San Rafael, Mendoza lunes 02 de febrero de 2026

Dante el florentino – Por:. Beatriz Genchi

Dante Alighieri, conocido por su obra monumental “La Divina Comedia”, un poema épico alegórico que narra su viaje espiritual a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso para alcanzar la redención. Guiado por Virgilio y Beatriz, Dante describe la estructura del más allá, explorando la moralidad, el pecado y la teología medieval.

Él tuvo una vida marcada por el amor, el exilio y su profunda conexión con Florencia. Una de las anécdotas más curiosas y humanas sobre Dante se centra en su carácter orgulloso y su relación con el exilio.

Durante su vida, Dante fue desterrado de Florencia debido a conflictos políticos entre los güelfos blancos (su facción) y los güelfos negros. Se dice que, años después de su exilio, se le ofreció la posibilidad de regresar a la ciudad bajo ciertas condiciones humillantes: debía admitir culpa y someterse públicamente a una ceremonia de penitencia.

Dante, siempre firme en su dignidad, rechazó indignado esta oferta. Escribió una carta en la que expresaba su desprecio por esta condición, afirmando:

«¿Acaso no sabe usted que ni el pan ni el refugio en mi propia casa son tan dulces como la libertad y la paz interior que me ofrece mi conciencia limpia?».

Por esta razón, Dante nunca volvió a su amada Florencia, prefiriendo vagar como un exiliado en ciudades como Verona y Rávena. Sin embargo, en el exilio, encontró la inspiración para escribir “La Divina Comedia”, donde plasmó no solo su visión del más allá, sino también críticas sutiles (y no tan sutiles) a aquellos que lo habían traicionado.

Esta anécdota muestra cómo Dante convirtió la adversidad en grandeza y defendió su honor con una convicción inquebrantable. Su amor por la justicia y la verdad resuena en su obra, donde coloca a algunos de sus enemigos políticos en los círculos del Infierno, dejando un legado tan literario como personal.

¿Por qué leer hoy a Dante? También se o preguntaron en “The Conversation” una plataforma editorial que así concluye:

La Divina Comedia es un libro didáctico práctico, planteado, en un segundo nivel de construcción y de lectura, como un hondo ejercicio de conocimiento que obliga a quien lee a implicar, fusionadas, todas sus capacidades, desde las más sensitivas hasta las más intelectuales, con especial papel para la imaginación, porque en el periodo tardo medieval se la considera la parte del cuerpo que lo vincula a la mente y lo hace así capaz de pensar con conceptos abstractos.

Dante tiene la clara voluntad de producir efectos hoy diríamos sociales o psicosociales en el mundo, para mejorar a los individuos concretos y a lo colectivo. Para eso crea un libro que nos plantea un viaje de estudios e iniciático como el del protagonista, un viaje de la lectura que nos irá no solo enseñando sino también transformando, liberándolo primero (llevándolo a la salud, rectitud y libertad de su albedrío) e impulsándolo en el Paraíso más allá de los límites de lo propiamente humano.

Este viaje posible se fundamenta, por tanto, en un principio radicalmente ajeno a nuestra concepción del mundo actual, lo que aporta otra excelente razón para leerlo: hay una Verdad y un Bien absolutos, que van más allá del bien y la verdad relativos e inmediatos del individuo (el beneficio), con los cuales el ser humano perdió en tiempo inmemorial el contacto intuitivo directo que tenía pero de los cuales aún conserva en lo hondo de su psique un residuo natural y vivo que, gracias a ejemplos radicalmente heroicos como el de Cristo, puede recuperar, regenerar y convertirlo en guía de vida y comportamiento. A esa capacidad, Dante la llama amor.

Gentileza;

Beatriz Genchi

Museóloga – Gestora Cultural

bgenchi50@gmail.com

Puerto Madryn – Chubut.

 

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