San Rafael, Mendoza miércoles 21 de abril de 2021

Las 38 flores que nos pueden ayudar a gestionar nuestras emociones

La especialista Mari Carmen Gallego, experta en Flores de Bach®, nos explica cómo podemos mejorar nuestro bienestar emocional gracias a una serie de esencias de origen natural con las que podemos gestionar estados de ánimo como el miedo o la tristeza, entre otros.

Hace casi un siglo, Edward Bach comenzó a estudiar el poder de diferentes flores de Gales y España con el objetivo de encontrar en ellas un apoyo para participar en la armonía emocional y gestionar nuestro estado de ánimo, convencido del poder que estas tenían a la hora de abordar situaciones críticas en nuestra vida.

Así fue como comenzó a descubrir las propiedades de las 38 flores que se comercializan en la actualidad, convertidas en «esencias de origen natural, extraídas de flores y plantas, que nos pueden ayudar a afrontar lo que nos pasa en nuestro día a día», afirma la especialista.

Las 38 Flores de Bach® Originales se dividen en 7 tipos de emociones, ya sean temporales o habituales del individuo. Estas son: sensibilidad, incertidumbre, preocupación excesiva, miedo, tristeza, soledad y falta de interés. Eso sí, «dentro de cada una tenemos distintas manifestaciones, o subdivsiones, y cada una de ellas se debe acompañar de una flor determinada», de ahí que el abanico de esencias sea tan amplio, ya que individualmente cada flor nos puede ayudar a gestionar un estado emocional concreto, dentro de cada gran emoción.

CÓMO INICIARSE EN LA UTILIZACIÓN DE LAS FLORES DE BACH

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de utilizarlas es saber si estamos identificando correctamente nuestras emociones, ya que es un fallo más habitual de lo que se podría pensar. En este sentido, a pesar de que podemos comprarlas directamente en comercios, acudir a un profesional puede ser muy útil, ya que «el especialista te ayuda en ese proceso de identificación, con un asesoramiento totalmente personalizado, para que puedas elegir correctamente las flores más adecuadas para ti«, afirma Gallego. Y esto es muy importante, ya que «hay flores que son muy parecidas, que se distinguen solo por un matiz».

En un primer momento, el terapeuta se centra en conocer la situación personal del cliente y las sensaciones que quiere gestionar, mediante una serie de preguntas en torno a su estado de ánimo, sensaciones que le provocan o cómo le hacen sentir esos estados emocionales en el día a día. Además, también profundiza en el carácter y personalidad de la persona en cuestión, ya que «siempre tenemos que preguntar la forma de ser, porque cada uno expresa y vive las emociones de una manera», algo clave para dar con las flores idóneas para las emociones de cada uno.

A medida que avanza «se van eligiendo las flores más adecuadas según las respuestas, intentando abordar lo prioritario, es decir, cómo te sientes en este momento», añade Gallego. Así la especialista va creando un perfil personalizado para el que una combinación de flores concreta puede ser de gran ayuda en la gestión de esas emociones que la persona tiene en ese momento. Por ello, antes de finalizar, le explica qué flores ha escogido y el porqué de su elección, además de darle ya un preparado con la mezcla para que pueda tomarlas fácilmente.

Cada persona tendrá su mezcla individualizada, que puede constar de un máximo de 7 flores combinadas, y la forma de tomarlo será muy sencilla. Si está basado en solo una flor, bastará con añadir 2 gotas en un vaso de agua y beberlo a sorbos durante el día, o bien aplicarlas directamente en la boca. Si es un combinado, utiliza 4 gotas del mismo en 30 ml, o también directamente en la lengua. En cuanto a la frecuencia, «lo mínimo son 4 veces al día: al levantarnos, al acostarnos y un par de veces más durante la jornada, pudiendo hacer más uso si fuera necesario», afirma la especialista.

Podemos empezar a sentir los efectos dependiendo de los estados emocionales que estemos intentando gestionar y nuestra relación con ellos. «Si es algo puntual, podremos notar una reacción rápida después de tomar la flor, pero si tenemos algo que viene desde hace tiempo… tenemos que darnos un margen».

Fuente:https://www.elmundo.es/uestudio/2021/03/03/603f625ffc6c838e278b466b.html

 

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