La semana tuvo solo tres sesiones operativas debido a los feriados de Carnaval, aunque exhibió, a la vez, un movimiento intenso de noticias locales que motivó una ligera recuperación de precios para las acciones, junto con la confirmación del sendero de declive para la cotización del dólar.
Una novedad principal fue la sanción dada a la ley de Modernización Laboral en la Cámara de Diputados el jueves 19, que con la eliminación del polémico Artículo 44 referido a licencias por enfermedad regresará al Senado para su aprobación definitiva.
Además de la reforma laboral, los agentes asimilaron datos del superávit comercial de casi USD 2.000 millones en enero, la baja de la desocupación al 6,6% en el tercer trimestre de 2025, la caída del El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella en febrero y la desaceleración de 1,7% del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) informado por el Indec para enero.
Medido en dólares, el panel de acciones líderes recuperó la barrera psicológica de los 2.000 puntos, con una ganancia de 5,1% semanal.
“En lo que va del año, gracias al rally que tuvieron en enero, los bonos soberanos bajo legislación local -Bonares- acumulan una suba del 4,1% (y sólo 0,3% en febrero), por encima de los emitidos bajo legislación extranjera (Globales), que avanzan 3,5% en el año (-0,1% mensual). Esta mayor demanda relativa por Bonares derivó en una compresión del spread de legislación, ubicándolo en el nivel más bajo de los últimos meses», detallaron los analistas de IEB.
“A pesar de la positiva lectura entre los inversores que deja el avance de la reforma laboral en Diputados, la reacción de los activos domésticos resultó mixta ya que se venía descontando, con las acciones respondiendo con calma mientras que los bonos en dólares ensayan un repunte”, afirmó el economista Gustavo Ber.
“Este se debe a que resulta un importante avance para mejorar el clima de inversión privada a mediano plazo, un componente que debería llevar la delantera en el crecimiento económico, aunque no se anticipa que genere efectos inmediatos. Ante ello es que los operadores vienen posando una creciente atención sobre la dinámica de la inflación y el nivel de actividad, en conjunto con las tasas, en busca de mejoras que sigan sosteniendo la confianza sobre el modelo”, continuó el titular del Estudio Ber.
“La semana estuvo marcada por la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma laboral , que continúa el momentum de la agenda de reformas impulsada por el Gobierno. En paralelo, el Gobierno informó en enero un superávit primario de $3,1 billones y un resultado financiero positivo de $1,1 billones, de alrededor del 0,3% y 0,1% del PIB, respectivamente, profundizando la política de consolidación fiscal”, señalaron los expertos de Puente.
“Mirando más a mediano plazo, tanto para valuaciones de acciones como de bonos en dólares, la clave será sostener la acumulación de reservas netas y las reformas pro oferta que den más dinamismo a la economía. Respecto a esto último, la política monetaria debería calibrarse de modo tal de reducir la volatilidad, manteniendo tasas reales positivas que permitan impulsar depósitos y aumentar capacidad prestable de los bancos”, evaluó Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS.
“En tanto, otro foco a mediano plazo estará por el lado de si los dólares ‘del colchón’ finalmente comienzan a circular impulsando el consumo y la inversión. Finalmente, los factores exógenos juegan, por lo que precios de commodities, tasas y cuestiones geopolíticas deberán ser monitoreadas muy de cerca por los inversores”, resumió Franco.
“De cara a 2026, la sostenibilidad del crédito como motor de actividad dependerá fundamentalmente de la recuperación del salario real y la trayectoria de las tasas de interés. Con una base de deudores más amplia, mayor carga financiera y niveles de mora elevados, el margen para repetir una estrategia de crecimiento apoyada en la expansión del endeudamiento luce considerablemente más acotado”, aportó un informe de la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
En el mercado de cambios el dólar siguió perdiendo posiciones, tal como vino ocurriendo desde que empezó el año. Tasas positivas en pesos combinadas con un recurrente ingreso de divisas a la plaza -por el superávit comercial y colocación de bonos corporativos y provinciales en el exterior- convergieron en un dólar mayorista que perforó el piso de los 1.400 pesos después de tres meses.
En efecto, el mayorista quedó ofrecido a $1.376, un mínimo desde el 14 de octubre, luego de descontar 23,50 pesos o 1,7% en la última semana. Dado que el BCRA estableció un techo para sus bandas cambiarias de $1.595,93, el dólar quedó ahora a 219,93 pesos o 16% de ese límite, el rango más amplio desde el 4 de julio de 2025 (16,4%).
El dólar minorista finalizó con baja de 15 pesos o 1,1%, a $1.395 para la venta, según la referencia del Banco Nación, en un mínimo desde el 29 de septiembre ($1.380). En la semana el dólar al público cedió 25 pesos o 1,8 por ciento.
El dólar blue, a $1.430 para la venta, retrocedió diez pesos o 0,7% semanal, mientras que anota un descenso de 100 pesos o 6,5% en el transcurso de 2026.
En las tres ruedas operativas el Banco Central compró en el mercado de cambios un total de USD 323 millones, mientras que las reservas internacionales brutas, en USD 46.261 millones. aumentaron en 1.103 millones de dólares.
Fuente:https://www.infobae.com/economia/2026/02/21/semana-financiera-las-acciones-repuntaron-y-el-dolar-profundizo-su-caida-con-el-trasfondo-del-debate-por-la-reforma-laboral/

