San Rafael, Mendoza martes 20 de abril de 2021

Fin de la guerra – Por:.Beatriz Genchi  

Aquí una fotografía icónica, pero con ciertos tintes de retoque y de falseamiento histórico. El 2 de mayo de 1945, el fotógrafo ucraniano Yevgeni Jaldéi tomó esta famosa fotografía desde un Berlín que acababa de capitular ante las tropas soviéticas.

La imagen muestra a dos soldados del Ejército Rojo alzando la bandera de la Unión Soviética sobre el Reichstag alemán, completamente en ruinas, en la Batalla de Berlín, lo que significaba metafóricamente el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La foto, que mostraba la toma de uno de los edificios nazis más emblemáticos, fue extremadamente popular, siendo reimpresa en cientos de publicaciones con fines propagandísticos. Llegó a ser considerada en todo el mundo como una de las imágenes más importantes y reconocibles de la guerra.

Sin embargo, la foto no era del todo real, pues fue creada para la ocasión por orden de las autoridades soviéticas, para que fuera mostrada como símbolo del poder de la URSS, y de la caída y humillación de la Alemania nazi.

La imagen en cuestión es la reconstrucción de la toma del Reichstag y de la colocación de una pequeña bandera soviética, ya realizada el 30 de abril, pero que no fue fotografiada.

Así, tres días más tarde, el fotógrafo Jaldéi, junto con los dos soldados que pusieron la bandera original, Meliton Kantaria (quien sostuvo la bandera) y Mijail Yegorov, subieron de nuevo a lo alto del Reichstag alemán, con un gran mantel rojo que el propio fotógrafo había pedido en la intendencia rusa (para que la bandera fuera mayor).

Vale poner en contexto y mencionar que el estado soviético negó la independencia artística a sus fotógrafos. Primero, acusó a los pictorialistas de abanderar valores burgueses y utilizó su maquinaria represiva contra ellos; después, sometió a un control férreo a los constructivistas y siempre utilizó a los reporteros con fines propagandísticos durante toda la guerra. Más tarde, se aprovechó de la fuerza de sus imágenes para afianzar los estereotipos culturales comunistas.

El estado hizo suya en ese momento una reflexión de Lenin de 1917: “la fotografía debe ser utilizada exclusivamente como herramienta ideológica y controlada de una manera férrea.”

Tras la guerra se impuso de nuevo el realismo socialista, la propaganda de los valores del Estado, la fotografía con fines políticos. Sólo unos pocos gozaron del beneplácito del régimen para expresarse con libertad.

Gentileza:

Beatriz Genchi   – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

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