San Rafael, Mendoza sábado 21 de mayo de 2022

El ABC de la Espeleología. No apto para eruditos Parte 1. GeoEspeleología y Espeleogénesis – Por: Carlos Benedetto

Empezamos mal, no?… con un subtítulo que es un trabalenguas. En realidad, la palabra que da origen a este ABC lo es. Todo el mundo, cuando la escucha, luego repite “espeología”…. La repetición de sílabas con “l” suena feo. Luego hay quienes, por el sólo hecho de terminar en “logía” piensan que es lo mismo que arqueología, paleontología, geología, etc. En Malargüe, hace muchos años, existía una asociación unipersonal de alguien que coleccionaba ilegalmente puntas de flecha, que se llamaba Agrupación Geo-Antropo-Paleonto-Espeleológica – AGAPE. Y el tipo no había estudiado ninguna de las cinco disciplinas ni podía exhibir publicaciones serias en su CV …. pero era consultado permanentemente por las autoridades municipales y provinciales como eminencia científica. Llegó a concejal en 1995 y durante su mandato se cambió de partido; una especie de Borocotó a la malargüina.

Así fue que buscamos en el diccionario y nos encontramos con que no hay “espeo” … logía. Pero en Wikipedia hay una definición de nuestra palabreja, aunque no del todo correcta: “La espeleología (del griego σπηλαιου spelaiou que significa cueva y -logía, tratado) es la práctica de explorar y/o estudiar las cavidades naturales del subsuelo. A partir de sus raíces griegas, se consideraba a la espeleología como una ciencia que, apoyada en la geología, estudia el desarrollo, evolución y formaciones geológicas de las cavidades naturales (espeleotemas o espeleolitos). En ella se investigan, cartografían y catalogan todo tipo de descubrimientos en cuevas. Desde el punto de vista geológico, forma parte de la geomorfología y sirve de apoyo a la hidrogeología”.

Es cierto que la espeleología no es una ciencia en sí, sino un ramillete de actividades exploratorias, técnicas y científicas  que sirven a la Hidrogeología, especialmente a la Hidro Geología Kárstica, vocablo éste último que será una estrella de esta primera entrega y posiblemente otras posteriores.

“Spelaion” quiere decir “caverna, cavidad natural” en griego. Pasado el término al latín, usamos “espelunca”.

Pero no es cierto que la espeleología sea disciplina auxiliar sólo de la Geología. Es un debate que ya lleva décadas, pero que los espeleólogos cubanos y mexicanos resolvieron definiendo a la Espeleología como rama de la Geografía, en tanto ésta es una actividad exploratoria que requiere de conocimientos de distintas ciencias además de las geológicas:  Biología, Paleontología, Mineralogía. La Espeleología es, por ejemplo, tributaria de la Biogeografía Histórica, que es algo así el estudio de cómo se fue construyendo el árbol de la vida a lo largo del tiempo.

Enfocándonos en los aspectos geológicos puros, la espeleología es una rama de la Geo-morfología, la disciplina que estudia las formas de los paisajes, las formas de la tierra.  Nuevamente acudimos a Wikipedia:  “La geomorfología es una rama de la geografía y de la geología que tiene como objetivo el estudio de las formas de la superficie terrestre enfocado en describirlas, entender su génesis y su actual comportamiento”.

Su génesis…. O sea cómo se forman, cómo se generan, por qué un cerro semeja una pila de platos recién lavados.

En realidad, desde este punto de vista, la Espeleología deviene en ciencia cuando empezamos a hablar de “Karstología”,de “Hidrogeología Kárstica”, que en Argentina son vocablos casi desconocidos por completo hasta por la mayoría de los geólogos. Ya volveremos sobre ésto

Cuando hablamos entonces de “geo-espeleología” estamos refiriéndonos a los estudios de cómo las rocas, los cerros, las montañas, llegaron a contener cuevas en su interior. Cómo fueron los procesos de formación de las cuevas… eso es “espeleo-génesis”. Hay espeleogénesis kárstica y no kárstica, o sea secundaria y primaria; así, al revés de lo que acostumbramos.

