San Rafael, Mendoza lunes 26 de septiembre de 2022

Massa resiste la devaluación, pero cada vez más empresas ajustan al dólar financiero

Massa resiste la devaluación, pero cada vez más empresas ajustan al dólar financieroEl motivo se debe a la incertidumbre de cuál será el “dólar reposición” ante las restricciones a las importaciones, y la sostenida demanda que convalida precios, según la Fundación Observatorio Pyme. De todos modos, para la consultora Analytica casi el 60% de los precios se ajustan al oficial de $145.

El ministro de Economía, Sergio Massa, resiste la devaluación del dólar oficial, de $145, que mantiene una brecha de más del 100% con el paralelo. Prepara medidas para fomentar exportaciones y viajará a Estados Unidos en busca de crédito e inversiones. Sin embargo, cada vez más empresas ajustan los precios al tipo de cambio MEP, por encima de $280.

Este domingo, el portal El Cohete a la Luna publicó un documento confidencial llamado “Propuesta de Programa de Estabilización” que se le atribuye a Rubinstein, con fecha del 26 de julio, dos días antes que se confirmara que Massa reemplazaría a Silvina Batakis. En ese paper se habla de una devaluación del tipo de cambio de 50% a partir del primero de septiembre.

Rubinstein desmintió la información: “Seguro en un 100% que no va a haber una devaluación, por lo menos no este jueves”, dice en un audio que envió por whatsapp a un grupo de economistas. “Ustedes pueden imaginar que estoy a favor del superávit fiscal, déficit cero, la unificación cambiaria, en algún momento para este o el próximo Gobierno, pero eso no tiene nada que ver con hacer una devaluación inminente, no se prendan en la ola de rumores”.

Empresas que ajustan al MEP

Pese a que el Gobierno resiste la devaluación y mantiene el dólar para importar en $145, cada vez más empresas ajustan sus precios al financiero, hoy en $282, según se desprende del informe “Perspectivas PyME II Semestre”, de la Fundación Observatorio Pyme: “Los precios de las manufacturas pyme evolucionaban a mitad de camino entre el dólar oficial y el paralelo hasta el primer trimestre del año, pero aceleraron en el segundo, acercándose al MEP”.

En diálogo con Ámbito, Vicente Donato, director de la fundación, aclaró que el estudio está basado en una encuesta representativa a 400 pymes de hasta 250 ocupados del sector manufacturero. Aun en un contexto de fuertes restricciones a las importaciones, el tipo de cambio del comercio exterior continúa siendo el oficial. La explicación de por qué el importador y el resto de la cadena fija precios al financiero se debe a dos motivos.

“El problema es la reposición de ese bien, lo importás al oficial, pero la pregunta es cuál será el valor de reposición del insumo, es un dólar de cobertura”, explicó Donato. Además, agregó: “Hay una demanda tonificada, y las empresas tienen cada vez más dificultades para abastecer, la oferta está rígida y el sistema de precios raciona”. Según el trabajo, el stock de materias primas cayó en el segundo trimestre, con un 72% de las pymes que utilizan bienes intermedios importados. En la encuesta, el 48% aseguró que los planes de producción disminuirán en el segundo semestre por las regulaciones cambiarias, con una caída promedio del 13%.

Ante este escenario, Ámbito consultó qué ocurriría con los precios en caso de haber una devaluación: “En este escenario el impacto sobre precios sería menor porque hay empresas que ya están ajustadas. Pero al mismo tiempo debieran mejorar las expectativas y cerrarse la brecha”, anticipó Donato.

De todos modos, según un informe de la consultora Analytica, las empresas y comercios ya están incorporando el dólar bursátil en sus estructuras de costos, anticipando la devaluación, “pero aún no en forma masiva”. Observaron que el 57% de los bienes y servicios del IPC tienen como “principal determinante la inflación internacional expresada en moneda doméstica y el tipo de cambio oficial”. En tanto, sectores como indumentaria, textiles, calzado, automotriz y combustibles “siguen las variaciones de los dólares financieros”.

Por este motivo, Claudio Caprarulo, economista de Analytica, dijo a Ámbito que una fuerte devaluación tendría un impacto significativo en la inflación. “El principal componente de la inflación en Argentina es el tipo de cambio”, afirmó, y agregó que datos de inflación como el 7,4% mensual de julio se observaron en momentos devaluatorios como en septiembre del 2018.

En Analytica proyectan una inflación del 93% para 2022, con un crawling peg del 5%, por lo que una fuerte devaluación daría un porcentaje mucho mayor. De momento, Caprarulo consideró que la expectativa de devaluación sigue siendo elevada en las empresas. De todos modos, desde Analytica todavía no observan un fenómeno generalizado de ajuste de precios en base a los dólares financieros como si ocurrió en 2015, cuando “crecían 30% por encima del tipo de cambio oficial, ante la condición del final del ciclo del cristinismo en el poder”. Esas dinámicas podrían volver a darse “si crece la percepción de cambio de signo político para fines de 2023 que aumentan las probabilidades de una unificación cambiaria (con devaluación incluida)”.

 

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