San Rafael, Mendoza viernes 26 de febrero de 2021

La única que creyó en Colón. (parte 2 de 2)

Retomamos la historia dos años después. Dos años que a Colón debieron parecerles eternos. Colón se dirige de nuevo a La Rábida, no está dispuesto a esperar más, sino consigue el apoyo de la Corona de Castilla estaba dispuesto a buscarlo donde fuera. Hay que entender que el apoyo no solo era económico, detrás del océano existía un lugar que luego necesitaría de ingentes recursos para ser explotado comercialmente, y sin saberlo, políticamente. Una corona era imprescindible para el proyecto.

Los frailes del convento no estaban dispuestos a perder la oportunidad, reteniendo el marinero genovés con promesas de apoyo hasta el final. Antonio Marchena vuelve a sacar la pluma y escribe de nuevo a la reina. Al mismo tiempo una comitiva dirigida por el fraile Juan Pérez se dirige a Santa Fe a escasos kilómetros de La Alhambra granadina, donde la reina acompañaba a Fernando de Aragón en la conquista de Granada. Unos días después, Colón recibe 20.000 maravedíes más con dos peticiones: no moverse de allí y hacerse nuevos trajes para presentarse ante los reyes un poco más adecentado.

Dos años más. Era el momento de escuchar definitivamente a Colón. Colón acudió dispuesto a jugar todas sus cartas, porque sabía que podía ganar. Lo más importante no era el dinero, sino la promesa real de convertirlo en Almirante si llegaba a tierra firme al otro lado del océano. Una distinción que lo pondría directamente al mismo nivel que la alta nobleza castellana. Fernando de Aragón monta en cólera. “Un simple aventurero no puede tener el mismo cargo que mi tío, el Almirante de Castilla”

La conquista de América solo tuvo una corona detrás, esa fue la Corona de Castilla. La unión dinástica que llevaría al nacimiento de la España que hoy conocemos, seguía muy lejos de estar unida en sus propósitos.

Ahora entrará en escena un nuevo personaje, Luis Santángel, a pesar de haber estado siempre presente, se tornará determinante en la salida de la expedición de Colón hacia aquella desconocida América. Retoma la historia Hernando de Colón, hijo de Cristóbal

“Luis Santángel se presentó ante la reina para decirle que, no conseguía entender que ella, siempre con ánimos a emprender negocios, ahora desistiese de uno con poco coste económico y enormes rentas si se conseguía”

La punta vino desde el aspecto religioso.

“que tantos servicios a dios, y a la iglesia podía reportar”

Además, Luis Santángel le proporcionó dos motivos trascendentales. Si aquella empresa llegaba a buen puerto, que hubieran pensado de ella sus hijos, y lo que era peor, que iba a decir la historia de los Reyes Católicos si caía en manos de otra corona europea.

Isabel se dirigió a Fernando, a la vez que mandó llamar a Cristóbal Colon que andada de camino de Huelva.  Pero a Fernando de Aragón nada le hizo cambiar de opinión, si accedió a que Colón partiera rumbo al otro lado del océano, fue por su determinación de que iba a acabar en el fondo del mar. Años después, en 1512, se lo confesaba a Juan Ponce de León, temeroso de aventurarse a navegar hacia el norte de las Antillas. Si aquel “loco aventurero” no se hundió en el mar tu nada debes temer.

El 17 de abril de 1492 firmaron el pacto en las conocidas Capitulaciones de Santa Fe. El 3 de agosto zarparon la Niña, la Pinta y la Santa María rumbo a Canarias. El 12 de octubre de 1492, aquel viaje cambio para siempre la historia de la humanidad. Así se lo agradeció años después Cristóbal Colón a Isabel la Católica.

“Solo la reina, mi señora, dio espíritu de inteligencia y esfuerzo grande, y de todo se hizo heredera, de todo esto que fui a tomar en su real nombre. Por culpa de la ignorancia de todos, traspasando su poco saber al hablar de inconvenientes y gastos”.

Gentileza:

Beatriz Genchi – beagenchi@hotmail.com
Museóloga – Gestora Cultural – Artista Plástica.

Puerto Madryn – Chubut.

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