San Rafael, Mendoza domingo 28 de noviembre de 2021

“Seis pies de tierra” – Por:.Beatriz Genchi

Es el año 1852, y el anciano marino de grandes y profundos ojos azules, similares a ese mar que tanto amaba y había marcado su vida, pasaba sus días retirado de la actividad pública.

Guillermo Brown, fue el primer almirante irlandés naturalizado argentino de la fuerza naval de la Argentina, tanto en la cronología como en el prestigio, que consagró su vida al servicio de su patria de adopción por lo que es considerado el padre de la Armada Argentina.

Visitas y reuniones con otros residentes de su patria natal, Irlanda, se daban en especial a la hora de conmemorar sus fechas tradicionales… seguramente en “San Patricio”, sonaba aquella melodía que hizo tocar al momento de pasar al asalto y tomar la Isla Martín García allá por 1814: “Saint Patrick’s Day in the morning”. Ese día, sus paisanos irlandeses, mezclados con los criollos, mostraron su valor, mientras aquella melodía sonaba en medio de disparos y gritos.

Pero el tiempo pasó y llegó el invierno, el cual trajo una visita inesperada a su casa. Era un viejo contrincante de su vida de armas: el flamante vice almirante John Pascoe Grenfell, quien al servicio del Imperio del Brasil había combatido contra Brown en la guerra de 1826.

Grenfell se presentó con su uniforme de gala, y lo sorprendió mientras dirigía los preparativos para la siembra de alfalfa en la quinta de Barracas.

Al verlo le dijo en español:
“¡Ah! Bravo amigo, si usted hubiera aceptado las propuestas de don Pedro I, cuán distinta sería su suerte, porque a la verdad, las repúblicas son siempre ingratas con sus buenos servidores”, recordándole que podía haber prestado sus servicios al Brasil en aquel tiempo. El viejo irlandés, sostenido en su bastón, mientras se acercaba lentamente a su visita, le replicó:

“Mr. Grenfell, no me pesa haber sido útil a la patria de mis hijos, considero superfluos los honores y las riquezas, cuando bastan seis pies de tierra para descansar de tantas fatigas y dolores…”. Esos “seis pies de tierra” eran las medidas reglamentarias de la sepultura de aquellos años.

Así era ese gringo: alguien que después de tantos años de servir a la patria de sus hijos, sólo pensaba en descansar en aquella tierra que supo cobijarlo, más allá de “honores y riquezas”… Ese hombre tan simple, que sin embargo, “valía por toda una Escuadra” a la hora de combatir en el mar.

Gentileza:

Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail