Del 1 al 7 de noviembre, la provincia recibirá a jóvenes deportistas de Argentina y Chile en la competencia binacional más importante de la región.
Comienza la cuenta regresiva para los Juegos Binacionales Cristo Redentor 2026, y Mendoza ya se prepara para vivir una semana histórica. Del 1 al 7 de noviembre, la provincia será anfitriona de este tradicional certamen que reúne a jóvenes deportistas de ambos lados de la cordillera de los Andes, consolidándose como un símbolo de integración y desarrollo deportivo.
El Comité Organizador de la Provincia trabaja intensamente en cada detalle logístico y organizativo para garantizar un evento de primer nivel, a la altura de una competencia que año tras año fortalece la amistad y la confraternidad entre regiones hermanas.
Los Juegos convocan a jóvenes de entre 14 y 18 años provenientes de las provincias argentinas de Mendoza, San Luis, Córdoba y San Juan, junto a las regiones chilenas de Valparaíso, O’Higgins, Maule y Metropolitana. Más allá de la competencia, el espíritu del evento promueve la actividad física como herramienta de bienestar, calidad de vida e integración cultural.
Durante siete jornadas, las delegaciones competirán en nueve disciplinas, en ambas ramas: atletismo, balonmano, básquetbol, vóleibol, tenis, tenis de mesa, ciclismo, natación y taekwondo. Cada disciplina representa no solo el desafío deportivo, sino también una instancia de intercambio y crecimiento para cientos de jóvenes atletas que comparten valores, experiencias y sueños.
En la edición 2025, la Región del Maule fue anfitriona del 9 al 15 de noviembre, dejando la posta en manos de Mendoza, que asumirá la responsabilidad de organizar la edición 2026. De esta manera, la provincia reafirma su compromiso con el deporte como política de Estado y con la integración andina como puente de unión entre Argentina y Chile.
La cuenta regresiva ya comenzó. Mendoza se prepara para recibir a la juventud deportiva de la región y volver a demostrar que el deporte es mucho más que competencia: es encuentro, identidad y futuro compartido.




