San Rafael, Mendoza lunes 05 de diciembre de 2022

El Baqueano entra en su última etapa antes de la licitación: así fue el trabajo previo durante más de 7 años

El Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar convocó al “Concurso Manifestación General de Impacto Ambiental”, un paso que se completa con la audiencia pública. Es el último de una serie de estudios que incluyeron topografía, geología, medio ambiente y sociedad y que implicaron la apertura de nuevos caminos.

El Gobierno de Mendoza concretó el paso previo a la licitación del aprovechamiento multipropósito El Baqueano: el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (Fopiatzad) abrió el Concurso Manifestación General de Impacto Ambiental, el último paso previo a la licitación de la obra que completará el Circuito Diamante en San Rafael.

Ya se estudiaron minuciosamente y durante las cuatro estaciones la flora, la fauna, el aire, los suelos, los cursos de agua, el patrimonio y los aspectos arqueológicos, paleontológicos y sociales de la zona en la que se construirá la hidroeléctrica.

Luego de estos informes, realizados in situ y con equipos especializados, se debe cumplimentar el paso de la Manifestación de Impacto Ambiental, que se presenta a la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial. En esta paso, además, se realizan consultas a reparticiones como el Departamento General de Irrigación, Recursos Naturales y la Dirección de Hidráulica, y se tramita una audiencia pública.

Qué aportará la obra a Mendoza

Con esta obra, Mendoza aumenta 15% la capacidad del embalse del Complejo Diamante y aporta 112 MW de potencia, capaces de abastecer a unos 60 mil hogares con energía limpia y sin huella de carbono.

Además, crea un nuevo polo turístico, con la apertura de la ruta del Cañón del Diamante y la conexión entre Malargüe y San Rafael mediante un camino que tendrá un atractivo paisajístico único en Argentina. Con una inversión de 525 millones de dólares, se crearán solo en la construcción de la represa 800 empleos directos y cerca de 1.500 empleos indirectos.

Gracias al trabajo de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa), en los últimos años el proyecto planificado por la ex Agua y Energía hace más de 40 años se actualizó y reformuló para la conservación del medio ambiente y la corrección de los planos originales, que presentaban riesgo de aludes, ya que se emplaza en una formación geológica joven y de constantes cambios.

En 2018, se efectuaron nuevos estudios de suelo para determinar la localización y el modo de edificación más seguros. Así, se determinó que la histórica propuesta de Agua Mora quedaba descartada y que se construirá una presa de hormigón de gravedad HCR (hormigón compactado con rodillos) en una zona conocida como El Imperial.

En El Imperial está previsto construir una presa de 68 metros de altura, con una conducción en túnel de 13,8 kilómetros de longitud y un diámetro 5 metros, hasta la central El Baqueano, situada aguas arriba de la cola del embalse Los Reyunos.

En junio 2022, Emesa abrió el concurso para realizar los estudios de geología, geotecnia, geofísica, ensayos de laboratorio y topografía, en conjunto con el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión de Zonas Aisladas y en Desarrollo (Fopiatzad).

Además, se concretó el estudio de línea de base del medio biótico, lo que permitió actualizar los datos de la flora y la fauna en la tierra y el agua, además de ciclos migratorios, áreas naturales protegidas, humedales y cauces de agua.

Cómo fueron cada una de las etapas y quiénes participaron

El Baqueano se proyectó en los ´70 junto con el sistema de diques de El Diamante. Estaba diseñado para completar el circuito de Los Reyunos y Agua del Toro, concretados en la década de los ´80.

Este aprovechamiento quedó pendiente y hoy se hará realidad gracias a años de trabajo minucioso, en el que han participado desde cartógrafos y geólogos hasta ingenieros y expertos que trabajaron alguna vez en la ex empresa Agua y Energía, que fue la que diseñó el plan original de las hidroeléctricas de este curso de agua.

Para encarar este viejo anhelo, se completaron una serie de pasos previos, que culminarán con la licitación.

La revisión crítica, que apareja estudio y evaluación de antecedentes, conclusiones, recomendaciones y estudios de ingeniería básica, estuvo a cargo de Emesa y THYASA, una firma consultora en ingeniería civil que trabaja desde 1982 con experiencia en toda Argentina y Centroamérica.
Serman & Asociados SA, con vasta experiencia en la elaboración de planes maestros de cuencas, ganó la licitación para los estudios ambientales y sociales.

Los estudios, que incluyeron trabajo de campo, programas informáticos y de simulación e instrumentos para analizar el ambiente, se realizaron durante las cuatro estaciones, a fin de tener un muestreo exacto de la zona. Se iniciaron en primavera de 2021 y finalizaron en invierno de 2022.

El diseño licitatorio, con diseños de ingeniería, cronogramas y presupuestos; estuvo a cargo del Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (Fopiatzad) y THYASA.

En tanto, Global Ingeniería y Fopiatzad hicieron el estudio y relevamiento de perfiles transversales. Los estudios básicos complementarios y dictamen técnico sectorial estuvieron a cargo de la Dirección General de Irrigación y de Emesa.

Los estudios básicos geológicos, geotécnicos y topográficos se realizaron con el consorcio Jaime Lande-Proinsa, mientras que Fopiatzad, junto con la Dirección Provincial de Vialidad, se encargaron la apertura y acondicionamiento de caminos exploratorios. El trabajo incluyó reparar un túnel de 500 metros que estaba desmoronado.

Estos caminos fueron fundamentales para concretar todos los estudios ambientales, sociales, topográficos y geológicos y para llegar a lo que será la sala de máquinas de la hidroeléctrica.

Para el nuevo puente sobre el río Diamante y el cálculo estructural de pilas y estribos que dan seguridad a una estructura de montaña, el Fopiatzad trabajó con SinCO2 SA, empresa especializada en sostenibilidad hídrica y huella de carbono.

Las líneas sísmicas por refracción, que son un método no destructivo de reconocimiento que permite interpretar las propiedades del terreno y las variaciones en las velocidades de propagación de las ondas sísmicas, corrieron por cuenta de Fopiatzad y Proingeo, empresa especializada en topografía y geofísica.

Fopiatzad y Prear realizaron el diseño conceptual, modelación estructural y determinación de reacciones.

Todos estos estudios fueron licitados desde Emesa y Fopiatzad y el Concurso Manifestación General de Impacto Ambiental, lanzado en octubre, es el último paso previo a la licitación de la mayor obra hidroeléctrica de Mendoza desde Potrerillos.

Trabajo presente para el futuro

Desde la inauguración del dique Potrerillos, en 2003, no se volvieron a generar nuevas fuentes de energía eléctrica por más de una década. En los últimos años, Mendoza sumó más de 150 megavatios con pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, paneles solares, parques fotovoltaicos como el PASIP y energía térmica como la que produce Anchoris.

A esto se agregan los trabajos que inició el Gobierno de Mendoza en materia de agua: se ha firmado un convenio con Israel para trazar un plan que defina, optimice y garantice recursos hídricos para la actualidad y para las generaciones futuras, con especial énfasis en el cambio climático y el respeto del medio ambiente.

Así, el aprovechamiento multipropósito El Baqueano no solo es un plan de los mendocinos que lleva cuatro décadas: es una política de Estado para garantizar agua y energía para la provincia.

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