El viernes 4, a las 21, la agrupación musical estará sobre el escenario del Teatro Independencia para ofrecer un concierto con obras de Mozart y Beethoven.
La Orquesta Filarmónica de Mendoza sigue adelante con sus conciertos con motivo de su 40º aniversario. Para celebrar cuatro décadas de dedicación y excelencia musical, la orquesta ofrecerá 15 conciertos de gran nivel artístico, marcados por una programación destacada y única.
Durante esta temporada, prestigiosos directores invitados y solistas de renombre internacional se sumarán a este evento trascendental, ofreciendo interpretaciones de altísima calidad que enriquecerán la experiencia de cada concierto. El repertorio abarca una cuidadosa selección de obras clásicas y contemporáneas, pensadas para sorprender y emocionar a todo el público.
Para ellos hay un Abono Aniversario que ofrece acceso exclusivo a estos 15 conciertos.
Costo del abono anual: $50.000.
Costo entrada Individual: $4.000.
Abono y entradas a la venta en www.entradaweb.com.ar o en la boletería del teatro, Chile y Espejo, Ciudad de Mendoza.
El concierto de este viernes
Clásicos de la eternidad: Mozart y Beethoven. La majestuosidad de dos titanes de la música clásica nos transporta a universos llenos de claridad y profundidad emocional.
Director Titular: Pablo Herrero Pondal
Solistas: Marcelo Mercado, oboe, y Pablo Rodríguez e Igor Lara, violines.
Programa:
W. Amadeus Mozart: Concertone para 2 violines y oboe
I-Allegro spiritoso
II-Andantino Grazioso
III-Tempo di Menuetto-Vivace
Ludwig Van Beethoven: Sinfonía N°5, Op. 67
I-Allegro con brio
II-Andante con moto
III-Scherzo
IV-Allegro
En este programa, la majestuosidad de dos titanes de la música clásica nos transporta a universos llenos de claridad y profundidad emocional.
Mozart, con su Concertone para dos violines y oboe, nos regala una obra de gran ligereza y elegancia, marcada por su carácter brillante y su juego de texturas contrapuntísticas.
La segunda parte de este abono presenta la intensidad inconfundible de Beethoven con su Sinfonía N°5, una de las composiciones más emblemáticas de la historia de la música. Su imponente apertura, con el famoso “destino llamando a la puerta”, es una de las expresiones más poderosas de lucha, desafío y superación, mientras que su desarrollo, pleno de complejidad, se eleva hacia un triunfo de libertad y esperanza.





