San Rafael, Mendoza miércoles 11 de febrero de 2026

Un Trump con el que no contábamos – Por: Beatriz Genchi

La figura de Nikola Tesla, un visionario ingeniero e inventor, ha dejado una huella indeleble en la historia de la tecnología. Nacido en 1856 en lo que hoy es Croacia, Tesla emigró a Estados Unidos, donde desarrolló la mayor parte de su carrera. Su trabajo pionero en el campo de la electricidad y la energía ha sido fundamental para el desarrollo de tecnologías modernas.

El impacto de Tesla en la sociedad de los inventores es innegable. Su enfoque audaz y su capacidad para pensar más allá de las limitaciones de su tiempo inspiraron a generaciones de inventores e ingenieros. La Sociedad de los Inventores ha reconocido su legado, no solo por sus contribuciones técnicas, sino también por su filosofía de innovación continua. Tesla promovió la idea de que la tecnología debía servir para mejorar la calidad de vida de las personas, un principio que sigue guiando a los inventores en la actualidad.

Pero lo que llama la atención es lo que el propio Tesla describía de la siguiente manera sobre un invento suyo: “Mi aparato proyecta partículas que pueden ser relativamente grandes o de dimensiones microscópicas, permitiéndonos transmitir a una pequeña área a gran distancia trillones de veces más energía de lo que es posible con rayos de cualquier tipo. De esta manera, se pueden transmitir muchos miles de caballos de fuerza a través de un flujo más delgado que un cabello, de modo que nada puede resistir. La boquilla enviaría haces concentrados de partículas a través del aire libre, con una energía tan tremenda que derribarán una flota de 10.000 aviones enemigos a una distancia de 200 millas de la frontera de una nación defensora y harán que los ejércitos caigan muertos en su camino”. En una carta dirigida al entonces director del FBI, John Edgar Hoover, se lee que esta tecnología podría ser de “vital importancia” para el Departamento de Defensa estadounidense, así como para las “naciones ahora controladas por dictadores dementes”.

Y como podemos presumir, la historia de la ciencia y la tecnología está repleta de personajes intrigantes y momentos inesperados. Y acá viene uno…que ocurrió después de la muerte del legendario inventor, cuando sus documentos fueron analizados por un hombre que más tarde se convertiría en una figura indirectamente relacionada con la presidencia de Estados Unidos: el tío de Donald Trump.

Tesla falleció el 7 de enero de 1943 en la habitación 3327 del Hotel New Yorker en Nueva York. Y aunque en ese momento vivía en un relativo anonimato, dejó una vasta colección de documentos, notas y dispositivos que despertaron la curiosidad de diversas agencias gubernamentales.

Que preocupados por la posible utilización de los inventos de Tesla en tiempos de guerra, especialmente durante el apogeo de la Segunda Guerra Mundial intervino rápidamente. La Oficina de Propiedad Extranjera (OAP) se encargó de confiscar todos sus documentos, en busca de cualquier cosa que pudiera ser de valor militar o estratégico.

John George Trump, tío del presidente Donald Trump, un respetado ingeniero e inventor que trabajó en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Especializado en la física de la alta tensión y la tecnología de rayos X, fue precisamente a quien convocaron para analizar y evaluar los materiales confiscados al brillante serbocroata.

Después de un análisis detallado, informó que, aunque Tesla fue una verdadera luminaria, muchos de sus proyectos no eran prácticos o no presentaban un valor inmediato para el desarrollo de nuevas tecnologías bélicas. En su reporte, afirmó que los documentos “no contenían nada que pudiera representar una amenaza para la seguridad nacional” o una ventaja considerable para los esfuerzos militares. Gran parte de ellos fueron destruidos.

Para muchos fue bastante increíble que un genio de la envergadura de Tesla no haya dejado nada relevante y fuera desestimado de plano por Trump, único con acceso a la documentación.

No obstante, en ninguno de los archivos desclasificados (publicados por ejemplo, por MysteryPlanet.com.ar), por el FBI se habla sobre la recuperación de algún documento referente a cómo construir esta poderosa arma.

El presidente estadounidense, en estos días reveló ante varios medios periodísticos, detalles sobre el arma sónica secreta que fue usada recientemente en un operativo militar realizado por Estados Unidos. Y aquí es donde algunos piensan que pudo ser el invento de Testa que permaneció en poder del tío de Trump y que se lo dejo a su sobrino al morir…

La conexión entre Nikola Tesla y el tío de Donald Trump es una de esas curiosidades históricas que subraya cómo las vidas de grandes personajes pueden entrelazarse de maneras inesperadas.

Gentileza;

Beatriz Genchi

Museóloga – Gestora Cultural.

bgenchi50@gmail.com

Puerto Madryn – Chubut

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