El fuerte aumento en los precios de la carne, muy por encima de la inflación, redujo el consumo a mínimos históricos, en un contexto de menor producción y oferta limitada.El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa su punto más bajo en dos décadas, en paralelo a un marcado aumento de precios que supera el 60% en los últimos doce meses, según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA). Este incremento duplica ampliamente el 33,1% de inflación interanual, generando un impacto directo en los hábitos de consumo.
Actualmente, el consumo per cápita se ubica en 47,3 kilos por año, lo que representa una caída del 2,5% interanual. En términos concretos, implica una baja de 1,2 kilos por habitante, quedando muy lejos del pico de 68,4 kilos registrado en 2008.
El deterioro también se refleja en el consumo total: entre enero-febrero de 2025 y el mismo período de 2026, se registró una contracción del 13,8%, equivalente a 332,7 mil tn r/c/h (-53,2 mil tn r/c/h). Esta caída está asociada tanto a la menor producción que retrocedió 9,1% interanual, es decir, 45,5 mil tn r/c/h menos como al sostenido aumento de precios.
En febrero, los valores de la carne volvieron a acelerarse con una suba del 7,0% mensual, impulsada tanto por cortes vacunos como por el pollo. En el detalle, los cortes de carne vacuna aumentaron en promedio 7,4%, destacándose la paleta (8,1%), el cuadril (8,0%) y la nalga (8,0%). También subieron la carne picada común (7,1%) y el asado (5,7%).
En cuanto a precios, el kilo de cuadril alcanzó los $19.792,7, la nalga los $20.527,5, la paleta los $15.817,9 y la carne picada común los $9.521,4. Por su parte, las hamburguesas congeladas subieron 7,4% mensual ($6.854,1 la caja de 4 unidades), mientras que el pollo entero aumentó aún más: 10,2% mensual ($4.489,0 por kilo).
En la comparación interanual, el rubro carne lidera los incrementos dentro de alimentos, con un alza de 54,1%, mientras que los cortes vacunos treparon 63,6% en promedio. Estas cifras superan con amplitud la inflación del 33,1%, consolidando la pérdida de poder de compra.
Desde CICCRA explicaron que este escenario responde a un encarecimiento del ganado en pie, provocado por una restricción en la oferta vinculada a problemas climáticos en años previos.
Entre los cortes, el mayor aumento interanual se registró en el asado (67,6%), seguido por el cuadril (65,9%), la paleta (65,7%), la nalga (62,1%) y la carne picada común (56,6%). En tanto, las hamburguesas congeladas subieron 55,3% anual y el pollo entero 45,0%, consolidando un escenario de precios elevados en todas las proteínas.

