San Rafael, Mendoza jueves 06 de octubre de 2022

Descendientes de Harry, el camello – Por:. Beatriz Genchi

Ya se cumplieron los 200 años del nacimiento de John Ainsworth Horrocks. Un pastor que empleó a camellos para acelerar la evangelización y explorar áreas desconocidas de Australia.

Era del Reino Unido, y se mudó a los 21 años a Australia, donde invirtió su dinero para crear aldeas con las que acelerar la presencia británica en ese país. Acompañado por su hermano menor Eustace y un criado fiel, John Green, fundó Penwortham bautizado así por ser su lugar de nacimiento en Inglaterra que significa “un asentamiento en la colina”. Hoy, un pequeño pueblo en el corazón del valle de Clare Valley rodeado de viñedos que tiene el encanto y la belleza de un pueblo histórico en gran parte intacto. Al que se llega por una autopista que lleva el nombre del pionero inglés.

La expedición de Horrocks comenzó en 1846 al sur de Australia. Cerca del lago ubicado en esta zona, porque quería desarrollar productos agrarios y dar sostenibilidad a indígenas y emigrantes ingleses. La expedición de exploradores victoriana fue la primera en llevar camellos, el gobierno de la colonia de Nueva Gales del Sur investigó la posibilidad de importar camellos de la India. Pero la ruta marítima con Canarias, España era más ágil.

Con un camello canario el pionero británico encontró aquellos impresionantes paisajes. En un embarque de seis camellos, subsistió solo uno, al que bautizó Harry y fue el primer camello en Australia. Horrocks descubrió que Harry tenía mal genio. A menudo mordía a los hombres y a las cabras que le acompañaban en su séquito. Sin embargo, él lo defendía por afecto y porque era rentable. Pudo soportar cargas de hasta 160 kilogramos y viajar durante dos días sin agua. Días y días sin parar. Y hasta tuvo discrepancias con sus hombres por defenderlo más de una vez. Por la ausencia de docilidad de Harry, los exploradores que siguieron la estela de Horrocks optaron por llevar camellos de Yemen, Egipto, India o Malta y no de España porque les endilgaban a todos… ser de mal carácter.

Aunque estos hombres vivían en un gran eucalipto rojo ahuecado cuando llegaron, no perdieron tiempo en construir una gran casa de piedra  más habitable. El árbol aun en pie, está rodeado de lirios que florecen anualmente  provienen de bulbos traídos de Inglaterra por Horrocks. Esa casa y el árbol están catalogados como Patrimonio del Estado.

En la actualidad el número de camellos en Australia se estima que son cientos de miles de ejemplares en toda la parte central del país. La sequía y el calor extremo prolongado durante años y los incendios han llevado a sacrificar a un gran número de camellos. Ya que existe una presión extrema sobre las comunidades aborígenes y sus labores de cuidado de ganado con estos camellos buscando agua. “Se necesita controlar a los camellos de forma inmediata” manifiestan las autoridades. El sacrificio comenzó en la reserva de Anangu Pitjantjatjara Yankunytjatjara (APY), un área donde viven varios grupos dispersos de indígenas. “Hemos estado bloqueados en estas condiciones de fuego y calor y nos hemos enfermado a causa de los camellos viniendo, tirando abajo vallas, aproximándose a las casas y tratando de obtener agua hasta de los aires acondicionados”, explicó Marita Baker, miembro de la junta ejecutiva de APY.

Otros, muchos camellos se mueren de sed y se pelean hasta el final entre ellos por el agua. En algunos casos los cadáveres de los animales han contaminado importantes fuentes de agua en zonas habitadas.

Y para cerrar con Harry, también dicen que fue quien le generó la muerte temprana al pionero. Lo cierto es que Horrocks resultó herido accidentalmente mientras desempacaba un arma cargada que estaba en el equipaje sobre su camello. Lo llevaron de regreso a Penwortham, donde murió por no llegar asistencia médica a tiempo el 23 de septiembre de 1846.

Como el hombre tiende a no hacerse cargo de sus actos, lo que más se escucha ahora por esas tierras es: “Estos camellos no son nativos de Australia. Los colonos británicos los trajeron en el siglo XIX…”

Gentileza:

Beatriz Genchi
Museóloga – Gestora cultural.
bgenchi50@gmail.com

Puerto Madryn – Chubut.

 

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail