Pese a los datos, el mercado interno del vino salió parejo mientras que el externo logró empezar a recuperarse sobre el final. Expectativas.
Con los datos de diciembre publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) podría decirse que el vino terminó con caídas generalizadas, pero casi empatado si se hace una lectura más profunda. Con una mejora interanual y una leve caída en el acumulado del año, el mercado interno salvó la ropa que el externo no logró con números negativos en las dos mediciones. Frente a la cosecha que se avecina, hay puntos flojos que se esperan revertir o morigerar una vez que comience el año.
Por un lado, la temporada dio inicio con las noticias de dificultades financieras y con los pagos de bodegas de renombre como es el caso de Bianchi y de Norton. Por el otro, la cuerda se ha tensado con los sectores trabajadores debido a las paritarias y al reclamo del sindicato que acusa a las empresas de ampararse en estas situaciones para evitar o minimizar incrementos salariales.
Dada la caída del consumo, existen unos meses de excedente vínico que el Gobierno pretende sacar de circulación a través del subsidio de tasa para la prefinanciación de exportaciones de vino a granel. En palabras del presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Mario González, la vitivinicultura ha tenido un año complejo y ha realizado grandes esfuerzos para mantenerse y apostar por el crecimiento. Desde su punto de vista, la lectura debe hacerse en función de los distintos segmentos que posee el sector ya que presentan realidades diversas.
Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) relató que la cosecha actual viene con un poco menos de uva. Si bien se espera que sea buena, esta leve baja servirá para que el precio de la materia prima no se derrumbe. Además, hasta que se comiencen a levantar los frutos, todavía hay que ver qué sucede con las hectáreas afectadas por granizo en las últimas semanas y en la que está por delante que se anticipa inestable. “El granizo no disminuye tanto una cosecha como sí puede hacerlo una helada”, reflexionó Ruggeri.
Las exportaciones de vinos y mostos mostraron en diciembre de 2025 un comportamiento dispar. En el volumen total, los envíos de vino registraron una leve caída del 2% interanual con una fuerte contracción de los vinos color (-9,5%) que fue parcialmente compensada por el crecimiento de los blancos (+40,9%). Por modalidad de envase -y siempre en la medición interanual- el vino fraccionado exhibió un aumento del 10,8%, impulsado por los vinos de color (+13,6%), mientras que los blancos fraccionados retrocedieron 1,7%.
En contraste, el vino a granel sufrió una fuerte baja del 29,5%, explicada por el derrumbe de los vinos de color (-53,3%), pese al salto excepcional de los blancos con un crecimiento del 259,3%. En este escenario, el mosto concentrado también mostró una evolución positiva, con una suba interanual del 8,8% en diciembre.
Al observar lo sucedido durante todo 2025 con las exportaciones, el acumulado de enero a diciembre de 2025 registró un saldo fue negativo. El volumen total de vino exportado cayó 6,8% frente al 2024, arrastrado por la baja de los vinos de color (-8,9%), mientras que los blancos lograron sostener un crecimiento del 4,5%. El fraccionado retrocedió un 4,6% en el año, con descensos tanto en los vinos de color (-5,6%) como en los blancos, que apenas avanzaron un 0,8%.
En tanto, el mayor ajuste se verificó nuevamente en el granel, con una contracción acumulada del 13,6%, producto de la caída de los vinos de color (-17,8%), a pesar del incremento del 22% registrado por los blancos. Este segmento ha tenido un comportamiento dispar ya que si bien en el primer semestre fue de baja, las malas cosechas europeas favorecieron a las exportaciones argentinas. “Con los vinos blancos nos da el precio para comercializarlos a granel, no así con los tintos comunes aunque sí con algunos varietales”, explicó Fabián Ruggeri, presidente de Acovi.
Mario González observó que en el sector ha habido desafíos internos que se mezclaron con los externos entre los que mencionó las guerras de aranceles, la recesión mundial y la caída global del consumo del vino. “Como institución que mira el largo plazo, somos optimistas porque si hay reglas claras y se ajusta algunas variables podemos mejorar la competitividad”, destacó el presidente de la Coviar.
Además, en esta área se enciende una luz de esperanza que va de la mano del acuerdo con Estados Unidos y el de Mercosur-Unión Europea. Con relación al primero, Ruggeri destacó que hay expectativas porque si bajaran los aranceles a los locales los dejaría en igualdad de condiciones que los competidores. La otra opción es que le sumen aranceles a la competencia, lo que también favorecería al país.
Con respecto a Europa –aunque el acuerdo podría demorar más en implementarse- el cooperativista destacó que hay mercado en Europa y que Argentina está preparada para competir. “Después hay temas de financiamiento e impuestos que es importante que puedan resolverse lo antes posible”, coincidieron Ruggeri y González.
Buenos precios en mercado interno
Más del 70% del vino que se elabora en Argentina se vende en el mercado interno. Según los datos del INV, en diciembre hubo una suba interanual de 9,2% en los despachos internos y una baja acumulada de 2,7%. En medio de una fuerte baja del consumo masivo en general, el vino ha logrado mantenerse.
Sergio Villanueva, presidente del Fondo Vitivinícola Argentino, subrayó que dentro de la lógica predominante, la performance de ventas de vino ha sido razonable. El contexto, además del menor poder adquisitivo, también va de la mano de los hábitos de consumo. Esto tanto por el tipo de producto como por los lugares de compra en donde se han fortalecido los negocios de cercanía.
En palabras del presidente de la Coviar, el vino no cayó tanto en el mercado interno debido a la baja de los márgenes de rentabilidad mientras que el de Acovi precisó que el vino tiene el mismo precio que hace 27 meses. “No hemos podido ajustar ni siquiera a la par de la inflación”, comentó Ruggeri. Ambos referentes coincidieron en que los márgenes bajos pueden sostenerse unos meses o hasta una temporada, pero que si la situación persiste no será sencillo para muchas bodegas.
Hacia adelante –y como otros bienes de consumo- el vino dependerá de la recuperación real del salario. En este sentido, los referentes consultados expresaron que la industria se ha aggiornado a lo que pide el consumidor (menos alcohol, vinos frescos, burbujas) por lo que confía plenamente en su producto si la coyuntura mejora.
Fuente:https://www.losandes.com.ar/economia/en-2025-cayeron-las-ventas-internas-vino-y-tambien-las-exportaciones-n5978534



