San Rafael, Mendoza viernes 23 de julio de 2021

¿Se puede tomar alcohol después de la vacuna contra el coronavirus?

Después de un largo año y gran expectativa, recibir la vacuna contra el Covid-19 puede ser motivo para festejar, lo que para algunos puede significar servirse una copa y brindar. Pero, ¿puede el alcohol interferir en la respuesta inmunitaria?

La respuesta breve es que depende de la cantidad que se beba.

No hay pruebas de que tomar una o dos copas reduzca la eficacia de las vacunas actuales contra el covid. Algunos estudios han descubierto incluso que, a largo plazo, el consumo de pequeñas o moderadas cantidades de alcohol podría beneficiar al sistema inmunitario al reducir la inflamación.

Por el contrario, el consumo excesivo de alcohol, especialmente a largo plazo, puede suprimir el sistema inmunitario e interferir en la respuesta a la vacuna, dicen los expertos. Dado que el organismo puede tardar semanas en generar niveles protectores de anticuerpos contra el nuevo coronavirus, cualquier cosa que interfiera en la respuesta inmunitaria sería motivo de preocupación.

«Si usted es un bebedor moderado, no hay riesgo en tomar una copa en el momento de la vacuna», dijo Ilhem Messaoudi, director del Centro de Investigación de Virus de la Universidad de California, Irvine, que ha realizado investigaciones sobre los efectos del alcohol en la respuesta inmune.

«Pero hay que ser muy consciente de lo que significa realmente beber con moderación. Es peligroso beber grandes cantidades de alcohol porque los efectos en todos los sistemas biológicos, incluido el sistema inmunitario, son bastante graves y se producen con bastante rapidez una vez que se sale de esa zona moderada.»

El consumo moderado de alcohol se define generalmente como no más de dos bebidas al día para los hombres y un máximo de una bebida al día para las mujeres, mientras que el consumo excesivo se define como cuatro o más bebidas por día para los hombres y tres o más bebidas para las mujeres. Hay que tener en cuenta que se considera bebida «estándar» una copa de unos 150 ml de vino, 44 ml de licores destilados o 355 ml de cerveza.

El origen de la preocupación

Las primeras preocupaciones por el alcohol y la vacuna contra el covid empezaron a circular después que una funcionaria de salud rusa advirtiera en diciembre que las personas debían evitar el alcohol durante dos semanas antes y 42 días después de vacunarse. Según un informe de Reuters, la funcionaria afirmaba que el alcohol podía obstaculizar la capacidad del organismo para desarrollar inmunidad contra el nuevo coronavirus. Su advertencia provocó una fuerte reacción en Rusia, que tiene una de las tasas de consumo de alcohol más altas del mundo.

En Estados Unidos, algunos expertos dicen haber visto una preocupación similar respecto de si es seguro beber en el momento de la vacunación.

«Hemos recibido muchas preguntas de nuestros pacientes sobre esto», dijo la Dra. Angela Hewlett, profesora asociada de enfermedades infecciosas que dirige el equipo de covid del Centro Médico de la Universidad de Nebraska. «Es comprensible que las personas que reciben estas vacunas quieran asegurarse de estar haciendo todo lo correcto para maximizar su respuesta inmunitaria».

La pregunta por el alcohol,  frecuente en los vacunatorios. Foto AP/Esteban Felix

La pregunta por el alcohol, frecuente en los vacunatorios. Foto AP/Esteban Felix

Qué se sabe

Los ensayos clínicos de las vacunas contra el covid que actualmente están aprobadas por la Administración de Alimentos y Fármacos (la FDA) no analizaron específicamente si el alcohol tenía algún impacto en la eficacia de las vacunas, dijo Hewlett.

Es posible que haya más información al respecto en el futuro. Pero por ahora, la mayor parte de lo que se sabe proviene de investigaciones anteriores, como los estudios que analizaron cómo afecta el alcohol al sistema inmunitario en los seres humanos y si dificulta la respuesta inmunitaria en animales que recibieron otras vacunas.

Algo que está claro a partir de los estudios es que el consumo excesivo de alcohol deteriora la respuesta inmunitaria y aumenta la susceptibilidad a las infecciones bacterianas y virales. Impide que las células inmunitarias se desplacen a los focos de infección y cumplan con su función de destruir los virus, las bacterias y las células infectadas; facilita que los agentes patógenos invadan las células y causa toda otra serie de problemas.

En cambio, el consumo moderado de alcohol no parece tener este efecto. En un estudio, los científicos expusieron a 391 personas a cinco virus respiratorios diferentes y descubrieron que los bebedores moderados eran menos propensos a desarrollar resfríos, pero no si eran fumadores.

En otro estudio, Messaoudi y sus colegas les dieron a monos rhesus acceso a bebidas alcohólicas durante siete meses y luego observaron cómo respondía su organismo a una vacuna contra el poxvirus.

Al igual que los humanos, a algunos monos rhesus les gusta el alcohol y beben mucho, mientras que otros muestran menos interés y se limitan a pequeñas cantidades. Los investigadores descubrieron que los animales que bebían mucho de forma crónica tenían una respuesta débil a la vacuna. «Tenían una respuesta inmunitaria casi inexistente», dijo Messaoudi.

Sin embargo, los animales que sólo consumían cantidades moderadas de alcohol generaban la respuesta más fuerte a la vacuna, incluso en comparación con los abstemios que no consumían nada de alcohol.

Los estudios realizados en ratas han encontrado un patrón similar: las que consumen grandes cantidades de alcohol sólo tienen una respuesta inmunitaria débil a las infecciones, en comparación con los animales a los que se les da cantidades moderadas o nada de alcohol. Otros estudios han descubierto que, cuando las personas beben moderadamente, al parecer disminuyen los marcadores inflamatorios en la sangre.

Otra razón para moderar la ingesta de alcohol es que su consumo excesivo –además de la resaca que puede provocar- puede amplificar los efectos secundarios que pueda tener la vacuna contra el covid, como fiebre, malestar o dolores corporales, y hacer que la persona se sienta peor, dijo Hewlett, del Centro Médico de la Universidad de Nebraska.

Hewlett decidió no beber después de recibir la vacuna. Pero dijo que las personas deberían sentirse libres de beber siempre que lo hagan dentro de lo razonable.

«Tomar una copa de champán probablemente no inhiba ninguna respuesta inmunitaria», dijo. «Creo que tomar con moderación una bebida para festejar está bien».

Por Anahad O’Connor ©The New York Times

Traducción: Elisa Carnelli

Fuente:https://www.clarin.com/buena-vida/-puede-tomar-alcohol-despues-vacuna-coronavirus-_0_H786kKN2u.html

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