 “Karst” es una región del norte de Eslovenia, que significa “roca desnuda”. La roca caliza (carbonato de calcio) aparece a la vista de todo el mundo, y cuando llueve o se derriten las nieves, lo primero que se observa es que no se forman ríos de supereficie. El agua “se pierde”, es chupada hacia adentro. Lo que se ve desde afuera son puntos de entrada de agua arriba del cerro y puntos de salida de agua abajo. En el medio, una “caja negra” que dado que somos ecologistas, la pìntamos de verde (Fig. 1).

Vemos entonces por dónde entra el agua y por dónde sale. Lo del medio es un misterio, hasta que algún espeleólogo se anima a meterse a explorar.Tenemos así dos paisajes: el exocárstico ( o sea, de superficie) y endokárstico (del interior).

Qué es un “karst” (o “carso”, como prefieren llamarlo los cubanos e italianos y que nosotros estamos adoptando poco a poco)?: es la confluencia de un fenómeno lítico (rocoso) con agua. La roca debe ser soluble. Tradicionalmente es caliza.

Cuando la roca es yeso, el proceso es algo distinto y algunos lo denominan “parakarst”. Pero en ambos casos hay confluencia de roca soluble y agua. la espeleogénesis es secundari, porque PRIMERO se forma la roca (sedimentaria), y DESPUES el agua forma la cueva- Cuando esa cueva es lo suficientemente espaciosa para permitir la exploración humana, allí ya tenemos “espeleología”, “exploración espeleológica”. Cuando no, nos quedamos con las ganas.

En los dos casos, las cuevas son materia de estudio de la Hidrogeología Kárstica, muy desarrollada en el Hemisferio Norte y nada en Argentina. Recién en 2020 la Federación Argentina de Espeleología (www.fade.org.ar)  inició gestiones para crear un diplomado en la Universidad Nacional del Comahue (UNCOMA) sobre estos temas, luego de dos intentos fallidos similares (2011 y 2015) en la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza)

En las Figuras 2 y 3 vemos lo mismo, pero ya representando el río de superficie que, a nivel más bajo, recorre las agua que antes circularon por el macizo rocoso abriendo galerías, salas, pero también depositando minerales y formando los espeleotemas, que es el nombre genérico que se da a las estalactitas (“stalactis” en griego significa “que cae gota a gota”) y estalagmitas. Es en las estalagmitas donde se depositan minerales acarreados por el agua desde mayor altura, y esos minerales denuncian y dejan grabado qué está pasando en la superficie: si cambió el clima, si hubo deforestación; en las estalagmitas puede haber quedado atrapado polen fósil; por eso no son un fenómeno exclusivamente geológico, mineralógico. Además, no olvidemos que las calizas son rocas de origen orgánico. Todo nos indica qué pasó con el clima y el ambiente de la tierra hace decenas o centenas de miles de años

Esto quiere decir, nuevamente, que se necesita que haya macizos de roca soluble pero además agua. Sin una de las dos cosas no hay karst. Puede haber cuevas que fueron hidrológicamente activas en el pasado, pero que ya detuvieron su espeleogénesis al llegar una larga sequía. Entonces estaríamos frente a una cueva formada por el agua pero hoy seca, fósil

Pero también puede ocurrir que hayan sido tan intensas las formaciones de estalactitas y estalagmitas (a eso lo llamamos “proceso de estalagmitización”), que la cueva se ha rellenado. Eso es paleokarst.

Al respecto del Paleokarst, leemos en https://www.cenieh.es/investigacion/lineas-de-investigacion/paleokarst-y-rellenos-sedimentarios que “esta línea de investigación estudia las cuevas, grandes trampas naturales que acumulan material detrítico, rocas químicas y materia orgánica. Estos sedimentos de relleno de cueva constituyen unos de los depósitos más variados y ricos en ambientes continentales, y tienden a ser preservados durante la historia geológica. En consecuencia, los sedimentos kársticos preservan información sobre las condiciones medioambientales en el momento de formación de la superficie de karstificación y de los cambios ocurridos en etapas posteriores”. Las cuevas son conservadoras naturales de información del pasado geológico.

