica«, aunque planteó que «existen dos vías de propagación que vale la pena monitorear». El primero es «el canal de confianza y riqueza ya que, si la volatilidad en dichos gestores persiste, el efecto riqueza sobre inversionistas de altos ingresos puede moderar consumo e inversión financiera«.

El segundo es «el canal de financiación corporativa en vista que un empeoramiento de términos por parte de los ‘direct lenders’, sumado a rescates netos, puede encarecer u obstaculizar refinanciaciones en compañías medianas patrocinadas por ‘private equity’, elevando defaults marginales y afectando empleo en nichos sensibles».

Y concluyó: «El foco hoy no es tanto un momento como el 2008 sino un endurecimiento progresivo de la financiación no bancaria que puede enfriar M&A (Fusiones y Adquisiciones), refinanciamientos y gasto corporativo si la presión sobre rescates y valuaciones persiste».

Fuente:https://www.ambito.com/finanzas/la-guerra-medio-oriente-no-es-el-unico-foco-tension-wall-street-crecen-las-alertas-el-credito-privado-n6254818

 

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