San Rafael, Mendoza viernes 02 de diciembre de 2022

Se viene el banquete – Por:. Beatriz Genchi

Luego de la Coronación de la Reina o Rey y mientras los ciudadanos de a pie se reunían alrededor del palacio para ver lo que pudieran, los asistentes al banquete se iban colocando donde les correspondía según su rango. Se realizaban en amplios salones o patios. Era una gran representación teatral dominada por el monarca, que ocupaba un lugar central, rodeado de símbolos de poder y una buena iluminación. Curiosamente, había diversas capas de manteles, que se iban extrayendo de las mesas a medida que avanzaba el servicio.

Los comensales menos importantes consumían platos menos elaborados y con menos servicio. “El rey comía según su dignidad, pero sin excesos”, indica el medievalista Antoni Riera, autor de “Alimentación, sociedad, cultura y política en el Occidente Medieval”. En esta época la distinción gastronómica la marca la excelencia más que la cantidad. En productos, va de la mano de faisanes, garzas, perdices y patos, que se preparaban de forma espectacular llegando a ser hasta esculturas. En la coronación de Fernando I de Aragón, se sirvieron pasteles de ave y estas también salieron vivas de jaulas para exaltar el poder y el buen gusto real. Hubo hasta pavos reales asados con el cuerpo relleno de hojas de oro y las colas abiertas.

Representaciones teatrales, vajillas lujosas, productos sibaritas, platos innovadores… Un estudio describe los festines reales de la Baja Edad Media como demostraciones de poder económico, cultura gastronómica y consumismo elegante en un momento de auge monárquico.

Al banquete de la coronación están asociados los cargos de Chief butler (mayordomo jefe) de Inglaterra, Grand carver (se encarga de cortar la carne del Monarca durante las cenas oficiales y reales) de Inglaterra y master carver de Escocia. ​

El banquete que se celebró en 1821 fue el correspondiente a la coronación de Jorge IV. Precisamente, la de este rey fue la más elaborada de la historia de los reyes británicos. Su hermano y sucesor Guillermo IV eliminó el banquete y su deseo de evitar el elevado costo del mismo perduró en el tiempo. ​ En 1902, en ocasión de la coronación de Eduardo VII, se pensó en reinstaurar el banquete, pero la súbita enfermedad del monarca desbarató los planes que se habían hecho al respecto. ​

En la coronación de la Reina Isabel II, quien estuvo en el trono de Reino Unido por 70 años. Con solo 25 años, Isabel Alejandra María, se convirtió en la primera mujer gobernante de Gran Bretaña desde la época de la reina Victoria. Siguiendo el protocolo de coronación de un monarca británico, la Reina y el Duque de Edimburgo fueron llevados a la Abadía de Westminster, el servicio comenzó a las 11:15 y duró aproximadamente 3 horas. La coronación de Isabel II en 1953 se celebró más de un año después de que se convirtió en reina tras la muerte de su padre Jorge VI.

Un total de 8,251 personas atendieron la ceremonia de coronación, además de dos mil periodistas, entre ellas Jackie Kennedy antes de ser la Primera Dama de Estados Unidos. El Ministerio de Alimentos otorgó 82 solicitudes para que las personas asaran bueyes como forma de celebración, siempre y cuando demostraran que sus familias lo habían hecho en anteriores coronaciones. Después de regresar al Palacio de Buckingham, la Familia Real estuvo en el balcón haciendo su presentación. Cuando regresó, asistió al primero de dos banquetes que tenía planeados, donde fueron invitados familiares, miembros de la realeza extranjeros y dignatarios.

Ahora nos encontramos en la instancia en que Carlos III fue proclamado oficialmente nuevo monarca el sábado 10 del corriente, su coronación no tendrá lugar hasta más adelante, ya que se trata de una ceremonia altamente simbólica que tarda en organizarse.

Carlos se convirtió en rey inmediatamente después de la muerte de su madre, la reina Isabel II, pero no fue hasta este sábado cuando su nuevo rol fue oficialmente confirmado. El monarca fue proclamado por el Consejo de Ascensión y prestó juramento durante una elaborada y tradicional ceremonia, que no se había llevado a cabo en más de siete décadas.

Durante el acto, que fue televisado por primera vez en la historia, las banderas que se habían bajado a media asta en duelo por el fallecimiento de la reina Isabel se izaron de nuevo para celebrar al nuevo rey. Más proclamaciones tendrán lugar en todo Reino Unido hasta el domingo, cuando las banderas volverán a estar a media asta durante el período de luto que sucede a la muerte de la reina, el pasado 8 de septiembre.

La proclamación está firmada por un grupo que incluye a la reina consorte, el príncipe de Gales, el arzobispo de Canterbury, el lord canciller, el arzobispo de York y la primera ministra.

Antes de la firma, y luego de 70 años … los asistentes pronunciaron el “Dios salve al rey”.

Gentileza:

Beatriz Genchi

Museóloga-Gestora Cultural-Artista Plástica.

beagenchi@hotmail.com

Puerto Madryn – Chubut.

 

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail