San Rafael, Mendoza sábado 01 de octubre de 2022

Golpe al bolsillo: Por la alta inflación, el salario real quedó en el nivel más bajo en 12 años

En julio, el ingreso de un trabajador formal fue de $121.000 en promedio. En el sector informal, la pérdida de ingresos es mucho mayor.

En julio, la inflación escaló al 7,4% y duplicó la suba promedio de los salarios: 3,5%.

El salario es la principal víctima de la escalada inflacionaria. Hasta el primer semestre, ingresos y precios venían parejos, pero para las perspectivas para la segunda parte del año no son buenas para el bolsillo, tal como reflejó el Indec la semana pasada. En julio, el costo de vida escaló al 7,4% y estiman que duplicó la suba de sueldos promedio: 3,5%.

Las estadísticas privadas, además, destacan que el salario real de los empleados formales a pesos constantes cayó al nivel más bajo de los últimos 12 años. Según Eco Go, en julio promediaba los $121.561 y hay que retroceder al mismo mes de 2010 para encontrar un registro parecido. Aquel año, un trabajador en relación de dependencia cobraba $120.419. Para los informales, la caída es mucho mayor.

 “La situación es preocupante porque los ingresos se contraen por 5° año consecutivo”, dice el economista Ricardo Delgado, director de Analytica. Los analistas anticipan que el fogonazo inflacionario repercute en dos sentidos. En los ingresos (las proyecciones indican que los sueldos formales caerían este año 4% y más del 10% entre los que trabajan en negro) y también en la calidad del empleo. El trabajo precario avanza más que el formal.

Un informe de Econviews indica que el empleo formal continúa recuperándose y el sector privado ha sumado 112.455 nuevos puestos desde diciembre . “Pero están creciendo más despacio que el informal”, advierte Andrés Borenstein, economista jefe de esa consultora.

En la Argentina existen 20,6 millones de puestos de trabajo. De ese total, 7,1 millones son formales; 3,6 millones estatales; 5,1 millones asalariados en negro y 5,5 millones de independientes y cuentapropistas. Belén Rubio, de Abeceb, coincide en que la precarización del trabajo aumenta en forma paralela al deterioro de los ingresos. Según el Indec, en el primer trimestre del año los asalariados registrados aumentaron 3,4% (356.000 puestos de trabajo) y los informales 12,5% (567.000).

 “Seis de cada 10 empleos creados en ese período son precarizados”, subraya la especialista. Añade que esto tiene que ver por dos razones. Por un lado, por la reapertura de muchas actividades tras la cuarentena (“los informales fueron los que sufrieron en la pandemia”) y por otro lado, debido a la recuperación económica: “Las personas que hacían changas, volvieron a trabajar”, resume.

La economía se recuperó 6% en la primera mitad del año pero las proyecciones indican que caería en torno al 2%, como consecuencia de las subas generalizadas de precios y la incertidumbre. Luego del acuerdo con el FMI, el Gobierno calculaba una inflación anual cercana al 58%. Los privados, hoy, proyectan un piso del 90% y recalculan hacia arriba. Los ingresos, una vez más, corren por detrás.

 “Lo que suceda con el salario registrado hacia adelante dependerá de la capacidad de reabrir paritarias”, interpreta Claudio Caprarulo, de Analytica. Los precios suben a un ritmo inesperado y por eso los gremios piden revisiones y compensaciones adicionales. Basta revisar los acuerdos firmados en sectores clave como Comercio (59,5%), Construcción (62%), Metalúrgicos (65%) y Bancarios (60%). Los petroleros lograron el mayor porcentaje (79%), muy por debajo del costo de vida proyectado.

Con respecto a eso y hasta el mes pasado, esas mejoras en los sectores formales igualaban al costo de vida. Eso cambió y por ello Borenstein sintetiza el contexto actual con una frase: “Estamos bien, pero vamos mal”. El menor poder de compra impacta en la economía en su conjunto ya que el consumo representa las dos terceras partes de la actividad general.

Un estudio de la consultora Scanntech, que mide en autoservicios, almacenes y comercios de proximidad, indica que “en julio el consumo retrocedió 6,7%, acelerando la caída del mes anterior. Así, en los primeros siete meses dejan una contracción del 2,2%”. Se trata de un informe periódico que analiza las ventas de productos básicos, como alimentos, bebidas, tocador y limpieza.

La suba de precios golpea los bolsillos, especialmente en los sectores de menores ingresos. “Con la nueva nominalidad de la economía es muy factible que los salarios caigan aún más”, dice Sebastián Menescaldi, de Eco Go. Los precios aumentan a una velocidad creciente y por eso las consultoras estiman que la caída del poder de compra de los salarios será mayor hacia fin de año. Eco Go proyecta para fin de año una inflación anual acumulada del 95% y una suba salarial promedio del 88%. Lo que representa una contracción neta del 7%.

La mayoría de los sindicatos negocia la reapertura de las discusiones paritarias. El Gobierno, por su parte, convocó a la UIA y a la CGT para buscar un acuerdo de salarios y precios. Lo que está en discusión es si habrá mecanismos de compensación a través de un porcentaje de aumento o una suma fija. No es un dato menor. Los analistas advierten que la dinámica de las actualizaciones se acorta y que eso incentiva las remarcaciones. “Los salarios son costos de la economía”, señala Caprarulo.

Rubio, de Abeceb, describe un escenario mucho más riesgoso, con “paritarias sin fin, con plazos cada vez más cortos, negociaciones cada 3 y 6 meses, acuerdos con cláusulas gatillo y cuotificación de los aumentos. Siempre con los salarios corriendo por detrás de la inflación”. Menescaldi completa: “Es un clásico. Tenemos muchos sindicatos presionando para reabrir las paritarias lo antes posible y la patronal, retrasando el tema lo máximo posible. La consecuencia inevitable es la pérdida del poder adquisitivo”, concluye.

Los indicadores no son nada alentadores, especialmente para el segundo semestre del año. En la primera mitad del año, la carrera entre la inflación y los salarios venía pareja. Según Eco Go, la masa salarial total promedió una suba del 34,3% hasta junio contra una inflación acumulada del 36%. Pero en ese período, la canasta básica alimentaria aumentó casi 37%: un castigo para la pobreza.

Fuente:https://www.clarin.com/economia/alta-inflacion-salario-real-quedo-nivel-12-anos_0_lLi9toXmvK.html

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