San Rafael, Mendoza lunes 30 de marzo de 2026

Es Dubái una distopía? – Por:. Beatriz Genchi

El pasado 28 de febrero cayó un fragmento de dron iraní en el Palm Jumeirah, la isla artificial con forma de palmera gigante que hay en Dubái. Y esto es tan narrativamente coherente que parece escrito por un autor de ciencia ficción de los 70.

Porque Dubái es esencialmente una distopía escrita hace cincuenta años, un mundo fantástico como Super Cannes o High Rise escritos por el británico James Graham Ballard leías y decías que novelón! Pero es imposible que nadie construya algo así. Y no solo lo construyeron sino que millones de personas van allí de vacaciones o a trabajar haciendo como que están de vacaciones.

Las raíces de Dubái se extienden hasta principios de la civilización minoica. El emplazamiento donde ahora se encuentra la ciudad era un extenso manglar. Sin embargo, sobre el año 3000 a. C., el manglar se había secado y se había convertido en una zona habitable. Se cree que los ganaderos nómadas de la Edad del Bronce fueron los primeros en asentarse allí. Habían establecido una próspera plantación de palmeras datileras, que sería la primera explotación agrícola de éxito en la zona. Así pasaron unos dos mil años, entre cultivos y ganado. En el siglo V d. C., la zona que ahora conocemos como Jumeirah, en la actualidad plagada de restaurantes junto al mar, era una estación de caravanas junto a la ruta de comercio que unía Omán con lo que ahora es Irak, pasando por el próspero encuentro de perlas hasta el declive del negocio por la creación de perlas articiales.

Históricamente, Jumeirah era un área de pescadores y buceadores de perlas, y aunque se ha transformado en un barrio de lujo, sigue siendo un enclave de gran valor cultural y residencial en Dubái.

Nakheel es la promotora de Jumeirah Islands. La empresa es una destacada promotora inmobiliaria en Dubái, propiedad del gobierno. Es reconocida por crear proyectos a gran escala, en particular aquellos que involucran la recuperación de tierras y desarrollos costeros.

La población nativa de Dubái, conocida como emiratíes, representa cerca del 11.5% de la población total y es una población diversa con distintos orígenes étnicos, culturales y tribales. Si bien están unidos bajo la ciudadanía emiratí, abarcan diversos orígenes ancestrales, como la herencia árabe, persa y de África Oriental. La gran mayoría de la población en Dubái son expatriados ingleses (88.5%), lo que convierte a los nativos en una minoría en su propio territorio. Esta diversidad tiene sus raíces en interacciones históricas, migraciones, conquistas y conexiones comerciales que han moldeado el panorama demográfico de los EAU.

Dubái nunca se ha ocultado, de hecho se exhibe, la ponen en la vidriera, la iluminan de Leeds. Le ponen una pista de esquí interior con una colonia de pingüinos y cobran entrada.

La visita gente que teóricamente está capacitada para entender que una monarquía sin libertad de prensa, sin derechos laborales, sin derechos a la disidencia. Representa un modelo civilizatorio tan obtuso, que viene con fecha de caducidad impresa.

Pero el hotel tiene un acuario en el vestíbulo y el acuario es enorme y la suite tiene ventanas que dan directamente a ese acuario… Dubái es una ciudad que te dice: mira! Aquí tenemos esclavitud laboral con vista al mar, y la gente responde: Que fuerte! Y el brunch del viernes cuanto sale?

Una isla con forma de palmera! Que no la han hecho con forma de dinosaurio porque todavía les daba un poco de vergüenza. Construida por trabajadores nepalíes, indios, bangladesíes, paquistanos, filipinos, ugandeses y/o kenianos. Siempre se reportó que estos trabajadores no solo eran obligados a trabajar bajo condiciones difíciles, sino que también enfrentaban la confiscación de sus pasaportes. Este proceso de trabajo forzado y las condiciones laborales inhumanas han sido objeto de críticas y controversia.

Se construyó mediante dragado del Golfo Pérsico, arena pulverizada y compactada, rodeada por un rompeolas de roca para protección.

A pesar de informes iniciales sobre erosión, los desarrolladores (Nakheel) y estudios han indicado que no ha habido hundimiento ni erosión estructural sustancial que requiera alimentación de arena frecuente. Estudios de medio ambiente apuntan a desafíos a largo plazo, incluyendo la pérdida de arena por corrientes y riesgos potenciales por el aumento del nivel del mar.

En resumen, la isla es un hito de ingeniería con medidas de seguridad robustas, pero enfrenta presiones ambientales continuas.

Palm Jumeirah no es un punto cualquiera en el mapa para el público argentino. Allí vivió Diego Maradona durante su experiencia en el fútbol de los Emiratos. Desde esa isla artificial organizó su vida cotidiana durante varios años Y allí, en su barrio es por donde ocurrió el hecho del dron.

El arco narrativo está ahí a la vista, sin metáfora posible porque la realidad ya era la metáfora Y ahora, un fragmento de dron iraní ha atravesado la burbuja la real y la metafórica.

Escuchando a Pedro Torrijos León escritor y crítico cultural español que habla de todos estos conceptos vertidos aquí. No tenes más que coincidir con casi todas sus apreciaciones haciendo causa común. Pero él, pregunta algo que nos interpela: la distopía solo está cumpliendo su propio guion?

Gentileza;

Beatriz Genchi
Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

bgenchi50@gmail.com

Puerto Madryn – Chubut

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