San Rafael, Mendoza martes 06 de diciembre de 2022

La ONU alerta que el mundo avanza hacia un aumento global de las temperaturas de más de 2,5 grados

António Guterres, secretario general de la ONUAntónio Guterres, secretario general de la ONULUONG THAI LINHEFE

El nuevo informe proyecta una sombra agorera sobre la Cumbre del Clima (COP27) que se celebra del 6 al 18 de noviembre en Sharl El Sheikh (Egipto).

El mundo avanza hacia un aumento global de la temperaturas de más de 2,5 grados que puede tener consecuencias catastróficas, según el nuevo informe del Programa de Medio Ambiente de la ONU (UNEP). “No hay un camino creíble hacia un aumento máximo de las temperaturas de 1,5 grados”, destaca en sus conclusiones el UNEP, que urge a “una rápida tansformación de las sociedades” para limitar los peores impactos del cambio climático.

El informe proyecta una sombra agorera sobre la COP27 que se celebra del 6 al 18 de noviembre en Sharl El Sheikh (Egipto). Tan solo 24 naciones han remitido sus nuevas contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) para reducir sus emisiones de CO2 en el 2030, que aun así seguirían aumentado en su conjunto un 10,3%, en vez de reducirse un 45% (tal y como aconsejan los científicos para no rebasar el aumento máximo de 1,5 grados).

“Estamos viendo lo que ocurre con un aumento global de un grado, con graves impactos en todo el planeta, de Pakistán a Puerto Rico”, advierte Inger Andersen, directora ejecutiva del UNEP. “Este informe recoge en fríos términos científicos lo que la naturaleza nos ha estado diciendo, en forma de inundaciones, tormentas, sequías e incendios”.

“SE NOS ACABA EL TIEMPO”

“Hemos tenido a la oportunidad de introducir cambios significativos, pero se nos acaba del tiempo”, adierte al economista danesa. “Solo una profunda transformación de nuestras economías y de nuestra sociedad nos puede salvar del desastre climático que se está acelerando”.

“Algunos dirán que es imposible recortar a la mitad la emisiones en el 2030, pero tenemos que intentarlo porque cada fracción de un grado importa mucho para las comunidades más vulnerables, para los econsistemas y para todos nosotros”, concluye Andersen.

“En Glasgow, el año pasado, todos los países acordaron revisar y reforzar sus objetivos climáticos”, recalca en declaraciones a The Guardian Simon Stiell, al frente de la convención marco de la ONU sobre el cambio climático. “El hecho de que tan solo 24 países hayan puesto al día sus planes climáticos es frustrante. Las decisiones y acciones de los Gobiernos deben reflejar el nivel de urgencia y la gravedad de la amenaza a la que nos enfrentamos”.

No estamos avanzando lo sufiente, ni acercándonos a la escala que haría falta para la reducción necesaria de emisiones para un aumento máximo de la temperaturas de 1,5 grados”, advierte Stiell, que fue ministro de medio ambiente de la isla caribeña de Granada antes de aceder al cargo. “Los gobiernos tienen que fijarse nuevas metas y ponerlas en práctica en los próximos ocho años. Y necesitamos también más compromisos del sector privado y de los gobiernos locales”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, se sumó al llamamiento en un entrevista en la BBC: “Las emisiones siguen creciendo de una manera peligrosa, y hay que cerrar esa brecha antes de que la catástroge climática nos afecte a todos. Ya estamos viendo el impacto en los últimos años, si no damos la vuelta a esa tendencia, estamos sentenciados”.

GUERRA EN UCRANIA

“Tenemos que volver a poner el clima en el centro del debate internacional”, añadió Guterres, que criticó como algunos gobiernos han aprovechado la guerra en Ucrania y la crisis energética “para desviar la atención y poner el cambio climático en el quemador de atrás”.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) puso el contrapunto con un análisis algo más esperanzador, advirtiendo que las emisiones del sector energético pueden alcanzar su pico en el 2025, precisamente por el aumento de las inversiones de los gobiernos energía limpias como consecuencia de la guerra.

“La invasión rusa de Ucrania está causando de hecho una aceleración de la transición energética”, declaró el director ejecutivo de la AIE Fatih Birol, pese a la tendencia contradictoria de países como el Reino Unido que han vuelto a apostar por las energías fósiles. Los planes para las inversiones en energía solar, eólica y nuclear subirán el equivalente a dos billones de euros al año de aquí al 2030, un aumento previsto del 50% con respecto a las actuales cifras. La AIE advierte sin embargo que las inversiones deberán duplicarse para poder alcanzar la meta de emisiones cero en el 2050.

Fuente:https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/medio-ambiente/2022/10/27/635a857ffc6c8310038b4594.html

 

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