Las Brujas, por ejemplo es una cueva senil (en muchos tramos ya es fósil) que guarda los rastros de fuertes corrientes de agua subterránea en el pasado, que ya no existen. Porque cambió el clima. De la calidad del agua que penetraba al macizo cuando en la superficie había bosques o había desierto dependen los colores de las estalagmitas.  Todo está gu7ardado en la memoria, de la tierra.

A no desesperar, que estamos llegando al fin del principio. Tenemos que explicar dos cosas:

  • Las rocas calizas se forman en el mar, por la compresión de millones de años de organismos vivos, corales, Es roca de origen orgánico. El elevamiento de las montañas  hace que, de ser fondo marino, con el tiempo  (decenas de millones de años) pase a estar varios cientos e incluso miles de metros sobre el nivel del mar. Nuestras calizas son jurásicas, o sea que tienen alrededor de 100 millones de años, se formaron en el lecho marino, cuando los Andes no existían. Fue recién hace 80 millones (los distintos autores no se ponen de acuerdo en la fecha exacta) empezó a elevarse la Cordillera (y aún lo sigue haciendo imperceptiblemente), y con ella los mantos de caliza que se formaron bajo el agua. Esa elevación paulatina empezó a cambiar el clima… por ejemplo, paulatinamente los vientos húmedos del Pacífico dejaban su humedad en el Oeste y llegaban secos a nuestro territorio, o en gran parte de él. Eso sigue pasando aún hoy, y es posible que ese fenómeno se profundice.
  • Las rocas evaporíticas se forman también en el litoral marítimo (o lacustre, como en Europa), por la evaporación del agua de mar y la consiguiente sedimentación del, por ejemplo, yeso. Un ejemplo cotidiano: el sarro de las ollas en la cocina de casa… allí se ve la sedimentación de los minereales que trae el agua de la canilla. Nuestros yesos cordilleranos también son jurásicos

Si vemos la figura 5 comprenderemos por qué entonces hay tan alta concentración de carsos en el Hemisferio Norte y tan poco en el Hemisferio Sur, la mayoría de ellos en zonas relativamente cercanas a las costas, aunque suene raro si miramos Asia atravesada por esa gigantesca mancha cársica rojiza….. esa zona fue litoral marítimo hasta que la India inició,

desde el hemisferio sur, su navegación hacia el norte y chocó con lo que era entonces Asia, formando los Himalayas. El choque aún se está produciendo. Las placas de la corteza terrestre se siguen moviendo. Africa se sigue separando de América del Sur (encajan como rompecabezas, no?) y América del sur sigue chocando con la placa tectónica del Pacífico.

En América del sur hay pocas cavernas, pero si vemos bien el mapa, las mismas se concentran, en un 90%, en la Cuenca Neuquina. Pero hay yesos  y calizas a todo lo largo de la Cordillera, aún sin explorar.

En la figura 5 vemos que nuestra plataforma continental contiene a las Malvinas y que éramos, junto a África y la ANtártida, el antiguo continente de Gondwana.

En las figuras 6 y 7 puede verse todo lo que venimos relatando. Allí vemos a la India camino a Laurasia para chocar contra ésta y formar los Himalayas. Vemos la Antártida como parte de un supercontinente que entonces era cálido, húmedo, con mucha vida. Los mares subían y bajaban, y en ese bajar depositaban minerales, que luego sería “karstificables”, o sea convertidos en cuevas por el agua.

Africa se está alejando de la madre Gondwana, y es posible que empuje hacia Europa y termine cerrando el estrecho de Gibraltar y convirtiendo al Mar Mediterráneo en un gigantesco lago, donde el agua se evaporará y dejará sedimentos (en yeso,m por ejemplo). Luego habrá algún otro giro de África y Gibraltar volverá a abrirse en forma de una gigantesca catarata de agua que rellenará nuevamente la cuenca mediterránea. Ha pasado varias veces, hace mucho tiempo.

