San Rafael, Mendoza jueves 25 de febrero de 2021

La lactancia materna y su implicancia en la salud mental

Estudios revelan que la lactancia protege la salud mental materna, ya que las hormonas que se segregan cuando se da el pecho son justamente las encargadas de disminuir el estrés. Propician el contacto estrecho, la respuesta sensible y las conductas de maternaje que se van a ir desarrollando en la relación con el bebé.

Una mamá que da el pecho tiene un sentimiento de autoeficacia, se siente bien con esa función; por eso muchas veces cuando se presentan lactancias difíciles, no poder dar de mamar a su bebé porque éste nació con alguna dificultad o la madre tiene alguna contraindicación a la lactancia o perciben que no tienen mucha leche, se frustran, se angustian y rápidamente se presenta un riesgo de pérdida de una lactancia.

Lo importante es entender que en la etapa perinatal – embarazo, parto y posparto – la salud mental materna debe ser evaluada desde una mirada ecosistémica: factores individuales (historia personal, psicológicos y biológicos, etapa del ciclo vital), factores familiares (situación de pareja, otros hijos y red familiar, factores sociales y culturales (comunidad, trabajo, equipo de salud, políticas públicas) y la historicidad del contexto van a marcar cómo transita la mujer este período de su vida. Por esto, nos convoca desromantizar la maternidad, muchas veces la cultura transmite el mensaje del embarazo, parto y posparto felices, sin dificultades. Pero es una etapa de vulnerabilidad de la salud mental materna con riesgos al desarrollo de trastornos mentales perinatales.

¿Qué es esperable?

Es habitual la presencia de sentimientos ambivalentes, contradictorios, cansancio, falta de sueño, dificultad para adaptarse a la nueva situación, la mujer necesita contar, relatar lo que está transitando, pero a la vez hay cierto temor de compartir sus pensamientos y emociones, por vergüenza, lo que puedan pensar de ella. Hablamos de maternidades en plural porque todas son distintas y de maternidades reales. Cada una es única y singular. Se puede presentar cuadros de depresión, ansiedad y estrés, de una manera muy particular, distinta a otras etapas de la vida, comentó la Lic. Jennifer Waldheim de Arizu integrante del Servicio de Salud Mental.

La prevalencia de trastornos afectivos en la etapa perinatal se puede clasificar en tristezas posparto o blues maternos que se presentan en 8 de cada 10 mujeres. Muchas veces esta sintomatología es confundida con depresión posparto, sin embargo suele ser leve, banal y transitoria. Se describe como la sensación de estar triste, desganada, de no estar disfrutando del bebé y del momento que está viviendo, hay momentos de alegría pero también de preocupación.

Las madres con blues maternos presentan mayor probabilidad de desarrollar cuadros más severos- De 8 mujeres que presentan tristezas, 2 van a desarrollar una depresión posparto, con una presentación más grave de síntomas que perduran en el tiempo como agitación psicomotora, mayor indecisión, falta de concentración, pensamientos obsesivos de dañar al bebé.

Por último, 1-2 de cada mil partos pueden presentar psicosis puerperal. Este cuadro es muy raro pero muy grave porque tanto ellas como sus bebés corren en muchas ocasiones riesgo de vida, pudiendo en algunos casos cometer neonaticido y posterior suicidio.

El hospital tiene experiencia en la atención de la salud mental materna en puerperios difíciles, es decir cuando el bebé nace con un diagnóstico y requiere ser internado, o porque las mujeres están transitando una pérdida perinatal, pero también se asiste a mujeres con puerperios sanos, usuarias del Centro de Recolección/Centro de Lactancia Materna del hospital, que se acercan en busca de asesoramiento y/o desean ser donantes de leche humana.

En el 2019 realizamos un screening de trastornos afectivos y detectamos que el 60% de las mujeres que asistieron (6 de cada 10 mujeres) presentaron ansiedad posparto que puede estar relacionado con antecedentes de dificultades reproductivas, diagnóstico prenatal, en el parto o primeros días de vida de su recién nacido, preocupación por la internación de su bebé, entre otros.

Desde hace varios años nuestro hospital adhiere a la campaña que se lleva adelante a nivel mundial por organizaciones de varios países vinculadas con la temática #Salud Mental Importa (#MMHMatters). La misma se celebra cada primer miércoles de mayo con el firme objetivo dedar mayor visibilidad a este problema y combatir el estigma social, mejorar la detección y el tratamiento, haciendo especial hincapié en la salud mental materna como un tema de salud pública.

