San Rafael, Mendoza sábado 04 de febrero de 2023

Enfermedades raras: “Aquello que no se conoce, no se diagnostica”

Cáncer, infecciosas y enfermedades poco frecuentes se enriquecen mutuamente de la investigación que se hace en cada campo.Cáncer, infecciosas y enfermedades poco frecuentes se enriquecen mutuamente de la investigación que se hace en cada campo. JOSÉ AYMÁ
El internista Julián Fernández Martín explica la importancia de un diagnóstico preciso para una medicina cada vez más personalizada en estas patologías, y pone como ejemplo el área de las de origen autoinflamatorio, en las que investiga

La medicina centrada en el paciente y los tratamientos personalizados han revolucionado áreas como el cáncer, las enfermedades infecciosas y las enfermedades raras.

Todas ellas “se están enriqueciendo mutuamente de las investigaciones que se están haciendo en cada campo. Pero, a la vez, no hay nada más frustrante que decirle a un paciente que no sabemos lo que tiene, algo que cada vez sucede con más frecuencia porque cada vez hay más conocimiento de la conexión entre unas y otras”, afirma el doctor Julián Fernández Martín, internista en el Hospital Álvaro Cunqueiro, de Vigo; profesor de universidad, e investigador en el Instituto de Investigación Galicia Sur de Vigo.

Un reciente informe elaborado por la ONG Rare-X subraya la importancia de enumerar todas las enfermedades poco frecuentes. Las estimaciones tradicionales consideraban que existen unas 7.000 enfermedades raras, pero el trabajo establece con precisión que son 10.867. En opinión de Fernández Martín, es fundamental enumerarlas y definirlas porque, como apunta, “aquello que no se conoce no se diagnostica”.

“Los médicos que nos dedicamos a los pacientes con enfermedades minoritarias acompañamos al paciente, para lo bueno y para lo malo, durante toda su vida. Y, cuando diagnosticas a uno, diagnosticas no solo al paciente, también a todos sus familiares, que sufren con él su enfermedad. Existe el mito de que muchos pacientes no tienen tratamiento, pero todos lo tienen. Quizá no específico, pero ayudan aspectos como la nutrición, el apoyo psicológico o la fisioterapia. Lo que no hay son recursos específicos para completar todo lo que necesitan este tipo de pacientes”, matiza.

REPARANDO GENES

Pero, ¿cómo se investiga una enfermedad rara? El trabajo de Fernández Martín se centra en enfermedades de origen autoinflamatorio, en las que el fallo de un único gen desbarata los mecanismos de defensa del cuerpo, tanto frente a infecciones, como frente al desarrollo de tumores.

Las esperanzas de pacientes e investigadores se centran en la terapia génica y en otros abordajes, que podrían sustituir y reparar el gen defectuoso.

La escasez de pacientes dificulta estos trabajos, pero ya hay varias terapias génicas aprobadas y, desde su punto de vista, “aún no son el presente en todas las enfermedades, pero son el futuro inmediato”.

Las amiloidosis son un importante grupo de enfermedades autoinflamatorias que aparecen porque en los diferentes órganos del cuerpo se depositan hasta 35 proteínas diferentes. Tres tipos de amiloidosis son responsables del 80% de casos de la enfermedad: la amiloidosis AA, que se asocia a la inflamación; la AL, que se asocia a tumores en sangre, y las amiloidosis por depósito de proteína transtiretina, que son hereditarias.

“Las tres tienen tratamiento específico. Por eso, es tan importante la inversión para identificar de manera específica la proteína implicada y dar al paciente tipificado el fármaco apropiado. El caso de las amiloidosis por transtiretina es especialmente interesante: se usan tratamientos con una técnica de RNA, similar a la que se utilizó en el desarrollo de las vacunas del coronavirus. En este caso se inhibe la síntesis de la proteína patogénica”, subraya.

MIL CARAS DE UNA ENFERMEDAD

El doctor Fernández Martín también tiene a la enfermedad de Fabry como uno de los ejes de su investigación. Es otra enfermedad metabólica hereditaria causada por el mal funcionamiento de un único gen que codifica una proteína que está en la membrana de las células y que nos protege de las infecciones de bacterias frecuentes.

“Hay más de mil variantes descritas de la enfermedad de Fabry, por lo que su diagnóstico es tremendamente complejo. Esta dificultad entronca con el concepto actual de precisión de la definición de enfermedades raras: debemos usar una nomenclatura común, clasificando a la persona con sus signos y síntomas. Esto es especialmente importante en estas enfermedades, porque se incluyen en las bases de datos los términos precisos para que la inteligencia artificial clasifique y analice de manera adecuada a los pacientes”, describe.

“No obstante -concluye- , aunque se trata de una enfermedad de difícil diagnóstico y manejo de los pacientes, existen diferentes proyectos para tratarla con terapia génica”, alguno desarrollado por el propio doctor Fernández Martín. “De momento, el tratamiento actual se basa en tres abordajes. En el primero, se identifica la proteína que falta, se fabrica en el laboratorio y se infunde cada 15 días al paciente. Es útil para todos los tipos de la enfermedad, pero el paciente depende de tener un hospital cerca durante toda su vida. El segundo tratamiento es oral, con unos medicamentos muy eficaces denominados chaperonas, pero que solo funcionan en un 25-30% de los pacientes. Por último, existen medicamentos que reducen los sustratos tóxicos que produce la enfermedad, aunque sus resultados son modestos”.

Fuente:https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2022/09/25/632dd201e4d4d8c4628b456f.html

 

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