San Rafael, Mendoza viernes 26 de febrero de 2021

Pulseada al más alto nivel por el precio de los alimentos: Alberto Fernández amenaza con apelar al manual de Guillermo Moreno

Alberto Fernández y los ministros Martín Guzmán y Matías KulfasAlberto Fernández y los ministros Martín Guzmán y Matías Kulfas

Desde la Casa Rosada buscan que los propios empresarios propongan soluciones para ayudar a controlar la inflación

“Me traen una solución ustedes o pongo todas las herramientas del Estado en funcionamiento y pedirán por favor que vuelva Guillermo Moreno”. La frase no es literal pero refleja el espíritu y el tono de las conversaciones que viene llevando a cabo en privado Alberto Fernandez y algunos de sus emisarios con los formadores de precios de los alimentos del país.

La inflación de la canasta básica se ha convertido en una obsesión presidencial, por encima de la pandemia, de las vacunas, de las elecciones y de la oposición.

El Frente para la Victoria camina hacia agosto-octubre (¿o septiembre-noviembre?) con la certeza de que el único gran enemigo que puede aguar un triunfo en las urnas es la inflación. Después de la bravuconada mediática de la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, agitando el fantasma del aumento de las retenciones y de la réplica en el mismo sentido de la Secretaría de Comercio Interior, Paula Español, el viernes el Presidente rompió el silencio de los últimos diez días dando un largo reportaje. Sin desautorizar a sus funcionarias eligió hacer público el matiz con el que eligió en privado poner la pelota en la cancha de los hacedores de precio.

Su idea es sumar a los distintos integrantes de la cadena de producción alimentaria a la mesa y que sean ellos los que le lleven al gobierno una solución concreta para lograr la baja de la materia prima y evitar así el tan temido y rechazado aumento de las retenciones a las exportaciones de granos.

Después de un año habitando la residencia de Olivos el estilo presidencial está más que claro. A priori Alberto busca no salir de su zona de confort apelando al consenso. Pero si las papas queman y la vicepresidenta se impacienta, termina sobreactuando por reacción.

Hoy está en manos de esa parte del establishment, Daniel Funes de Rioja, Osvaldo Capellini, Daniel Pellegrina, entre otros, evitar que Fernandez termine radicalizándose apretado por las circunstancias.

En el mientras tanto el Gobierno apela a parches y golpes de efecto. Español y Matías Kulfas salieron ayer a controlar el cumplimiento del acuerdo de precios de la carne en un supermercado de Pompeya. Claro, la ansiedad mediática hizo que la visita fuera anunciada con horas de anticipación por las redes sociales. ¿Alguien en su sano juicio puede pensar que si te avisan que te cae la inspección con hora y lugar te van a agarrar con las manos en la masa incumpliendo alguna regla?

Matías Kulfas y Martín GuzmánMatías Kulfas y Martín Guzmán

Cuántas de todas estas variables está mirando con recelo Martin Guzmán hoy es una incógnita. El ministro de Economía sigue siendo la apuesta personal más eficaz que tiene Fernandez en el Gabinete. Está a punto de cerrar el acuerdo con el FMI (“Estamos 9 puntos sobre 10”, dicen en Gobierno), ya empieza a tejer lo propio con el Club de París que viene bastante más trabado y, de a poco, va extendiendo sus tentáculos para lograr articular los organismos del Estado que no están bajo su órbita pero que son centrales a la hora de equilibrar la macroeconomía.

El ministro viene aprendiendo a pasos agigantados el “abc” de los pasillos del Palacio. En público sigue apareciendo como un gurú de autoayuda con ese tono cansino y didáctico, pero en privado juega sus piezas con la frialdad de un jugador de póker profesional.

La inflación de la canasta básica se ha convertido en una obsesión presidencial, por encima de la pandemia, de las vacunas, de las elecciones y de la oposición REUTERS/Agustin Marcarian/File PhotoLa inflación de la canasta básica se ha convertido en una obsesión presidencial, por encima de la pandemia, de las vacunas, de las elecciones y de la oposición REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo

Lo cierto es que las tres alternativas estuvieron barajadas como posibilidades, pero lo más sensato que se escuchó fue supeditar primero cualquier cambio al consejo que, llegado el caso, den los epidemiólogos.

De todas las posibilidades la más sensata es la que ya tiene proyecto de ley ingresado en el Congreso y presentado además por legisladores radicales. Carla Carranza propone acortar la distancia entre las PASO y las generales y llevarlas al segundo domingo de septiembre y Emiliano Yacobitti otro tanto. La idea de unificar ambas elecciones el mismo día, es decir las PASO y las generales, roza lo absurdo. El votante debería optar por partido y no por nombres. Porque en la primaria estaría metiendo la boleta del candidato que eligió y en la general debería meter la boleta partidaria sin saber a ciencia cierta quien encabeza la lista porque se contarían los votos al mismo tiempo.

Esta opción dejaría sin alternativa al votante despechado. Aquel que termina votando al partido contrario porque en las PASO no ganó su línea interna. Son la minoría de los votos pero existen. Y si se vota todo el mismo día ese posible votante terminaría sintiendo que le cambiaron el espíritu real del sistema de votación y por ende de su voto.

Para el Gobierno está claro que la campaña electoral en pandemia será una experiencia inédita. El jueves también se habló de intentar negociar con las redes sociales, las páginas web y las empresas de vía pública para que cedan espacios gratuitos a los partidos políticos. La ley en vigencia habla de minutos liberados de acuerdo a los votos logrados en la votación anterior tanto en radio como en televisión.

Ahora a falta de reuniones masivas vienen bien algunos banners y carteles callejeros. A priori la idea es negociar con las empresas del sector y no ampliar la ley. Aunque nunca se sabe.

Bonus Track

Alberto Fernandez ocupó varias horas de su agenda de los últimos quince días en acercar posiciones para conseguir que finalmente Daniel Rafecas se convierta en el próximo procurador electo. La diagonal que encontró el Presidente entre la nueva ley votada por el Senado y las aspiraciones de su candidato es conseguir más votos de los necesarios para encumbrar a Rafecas. Dicen los que saben que está a punto de conseguirlo. Veremos.

Fuente:https://www.infobae.com/opinion/2021/02/07/pulseada-al-mas-alto-nivel-por-el-precio-de-los-alimentos-alberto-fernandez-amenaza-con-apelar-al-manual-de-guillermo-moreno/

 

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