“Es importante destacar que el equipo de salud de la institución, médicos/as, nutricionistas,enfermeros/as, personal de apoyo, bromatólogo, bioquímicos/as y otros profesionales se han unido a esta campaña, con plena conciencia que el conocimiento de la salud mental materna y de la lactancia materna tiene que ser transversal a nuestra tarea diaria. La leche humana es un alimento completo a nivel nutricional y emocional y en nuestro hospital es además, un alimento terapéutico”, agregó la Licenciada Arizu.

El camino no es fácil, el acercamiento a estas mamás es un trabajo que todos vamos entendiendo de manera sensible, para que en esta etapa de vulnerabilidad puedan recibir el acompañamiento y la consejería necesaria. Por ejemplo, si una mamá asiste al Centro de Lactancia Materna a extraerse leche para alimentar a su bebé, buscamos que pueda sentir que la cuidamos para que pueda continuar su producción, conserve su leche en un lugar adecuado con estrictas normas de calidad y seguridad y que la misma es proporcionada por el medio indicado por la situación clínica de su bebé, en caso de no poder amamantarlo directamente. Esta acción busca el empoderamiento de la mamá en una situación difícil y hace que la lactancia materna además funcione como un antidepresivo natural.

Muy pocas mamás nos refieren no querer dar el pecho a sus bebés. Siempre preguntar si es su deseo y elección. Ofrecemos un espacio donde podamos deconstruir mensajes culturales como por ejemplo “una buena madre da el pecho a su hijo”, “tu leche no sirve”, “estás tan nerviosa que no podés dar el pecho” “no pierdas el tiempo insistiendo, ya se te cortó” y tantos otros mensajes que hemos heredado o repetimos creyendo que ayudan, motivan, cuando en realidad tienen un efecto contrario. A veces tenemos que indagar un poquito por qué una madre refiere no poder o no querer dar el pecho y nos encontramos tal vez con una historia personal de sufrimiento (abuso sexual en su infancia, violencia obstétrica en el parto, no recibió información ni educación sexual integral o consejería en lactancia, no tiene apoyo familiar o social).

“La entrevista de salud mental perinatal tiene como objetivo recibir de manera amorosa a las mujeres, que no se sientan juzgadas y que ellas puedan ser las protagonistas de su maternidad y si la mamá elige no dar el pecho o piensa en un destete temprano, después de haber ofrecido nuestra escucha y apoyo, debemos de manera, acompañarla en este proceso sin cuestionar y proporcionar la mejor vinculación con su bebé”, comentó  Arizu.

Todo el trabajo que hacemos solo es posible si la mamá acepta recibir ayuda, ya que es fundamental un vínculo de confianza, de alianza terapéutica, de una buena relación “médico-paciente”. No podemos ser directivos, por todo lo que mencionamos con anterioridad.

Sostenemos que la lactancia materna no es solo alimentación, es una relación. “Nos llena de orgullo también haber podido ayudar a muchas madres a relactar a sus bebés un vez superada la situación de enfermedad e internación.”

Muchas son las acciones que se llevaron adelante con el fin de promocionar la lactancia materna y su relación con la salud mental en etapa perinatal. Entre ellas, talleres para madres y padres de recién nacidos de bebés internados en el Servicio de Neonatología, luego se amplió a otros sectores del hospital: servicios de internación pediátrica, terapia de recuperación cardiovascular y terapia intensiva pediátrica.

Lamentablemente en este contexto de pandemia, las actividades presenciales se vieron disminuidas, pero pudimos sostener el seguimiento de las madres vía telefónica con mensajes de texto, videollamadas y videos con información. También contamos con capacitación permanente del equipo del Centro de Lactancia Materna y el Curso en Cascadas de Lactancia Materna que se dicta desde hacen muchos años y es referente de nuestro hospital.

Muchos son los desafíos que debemos afrontar con respecto a la lactancia materna y a la salud mental materna, nos queda mucho por estudiar y aprender siempre apoyándonos en la evidencia científica, actualizándonos con otros equipos de salud y organizaciones que son nuestra referencia como el Hospital Garraham, la Maternidad Sardá, el Hospital Universitario, 12 de Octubre de Madrid, la Red Iberoamericana de Bancos de Leche Humana, el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, Sociedad Marcé Española y la Sociedad Argentina de Pediatría, instituciones con las cuales el hospital mantiene vínculos estrechos de intercambio

“Por último, no nos olvidamos ni dejamos de lado los relatos de las mamás, nuestras principales protagonistas  ya que ellas nos enseñan todos los días y motivan nuestra tarea asistencial, docente y de investigación en Lactancia materna y Salud Mental Materna”, finalizó la Licenciada.

 

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