El yeso producto de esa evaporación tranquila es macro-cristalino y por lo tanto resistente, sólido. Por eso muchas cuevas en yeso en la cuenca mediterránea (las más importantes y extensas están en Ucrania) son habilitables al turismo, no así las de nuestra Cordillera, donde el yeso es micro-cristalino debido a que la evaporación fue producto de un movimiento permanente del agua, el oleaje, y los yesos son micro-cristalinos.

Quedaba por aclarar qué es eso de “primarias” y “secundarias”. Ya dijimos que las primeras con las kársticas, porque primero se forma la roca y luego la cueva por acción del agua. Las cuevas primarias, en cambio, se llaman así porque se forman al mismo tiempo que la roca, y a esas algunos las llaman pseudokarst… o sea que parecen karst pero no son karst. Es el caso de las cuevas formadas en lavas volcánicas. La lava solidificada, los basaltos, no son solubles en agua, pero en los basaltos se forman cuevas, siempre que las efusiones sean “pahoe hoe”, o sea ríos de lava que fluyen lentamente, a una velocidad que permite al mismo tiempo que se solidifique la lava en contacto con el aire y que siga fluyendo la lava del interior, dejando así formado un túnel. Un “túnel lávico”, o “tubo lávico”. “Lava tube” en inglés. En nuestra Payunia debe haber cientos de tuneles lávicos por decubrir y ya alguna vez publicamos algo sobre tu extrema importancia para estudiar la fauna “fósil viviente”:

https://www.youtube.com/watch?v=aOxdO7UIFsQ&feature=youtu.be, https://piramideinformativa.com/2019/10/fabuloso-descubrimiento-cientifico-en-la-payunia-revoluciona-al-mundo-por-carlos-benedetto/     y

https://piramideinformativa.com/2021/11/la-cueva-dona-otilia-fue-reconocida-como-monumento-natural-por-la-union-internacional-para-la-conservacion-de-la-naturaleza-uicn-por-carlos-benedetto/, esto último algo que las autoridades mendocina siguen ignorando, suponemos que deliberadamente

En la figura 8, finalmente, mostramos algo que sucedió ayer nomás, en las Islas Canarias. Nadie olvida las imágenes de la erupción en esas islas españolas, como tampoco la de Islandia. En nuestra ilustración puede verse claramente cómo son los ríos de lava, las erupciones “no explosivas”. Todavía puede verse el chorro de lava roja que sigue saliendo de un tubo lávico en formación.

Entonces, a estas cuevas “pseudokarsticas”, que parecen un karst pero no lo son, se las denomina primarias: no se forman después de la roca, sino al mismo tiempo que la roca.

La lava, roca ígnea no sedimentaria, fluye y es DURANTE ese fluir que se forma la cueva. Sólo es necesario esperar un tiempo a que se enfríe.

Dicho de otra manera: hemos asistido a erupciones volcánicas en línea: Canarias, Islandia, en el Atlántico, océano recorrido longitudinalmente por una falla submarina donde fluye permanentemente lava. En algunos puntos esa lava forma islas, y allí sigue fluyendo cada tanto en erupciones de distinto tipo. Y en esas erupciones de forman cuevas. Se están formando hoy.

En otras partes del mundo tenemos fenómenos similares: las islas Galápagos, por ejemplo, donde también hay cuevas y hay espeleólogos estudiándolas. El 6 de junio próximo un miembro honorario internacional de la FAdE estará disertando vía zoom sobre estos fenómenos, en el marco de un programa de difusión del ICEK, Instituto Catalán de Espeleología y Ciencias del Karst. Ya daremos a conocer el link apenas lo tengamos.

El proceso de formación de la cueva aquí no es lento, sino rápido, instantáneo casi. En la figura 9 puede verse a un grupo de espeleólogos italianos, hace unos 25 años, observando de cerca cómo se está formando una cueva lávica en una erupción del volcán Etna

Luego debemos empezar a ver los distintos procesos y la evolución de las cuevas, es decir, del paisaje endokárstico, y endopseudokárstico. Como todo, las cuevas también están en evolución, nacen viven, maduran y mueren. Y se entierran en sí mismas, guardando para siempre testimonios de la Historia del Planeta

Carlos Benedetto

www.fade.org.ar

 

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