San Rafael, Mendoza domingo 01 de agosto de 2021

Una no es la otra – Por:.Beatriz Genchi

Si hay un matrimonioicónico en la culinaria norteamericana es el del panqueque con jarabe o sirope de arce que lo baña y se disfruta sobre todo en los desayunos. Su tradición más que centenaria está ligada a la marca “Aunt Jemima”.

“Aunt Jemima” (Tía Jemima) fue una receta de mezcla preparada para hacer panqueques y facilitar la vida en los lejanos tiempos de 1889, desarrollada por Chris Rutt y Charles Underwood, de Pearl Milling Company. La inspiración para el nombre de “Aunt Jemima” fue la canción de minstrel y vodevil «Old Aunt Jemima» de Billy Kersands, escrita en 1875.
Un año después, Rutt y Underwood estaban en bancarrota y vendieron la fórmula al R.T. Davis Milling Company. La compañía comenzó a buscar una mujer negra para emplear como marca viva de su producto, y encontró a Nancy Green en Chicago. Ella tenía 56 años y era nacida en la época esclavista de Estados Unidos, en el condado de Montgomery, Kentucky, el 17 de noviembre de 1834. Y así la “tía Jemima Pancake Mix” se introdujo en St. Joseph, Misuri.

En 1893, Davis Milling Company comenzó una fuerte promoción de “Tía Jemima” en la Exposición Colombina del Mundo en Chicago. Green, como “Aunt Jemima”, hacia demostraciones con la mezcla y sirvió miles de panqueques. Green fue un éxito, amable, una buena narradora de historias que aparecía en su papel de buena cocinera. Su premisa era lograr la imagen de una mammy, figura asociada al viejo Sur, anterior a la guerra de Secesión y la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Mammy en ese contexto era la niñera negra (se acuerdan de “Lo que el viento se llevó”?), esclavizada, pero amorosa, que claramente hoy es una imagen polémica. Su personalidad cálida y atractiva la convirtió en la “tía Jemima” ideal, para la marca “viva” buscada.

Su carrera le permitió a Green la libertad financiera para convertirse en activista. Una de las primeras trabajadoras misioneras afroamericanas. Ella usó su estatura como portavoz para convertirse en una de las principales defensoras de la pobreza y en favor de la igualdad de derechos para las personas en Chicago. Y mantuvo su trabajo hasta el 23 de septiembre de 1923 que falleció en Chicago en un accidente automovilístico.

A ella le siguieron Lillian Richard. (1925-1948), Ana Robinson una nueva modelo -que hizo el papel en la feria mundial de Chicago en 1933 y hasta 1955. Aunque a partir de 1926 la empresa “Aunt Jemima Mills Co” pasó a ser propiedad de Quaker Oats la saga de representaciones continuaron. En 1955, tomó el lugar Aylene Lewis, esta vez para que su personaje fuera anfitrión del restaurante que la marca abrió en un recién inaugurado Disneyland.

Solo en 1989, tras soportar fuertes críticas por su connotación de fomentar un estereotipo racista, la “tía Jemima” cambió, un tanto, a una apariencia más joven, sin pañuelo en la cabeza, y hasta con aros de perlas. Y en 1992 se le dio una pose más erguida. En la actualidad, como propiedad de PepsiCo las críticas arreciaban por perpetuar lo que sigue considerándose un estereotipo racista, llevaron en Junio del año pasado, a la empresa a anunciar que por este motivo cambiaría el nombre y el logo de sus productos a finales de año. Finalmente Quaquer Oaks, filial de PepsiCo, la casa matriz, anunció el 9 de febrero de éste año, que la marca ahora se llama “Pearl MIlling Company” y el logo es la nostálgica imagen de su primera fábrica. Dijeron sus oceros «para avanzar hacia la igualdad racial».

Ahora bien, en estos días en nuestro país, la empresa Molinos Río de La Plata hizo un cambio de imagen en el paquete de su harina leudante, uno de sus productos más emblemáticos. Hasta hace pocos días, el personaje que estaba en el frente del paquete era un dibujo de una «negrita amasadora». Según manifiesta la empresa decidió reemplazar esa imagen del personaje debido “a que lo consideraron estigmatizante al indicar que sólo las mujeres se encargarían de la cocina”.

Con el  ya conocido dibujo de una mujer negra con camisa blanca, peinado afro, sombrero de cocinero, aros blancos y delantal rojo, que ilustraba el envase de la harina desde su lanzamiento, hace 60 años (recordemos que Tía Jemima “nació” en 1889). Actualmente ha sido reemplazada, por las mismas razones que Quaker Oaks, por un nuevo diseño, el nuevo packaging es más genérico ya que no muestra a ningún personaje ficticio ni real, sólo muestra unos brazos preparando la masa. La acción generó distintas conversaciones en los canales digitales y sin más detalle de parte del departamento publicitario de la empresa, que lo detallado en el párrafo anterior.

No consta ninguna evidencia histórica disponible, que documente o hable del nexo entre una (Tía Jemima) y otra (el dibujo de la harina). Aunque muchos se empeñen en hacer una buena mezcla (para seguir en tema). Por lo que me animo a decir que el dibujo del paquete celeste, es solo una inspiración sobre la representación que realizaban las múltiples actrices contratadas para representar a la tía. Ningún dueño de fábrica alguna, intento rendir  tributo y agradecimiento (mucho menos se sacó fotos), a una querida cocinera negra, porque esta nunca existió en este contexto. Es todo fruto de una gran imaginación publicitaria. Yo sé, que queda más poético, decir que era una tía querida que preparaba buenos panqueques… pero aquí la verdad.

Gentileza:
Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

 

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