Celso Jaque, intendente de Malargüe. Prensa Malargüe
El Plan de Ordenamiento Territorial impulsado por el intendente Celso Jaque cuestiona fuertemente al proyecto Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) y hubo reacción oficialista.
El proyecto Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) 1 presenta importantes avances en emprendimientos como El Perdido y Mantos de Cobre, tal como informó diario Los Andes. La iniciativa que impulsó el gobierno provincial contempla la exploración de más de 50 proyectos de cobre en un radio de 20 mil km cuadrados y fue celebrada por el intendente Celso Jaque en todo momento.
El documento alerta que “la minería implica el uso de sustancias potencialmente contaminantes y la generación de drenaje ácido de mina (DAM)«. A lo largo del texto, se resaltan posibles impactos negativo de la minería sobre el agua, glaciares, biodiversidad, fauna, calidad del aire, entre otros, objetó la senadora.
Para Laferte, estas observaciones «deberían ser el punto de partida para establecer criterios claros, y no una justificación para la prohibición basada netamente en observaciones sin sustento técnico, científico”.
La senadora respondió en su opinión que “la minería del siglo XXI opera con altos estándares ambientales y tecnológicos que eran impensables en el pasado. Las empresas mineras para cotizar en bolsa tienen que cumplir con estrictos requisitos de sostenibilidad”.
“Las empresas del sector aplican rigurosos estudios de impacto ambiental (EIA) antes de cualquier operación y emplean tecnologías para la recirculación del agua y la gestión de residuos, minimizando su huella ecológica”, agregó la legisladora malargüina.
Y completó: “No se puede emitir opiniones superficiales sin un análisis pormenorizado de datos de la línea de base (actualmente exigida) y datos obtenidos de muestras posteriores a las intervenciones”.
El papel del Código de Procedimientos Minero
Laferte remarcó que “la clave no es detener la actividad, sino garantizar que se desarrolle bajo un estricto control real, y la actividad minera es una de las más legisladas y reguladas, especialmente en Mendoza, la modificación del Código de Procedimiento Minero es un ejemplo de esto”.
Entonces pidió que se estudie “detalladamente para comprobar que da respuesta a cada una de las dudas y observaciones” que plantea el PMOT.
Y advirtió que el plan que está en debate “debe integrarse de manera coherente” al marco legal del Código de Procedimientos Minero, que establece que cualquier proyecto pase por rigurosos procesos de evaluación y aprobación.
Además asegura que dota a la provincia de herramientas para regular, controlar y fiscalizar la actividad, sostuvo la legisladora en su presentación. “Cualquier intento de un plan municipal de ignorar o contradecir esta normativa carecería de validez jurídica, debilitando la propia institucionalidad del departamento”, alertó.
En contacto con Los Andes, Laferte aseveró que el Plan de Ordenamiento Territorial debe ser un “catalizador” de la actividad minera y no respectivamente un limitante. Este diario intentó comunicarse con el intendente Jaque pero no obtuvo respuestas.
La opinión de otro legislador oficialista
El diputado provincial Guillermo Mosso (Cambia Mendoza), titular de la Comisión de Minería en la Cámara Baja, presentó una opinión aparte acerca del PMOT de Malargüe y se centró en la caracterización de la minería y los hidrocarburos como “actividades conflictivas”.
En ese sentido, sostuvo que “la minería y el petróleo son, hoy, las actividades que generan el mayor ingreso económico en Malargüe, sostienen gran parte de la recaudación fiscal departamental y provincial, y explican la inserción del departamento en los circuitos productivos nacionales e internacionales”.
“Al tratarlas principalmente como conflictivas, el documento transmite un sesgo que no reconoce su aporte decisivo en la configuración territorial y económica actual”, planteó.
Mosso sostiene que un Plan de Ordenamiento Territorial debe “establecer reglas claras, orientar usos del suelo y garantizar la compatibilidad entre producción y ambiente”.
“Pero no puede transformarse en un corset productivo que, en lugar de armonizar, limite o restrinja actividades que forman parte de la identidad y de la economía de Malargüe desde sus orígenes”, observó el legislador, ya que en otros pasajes del PMOT apuntó que se plantea la matriz agrícola y turística “salida” a la dependencia hidocarburífera y minera.
“La minería y los hidrocarburos no son únicamente fuentes de tensión: son las actividades que hoy sostienen los ingresos fiscales, el empleo formal y las oportunidades de diversificación futura. Desconocer esa realidad en el marco del PMOT significa debilitar las bases mismas del desarrollo territorial”, completó el diputado.





